El
riesgo es ser acusado de conspiranoico, pero creo que no está el horno
para omitir que sigue en marcha, a buen ritmo en su ejecución, el plan que
combina todas las excrecencias del neoliberalismo luego de medio siglo
reformateando la vida del planeta. El avance que hoy vemos en la nueva derecha
global es desigual, obviamente no se da parejo en todos los países del mundo,
pero tiene comunes denominadores más o menos recurrentes. Destacar tales
avances, denunciarlos por cualquier medio, así sea en la mera sobremesa, es un
imperativo de quienes no quieran sumarse a la demolición de lo poco que nos
queda de libertad, igualdad y fraternidad, para decirlo con la triada de
valores enarbolados por la Revolución Francesa.
Jamás
cuajó, lamentablemente, la mencionada triada, pero es un hecho que, como lo
muestran las constituciones del mundo, el ideal francés de 1789 ha sido la
aspiración vertebral de las diversas sociedades empeñadas en pasar por civilizadas.
Lo más cerca que se estuvo, y se está todavía en algunos países, del ideal
libertad-igualdad-fraternidad es el del estado de bienestar, sistema que, grosso modo, supone al Estado como
garante de lo básico para la ciudadanía. No como
regalo, sino como resultado de una distribución más justa y basada en el
trabajo dentro del capitalismo.
Como
al discurso de la nueva derecha mundial se le notan todas las costuras, es
obvio que su método de trabajo ideológico consiste de entrada en identificar un
enemigo. Pueden ser los corruptos, los inmigrantes, los narcotraficantes o, el
que más unifica su postura, los comunistas, los “zurdos de mierda” que ya dije.
No es gratuito que Salinas Pliego use ahora este rótulo para referirse al enemigo
y contraponerlo a su ideal de “libertad”. Es puro mileísmo en clase turista.
Pero puede aprender y, lo peor, puede lograr algo más que sólo aprender.
Esto que digo quizá suene excesivo, pero
igual sonaba en 2022 que Javier Milei pudiera ser presidente de la Argentina, y
ya sabemos lo que está pasando. Un tipo estrafalario,
vulgar, cruel, a todas luces limitado y bobo, incluso sin los rasgos
convencionales del político (como peinarse bien y hablar sin estúpidas
muletillas) llegó a la presidencia. Si Trump lo logró, y conste que supera con
creces la viscosidad del mandatario argentino, ¿por qué no podría lograrlo
cualquier otro bestia en cualquier otro lugar del mundo? He aquí la ventana de
oportunidad que ve Salinas Pliego: de usurero impenitente y evasor de cuello
blanco ha pasado a convertirse en opción electoral para los mexicanos.
La
batalla cultural, noción del comunista italiano Antonio Gramsci, propone que se
gana no cuando la fuerza se impone, sino cuando se remacha una idea en la
conciencia, cuando se logra alguna hegemonía sobre las ideas del otro, esto
hasta convertir tal idea en “sentido común”, en algo que es de una manera y no puede ser de otra. Hoy, sobre todo, la
batalla cultural se da en la prensa, la radio, la televisión y los medios
digitales (principalmente en las redes sociales), y no es muy complicado saber
cuál “sentido común” se impuso: el del consumo, el del mercado, el de la meritocracia
individualista que infunde en los perdedores un “yo punitivo”, el resentimiento
que busca venganza a como dé lugar; en suma, los votantes de la nueva derecha.
Digo
pues que la batalla cultural ha sido emprendida no para ganar a un oponente
vigoroso, sino para aniquilar lo que queda de estado de bienestar. Arreció además cuando, como dice el lugar común, la mesa estaba ya servida: una
sociedad egocéntrica, sin nexos comunitarios, despolitizada, precarizada,
adicta a las redes y con legiones de marginales jóvenes y no tan jóvenes,
ciudadanos que han admitido acríticamente las propuestas antiEstado,
“libertarios”, “pobres de derecha”, fascistas que no saben que son fascistas,
desheredados que desean emparejar para abajo antes que organizarse y luchar
para emparejar hacia arriba.
La
brutalidad de los discursos que sintetizan El Mal de las sociedades en los “zurdos
de mierda” no deja de asombrar a quienes imaginan la política como se entendió
todavía hasta hace diez años, incluso menos. Los políticos heterodoxos a la
manera de Trump, Bolsonaro o Milei no son, sin embargo, la anomalía, sino la
consecuencia de un caldo de cultivo que los ha hecho posibles. Por eso mi
noción de que la batalla cultural contra el “wokismo” es apenas la espuma del
conflicto. Debajo de esa espuma se esconde la verdad de que casi todo se
subsume en los intereses de quienes defienden “las ideas de la libertad”, como
gusta decir Milei. En todo caso, la virtud del presidente argentino y sus
laderos ha consistido en leer acertadamente el espíritu de los tiempos, y obrar
en consecuencia. Nuestro Salinas Pliego quiere aprovechar esa misma lectura y
avanzar en su propósito de demostrar que será el azote de los “gobiernícolas” para luego bendecirnos con el bienestar con el que ya bendice a su clientela de Elektra.
¿Queremos
comprobar si la vulgaridad sintoniza con el nuevo electorado? ¿Nos gustaría
verificar que la mentira electoral puede ser descomunal y aún así mantener una
base significativa de votantes? ¿Deseamos ver cómo se comunica la ineptitud
triunfante? ¿Apetecemos observar declaraciones y acciones horrendas sin
consecuencias políticas? Si es así, Trump es el dechado de este tiempo. Yo
conozco mejor el de Milei, monigote de Trump, clon bananero del mejor amigo de
Jeffrey Epstein.
Milei
tiene la capacidad de afirmar algo y su contrario en la misma frase. El
concepto de congruencia no lo conoce, de suerte que en América Latina es el
político con más archivos digitales en los que afirma algo que a la postre
choca con lo que después él mismo hace o afirma. Este licuado de
posicionamientos parece no afectar a su electorado. Mientras en un pasado no
muy lejano era difícil que alguien, no sólo el político, cambiara de opinión
como de calcetines, pues si lo hacía ponía en absoluto riesgo la firmeza y
credibilidad de sus ideas y por ello la lealtad de sus seguidores, Milei afirma
cualquier burrada con nulo control de esfínteres mentales. Habla con la
serenidad de un economista que pasa por ducho ante los profanos pero nunca ante
los economistas serios, se expresa a gritos destemplados con los que fustiga a sus
enemigos, se desgañita para defender “las ideas de la libertad” y expele sin
sonrojo consideraciones sexuales que bordean la perversidad. Es un monstruo de
la contradicción, y si hasta hoy se mantiene en la presidencia es gracias a
Trump, a quien le lustra los zapatos cada vez que viaja a la Gomorra de
Mar-a-Lago.
Mircea Eliade dice en Lo sagrado y lo profano que “Nada vale tanto como el ejemplo, el hecho concreto”, de allí que se me ocurrió compartir una lista breve de aberraciones enunciadas por Milei, el arquetipo de nuestro Salinas Pliego. Tiene decenas de videos más, pero estos pocos buscan mostrar al tipo de político que desea venir a redimirnos.
Sobre la eliminación de
ministerios
Con histrionismo hitleriano prometió aniquilar ministerios; hasta hoy va bien en esta promesa depredadora, aunque a varios no los desapareció, sólo los desfinanció para mantener a sus secuaces en la nómina:
https://youtu.be/fJFqjiB0GW0?si=vLekcqq8IKMLtUk2
Sobre el FMI
Lleva dos megapréstamos solicitados y varias renegociaciones de la deuda, todo
opaco y al margen de su Congreso, pero este archivo deja ver las pestes que escupía sobre el
FMI antes de ser presidente. Una joya:
https://www.facebook.com/reel/1815838419076780
Sobre los negocios con
China
Esto
decía sobre el gigante asiático antes de las elecciones, y después, ya presidente, lo que dijo
cuando se enteró de que China es un país clave en la supervivencia de la Argentina.
Noten la cara de estúpida seriedad que pone cuando dice “comunista” y la voz aterciopelada al declarar su aprecio a la "interesante" China:
https://www.facebook.com/reel/920506209958710
Sobre el aumento de los
impuestos
Por
supuesto, y además de que no ha controlado la inflación, ha subido impuestos
pese a la promesa de no aumentarlos; es tan burdo que al final comete el furcio
de decir “bajarlos”. Como sea, hasta ahora no se ha cortado ninguna mano:
https://www.youtube.com/shorts/HSQyg_Ak4Zw
La deuda del kirchnerismo
Antes
de soñar con la presidencia llegó a decir, iracundo, que la deuda fue pagada
por el kirchnerismo. Ahora el kirchnerismo es la causa de todos los males
argentinos y del sistema solar:
https://www.youtube.com/shorts/-FQDeTXRqbg
Sobre Patricia Bullrich
Bullrich
fue su ministra de Seguridad y hoy en su senadora. Es un ser repugnante que ha
pasado por todos los partidos, una saltimbanqui nata. Su ideología es traicionar,
estar sólo con los ganadores, como estuvo y está con Milei aunque él le
dedicara estos lindos piropos:
https://www.youtube.com/shorts/jS3eHgxDFV4
Sobre los dólares escurriendo
por las orejas
En la verborrea de Milei, dentro de algunos años a los argentinos —que se han hundido alarmantemente en su gobierno— les escurrirán dólares por las orejas. Cualquier hipérbole le sirve:
https://www.facebook.com/reel/1904051037164687
Sobre la mafia y sus
bondades
Milei
y sus huestes han sido financiadas por narcos, como bien lo sabe su amigo José
Luis Espert, ya fundido por el escándalo. Ignoro por qué aceptaron los
financiamientos, pero este video quizá nos brinde alguna clave:
https://www.youtube.com/shorts/ixFQlceO4g4
Sobre tasas de interés
Entre
las oportunas respuestas de este presidente no se excluyen los balbuceos:
https://www.youtube.com/shorts/-xyWRwskKMc
Sobre el Estado pedófilo
Son
frecuentes en Milei las metáforas epsteineanas, gestadas por una cabeza que
tiende a la aberración:
https://www.facebook.com/share/r/1GXsUUY2AE/?mibextid=wwXIfr
Sobre la venta de niños
Esto
es insólito, un homenaje a la memoria de Jeffrey Epstein. Pudo contestar con un
simple “no”, pero su cabecita perturbada buscó un razonamiento. Un detalle: el periodista del saco gris se llama Antonio Laje y ahora lo defiende; claro, entonces era sólo Milei y ahora es el presidente:
https://youtu.be/XNdlI9zJN_I?si=o10CZBkZ9nHzYMkF
Sobre la venta de órganos
Aquí
reflexiona (digámoslo así) sobra la pertinencia de que el benemérito mercado incluya la venta de órganos:
https://youtube.com/shorts/-UAXm_fnarw?si=9wF5-SI0nIKcV-lc
Sobre el Nobel de Economía
que le darán
Su
socio Demian Reidel, como lo señala el video, terminó alejándose años luz del segurísimo premio
Nobel:
https://www.facebook.com/reel/792126459964220
Sobre el tweet salvador
Cuando
ya estaba casi ahogado ante las elecciones intermedias, Milei viajó a EUA para
agarrarse de Trump, quien le regaló un tweet de apoyo que luego el mismo Milei
llevó impreso para simular el gesto espontáneo. Es difícil imaginar una
sumisión más bochornosa ante el mejor amigo de Epstein. Trump, por cierto, ni
sabía que apoyaba para unas elecciones intermedias, no presidenciales. Un
momento plenamente burdo:
https://youtube.com/shorts/B_qk35KZnsE?si=35Z4BCV5yTOScxMf
Sobre el río contaminado
Sabido
es que Milei es un negacionista de todo lo que apeste a wokismo, por eso no acepta la idea del calentamiento
global. Así habló alguna vez este estadista sobre la contaminación de un río.
Cuál problema:
https://www.facebook.com/reel/820970844336535
Sobre su autopercepción como gobernante
En
el siguiente video se aproxima con lucidez a la definición de sí mismo:
https://www.facebook.com/share/r/1Dd9RsPkBy/?mibextid=wwXIfr
Se
podrá decir que sólo son palabras, declaraciones, retórica de un presidente que
no pasa de allí, de la mera declaración, del exabrupto de clown. Lamentablemente no es así en este
caso, pues la acción concreta de Milei ha hundido en dos años la producción, el empleo y
los salarios, ha desfinanciado la obra pública en salud y educación, ha incrementado
los servicios públicos básicos y obviamente la inflación, ha creado un protocolo
para reprimir la protesta y espiar opositores, ha filtrado millones de dólares
en los bolsillos de sus amigotes financistas, a participado en estafas internacionales
como la perpetrada hace exactamente un año con la criptomoneda Libra y, en general, ha convertido al
Estado en un cascarón del cual se beneficia sólo un segmento ínfimo de la
sociedad, la oligarquía nativa que lo apoya porque, pese a todo, Milei garantiza
el sometimiento de la mayoría que nació para callar y obedecer. Si se ha
sostenido hasta ahora en el poder, es nada más por el apoyo de su tótem Trump,
a quien el león argentino le lame los zapatos cada vez que es invitado a las exclusivas fiestas
de Mar-a-Lago donde le han concedido premios por su entreguismo sin atenuantes.
Este es el tipo de político que vendrá a salvar a la humanidad. Con los matices que son del caso, atribuibles a la personalidad de cada uno, Santiago Abascal en España y Ricardo Salinas Pliego en México quieren emular al peluca Milei, tener la puerta abierta a decir y destruir lo que sea. Más vale que la sociedad lo medite un millón de veces antes de que sea demasiado tarde.












