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sábado, julio 04, 2026

Obra de Licerio

 








Hace tres años, en el segundo párrafo les digo por qué, escribí esta breve semblanza: “Las imágenes que acompañan este número de Acequias son grabados del maestro Alonso Licerio Valdés (Ciudad Lerdo, Durango, 1944), maestro de la Universidad Iberoamericana Torreón. Forman parte de la exposición ‘Estampas del Nazas’ expuesta en la Galería Universitaria San Francisco de Borja de la Ibero Torreón en la primavera de 2023. Alonso Licerio estudió en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda, del Instituto Nacional de Bellas Artes, y sin duda ha sido el maestro de grabado más constante y representativo en la historia de la comarca lagunera. Es significativo anotar que el primer número de Acequias fue ilustrado con su obra, de manera que esta salida 90 vuelve a recibirlo con las páginas abiertas”.

Son las palabras que describen al ilustrador de la edición número 90 (enero-abril de 2023) de la revista Acequias de la Ibero Torreón. En total elegí 16 grabados para aquellas páginas, todas, obvio, con el sello “Licerio”, el del grabado clásico. La razón por la que recuerdo su trabajo gráfico es triste: ayer me enteré de que el maestro Licerio murió. La última vez que nos saludamos fue hace cerca de dos años en mi oficina de la universidad, lugar al que frecuentemente pasaba a saludarme para conversar un rato. Un detalle curioso es que siempre aparecía con algo en las manos, como visitante de los de antes. Era por lo común algún libro o grabado, algo, lo que fuera. Lo último que me obsequió fue una compilación sobre tres poetas franceses; lo curioso del regalo era, es, que dos páginas blancas (llamadas “falsas” en el argot editorial) lucen una especie de “intervención”, pues alguien las usó para dibujar, con tinta china, un rostro en una y en la otra una especie de ángel victorioso.

A Alonso Licerio lo conocí en 1981, hace 45 años. Iba al tercer semestre de mi accidentada preparatoria y me tocó de maestro en la clase de Estética. Para entonces las peluquerías habían dejado de ser nomás peluquerías y comenzaron a llamarse también “estéticas”, así que el nombre de la materia provocaba risa entre mis compañeros. Recuerdo ahora con mucha vaguedad el esfuerzo del profesor por mostrarnos el valor del arte. Yo estaba en una etapa muy dispersa de mi vida, me gustaba leer en secreto, sí, pero más jugar futbol y juntarme con los queridos amigotes de la esquina, así que la prepa me parecía tortuosa, un lamentable desperdicio de tiempo. Pese a esto, sé que algo se me pegó de la materia impartida por el profe Licerio, sobre todo sus énfasis en el Muralismo mexicano y en la figura de dos de sus rivales: Tamayo y Cuevas.

Luego del primer contacto preparatoriano, pasaron algunos cinco años para que yo comenzara a vincularme con el mundillo cultural de La Laguna. Lo hice más que nada, por supuesto, con el gremio literario, pero no faltó que, como siempre ocurre, tuviera tratos con músicos, actores y artistas plásticos. En esos trotes reapareció el profe Licerio y desde entonces empezamos a tener una relación muy parecida a la amistad, aunque sin frecuentación. Además de las actividades artísticas, nos unía, creo, una especie de identidad política similar, simpatías ideológicas más que diferencias. Además —y esto no es poco ingrediente para la memoria—, uno de sus dibujos sirvió como viñeta de mi primer cuento publicado en un periódico.

Fue profesor de muchísimos estudiantes tanto en el aula como en los talleres de gráfica que encabezó. Sospecho que es unánime la opinión que sobre él nos hicimos. Ahora que ha partido, por ejemplo, Sergio Garza Orellana, curador del Museo Arocena y uno de sus discípulos más adelantados, le dedicó estas palabras: “Hace ya casi 20 años conocí a Alonso Licerio en los pasillos de la universidad. Daba la materia ‘Genealogía de los objetos mexicanos’, una cornucopia de reflexiones acerca del arte, la poesía, el grabado y el México contemporáneo. Fue uno de mis primeros contactos con el mundo artístico, y una verdadera fortuna haberlo hecho a través de los ojos de Alonso. Concebía el grabado como la poesía de las artes visuales y, junto con Octavio Paz, afirmaba que la poesía no era un decir, sino un hacer, con lo que siempre fue consecuente”. Suscribo el parecer de Sergio.

Ahora que ha partido, me quedan varios grabados de su producción y lo más importante: el buen recuerdo de un maestro insistente como pocos en mostrarnos el camino del gran arte.

Descanse en paz.

sábado, abril 13, 2024

Acequias 92 todavía en línea












Comparto el editorial del número 92 de la revista Acequias de la Ibero Torreón. Su distribución es gratuita en papel y además aparece en la web de la misma universidad. Ofrece en su pórtico lo siguiente:

Desde agosto de 2022 la Ibero Torreón comenzó un periodo de celebraciones que duraría un año. El motivo fue su aniversario cuarenta, y por ello durante más de doce meses fueron organizadas actividades que recordaran cuatro décadas de trabajo e incidencia en la comunidad. Fue pues un lapso de reconocimiento al trabajo realizado, es verdad, pero más de énfasis en lo pendiente, en lo futuro, que siempre será desafiante.

Como acto relacionado con la recordación del cuadragésimo aniversario, la universidad preparó un libro conmemorativo en el que participaron numerosos integrantes de nuestra comunidad. Las páginas introductorias fueron escritas por Juan Luis Hernández Avendaño, nuestro rector. Son también las que abren este número 92 de Acequias, y, junto con ellas, dos de los textos leídos en la presentación del libro que asimismo está disponible gratuitamente, en formato PDF, dentro de la web institucional.

En esta nueva salida, última de 2023, nuestro espacio ofrece variados materiales. Zaide Patricia Seáñez articula un resumen del trabajo realizado en el doctorado en Investigación de Procesos Sociales, y en él destaca varios de sus logros más salientes, es decir, las investigaciones nacidas en su seno. Luego, el prólogo al último libro editado en 2023 por la Ibero Torreón, el Segundo cuaderno de investigación desde las aulas coordinado por Silvia Gabriela Navarro Valdez, obra que recoge trabajos de investigación y asentamiento de resultados de alumnas y alumnos.

“La Laguna frente a la alteridad” es el título del extenso comentario firmado por María Sol Galoviche, exalumna de intercambio oriunda de Argentina. En sus páginas recorre y comenta La casa del dolor ajeno, libro cuyo tema se vincula al genocidio antichino perpetrado en Torreón en la segunda década del siglo XX. Viene después una pequeña muestra de los Cuadernos del Taller, trabajo editorial del Taller de periodismo de opinión.

Mariana Ramírez, exalumna de la Ibero Torreón, comparte un comentario sobre Encuentros fortuitos (UANL-Ibero Torreón, 2023). Por último, dos colaboraciones llegadas de lejos. De Argentina, “María, la más mía”, de Juan Pablo Neyret, sobre María Kodama, quien falleció en marzo de 2023; y del chileno Diego Muñoz Valenzuela la crónica “El hombre de las gafas enormes”, sobre Salvador Allende a 50 años del golpe en Chile.

Que las venideras páginas les sean interesantes y gratas. 

miércoles, septiembre 20, 2023

Acequias, salida 91

 











Ya son 91 las salidas de Acequias, revista de acceso libre de la Ibero Torreón. Su editorial más reciente (otoño de 2023) describe así los contenidos. Dice:

Aunque en su modalidad estrictamente electoral la política se ha convertido es uno de los muchos teatros de la mercadotecnia, no deja de ser importante como medio para transformar la realidad. La política y su consecuencia, la construcción de gobiernos, sigue siendo pues fundamental para edificar circunstancias sociales que favorezcan la justicia y la equidad. Por esto, aunque los procesos electorales den hoy la impresión de celebrarse al margen del interés de la población, es imperativo que la ciudadanía se involucre en sus vaivenes al menos en el plano de lo informativo, esto para no dejarse llevar por la superficialidad de las noticias falsas o los memes. Estar hoy informados, no caer en la red de la indiferencia, es lo mínimo que debe hacerse para, como señala Víctor Hugo Morales, “trabajar de ciudadano”.

En el presente número de Acequias ofrecemos varias colaboraciones que de una manera no directa, pero sí visible, ayudan a pensar en el ser humano y su condición. Publicamos la lectio brevis de este periodo escolar, el de Otoño. La ofreció Gustavo Antonio González, SJ, nuevo responsable de la Dirección General del Medio Universitario en la Ibero Torreón. La lectio brevis, en este caso sobre el valor de la tolerancia, es la simbólica primera clase que se ha convertido ya en una costumbre dentro de nuestra institución.

Sigue una conferencia de Mario López Barrio, SJ, que reflexiona sobre la generalizada desdicha del ser humano en el tiempo que corre. Pese a que en teoría la humanidad tiene un sinnúmero de satisfactores y puertas al desahogo de sus apetitos, al final siempre parece moverse en un túnel oscurecido por la depresión y su consecuencia: la infelicidad.

Cuatro reseñas se suman al lote de colaboraciones. Dos con tema afín, las de Laura Elena Parra López y de Vicente Alfonso, una más de Renata Iberia Muñoz sobre un libro poético desgarrador y, la última, de Yolanda Natera sobre el más reciente título de la escritora lagunera Angélica López Gándara. También, un artículo de Miguel Báez Durán sobre Encuentros fortuitos, su nuevo libro, una coedición de la UANL con nuestra universidad.

Dos cuentos cierran este número, uno de Fernando Fabio Sánchez sobre le etapa de mayor violencia en La Laguna, y otro de Lorenzo Ignacio Madera sobre los azares de la vida amorosa.

miércoles, mayo 17, 2023

Acequias 90 en línea


 











Acequias, la revista universitaria de mayor edad en La Laguna y acaso la única superviviente de su tipo, llega al número 90 y al año 26 de su edad. Comparto un fragmento del editorial.

Las autoridades mundiales de salud han declarado el fin de la pandemia luego de los tres años casi exactos en los que la humanidad convivió con ella. Es cierto que fue terrible el costo que implicó en términos de pérdidas de vidas y estragos a la economía, pero también, en contraposición, ha dejado lecciones que, es deseable, esperamos no sean olvidadas. Una de ellas es la de la potencial capacidad que tenemos para ejercer la solidaridad.

En este número de Acequias, el 90 ya, entramos al año 26 de esta publicación insignia de la Universidad Iberoamericana Torreón. Una feliz coincidencia nos permite abrir, como en el primer número de la revista, este nuevo ciclo con grabados del maestro Alonso Licerio. Ojalá que esto nos augure otros 25 años de andancia editorial.

Abre el presente número con un mensaje del maestro Juan Luis Hernández Avendaño, nuestro rector, quien enlista en sus palabras los logros del año transcurrido como celebratorio del aniversario 40 de nuestra institución. Mucho es lo que se ha logrado en el curso de este periodo, segundo tramo del actual rectorado. Siguen al aporte anterior dos textos en los que se plantean reflexiones sobre temas económicos. Uno sobre el llamado Pequeño Mundo Solidario firmado por José Ramírez Mijares, Luz María López y Francisco Javier Flores, y el otro sobre la pertinencia del trabajo con perspectiva de género, firmado por Zaide Patricia Seáñez. Luego, un ensayo de Raúl Blackaller sobre las contingencias de la educación y su imprevisibilidad, y una crónica urbana del periodista y escritor Iván Hernán Benítez.

Les siguen un amplio ensayo de Gerardo García Muñoz sobre la novela Laberinto, de Eduardo Antonio Parra, y un apunte de Jaime Muñoz en torno a las líneas generales del cuento como género. Cierran este número dos textos literarios: un fragmento de Monólogo desde el olvido, novela de la periodista y escritora lagunera Nancy Azpilcueta, y dos poemas de Tanya Villarreal, colaboradora de la biblioteca de la Ibero Torreón.

Que la edición 90 de Acequias les depare un buen rato de lectura.

miércoles, febrero 08, 2023

Ya el número 89 de Acequias

 











Acequias, revista de acceso libre en la web de la Ibero Torreón, señala en el editorial de su número más reciente, el 89, que siguen pasando los años y no desaparece la realidad violenta del país. Más, ni siquiera amaina, y los focos rojos mueven a zozobra y reflexión permanentes. En el norte, centro y sur de la República hay diarios ejemplos de desbordamiento, tanto que cada vez se torna más difícil animarse a viajar por carretera ante la eventualidad de topar con desaguisados, casi como si los grupos criminales se hubieran apoderado poco a poco del espacio público. Hay, claro, entidades en las que se ha llegado al colmo de la barbarie, zonas en las que no es infrecuente el caos derivado de la quema de transportes y negocios cuyo fin es aterrorizar a la población.

Todo esto ha sido y es consignado por el periodismo, profesión que por naturaleza toma el pulso de la realidad y se convierte con el tiempo en fuente de documentación para el trabajo académico. De estas dos actividades —la periodística y la académica— nos hablan los cuatro primeros textos de este número de Acequias. “La memoria y el periodismo como instrumentos de denuncia”, del periodista Luis Alberto López, plantea el imperativo de indagar sin pausa, en una lucha siempre desigual contra el olvido, los casos de desaparición que lamentablemente se cuentan por miles en nuestro país. Por su parte, Fernando Javier Araujo, maestro e investigador de la Ibero Torreón, colabora con “El compromiso de las ciencias sociales ante las violencias”, aporte que enfatiza la importancia de trabajar (para explicarlo y combatirlo) el fenómeno de la violencia. Asimismo, Fernando Fabio Sánchez explora el tema de las agresiones de género cuya mayor consecuencia es el feminicidio. Por último en este segmento de la revista, Laura Elena Parra López comenta un libro de Ryszard Kapuscinski, uno de los periodistas más respetados y leídos del siglo XX.

En Acequias 89 se evoca a Gilberto Prado Galán, escritor lagunero que murió en 2022 y fue maestro de la Ibero Torreón y colaborador de esta revista. También, un ensayo de Saúl Rosales sobre la peculiaridad estilística de Juan Rulfo, y otro de Gerardo Segura sobre las mutaciones de la educación sentimental basada en la música popular.

Cinco estampas sobre La Habana facilitadas por la escritora cubana Dazra Novak, un apunte de Cecilia Sabag sobre los nuevos códigos de comunicación en las redes y un emotivo poema de Jorge Valdés Diaz-Vélez complementan los contenidos de este número con el que despedimos al 2022.

miércoles, junio 01, 2022

Ya 25 años

 














En el año de su aniversario 25, Acequias, revista de la Ibero Torreón (disponible en la web de esta universidad) que yo edito, ofrece lo siguiente:

En el mundo permanentemente enrarecido que habitamos hemos ido saliendo, aunque todavía de manera vacilante, de la pandemia por Covid-19 y de inmediato nos instalamos en un escenario de guerra en Europa con consecuencias graduales en el contexto global. En México ha vuelto a relucir con fuerza la palabra “inflación”, y en estas estamos: con la zozobra de ver que los precios de todo suben para todos y lastiman, principalmente, a los sectores más vulnerables de la población. Es de desear, por ello, que los planes gubernamentales de contención en efecto frenen la escalada de aumentos que se cierne de nuevo frente al pueblo mexicano.

En lo local, Torreón ha visto una nueva transición de gobierno municipal y la Ibero Torreón ha deseado éxito a las nuevas autoridades. Junto con esto, la Ibero Torreón preparó un libro, Ciudad posible, en edición no comercial entregada al nuevo alcalde, Román Alberto Cepeda, el viernes 4 de marzo de 2022 en el auditorio San Ignacio; su fin es aportar un diagnóstico sobre la realidad del municipio en varios rubros y, a la par, propuestas para mejorar. En esta salida de Acequias, la 87, compartimos las palabras preliminares de nuestro rector como invitación a la lectura del libro, ya sólo asequible en su formato digital.

Este número de Acequias contiene además otros materiales valiosos, como el ensayo “¿Cancelación o diálogo? Alternativas para mejorar la convivencia”, de la doctora Laura Orellana Trinidad; se trata de un planteo relacionado con los tiempos de polarización-violencia que vivimos, y la propuesta de una salida ante este laberinto. “Homenaje a Sandro Cohen y elogio del manual de ciclismo”, de la también doctora Lucila Navarrete Turrent, es una exposición sobre la urgencia/pertinencia de incorporar la bicicleta a nuestras vidas, palabras que sirven de paso para homenajear a uno de los intelectuales-ciclistas más famosos de México: Sandro Cohen.

Esta edición se complementa con más ensayos, reseñas y relatos de Iván Hernán Benítez, Zaide Patricia Seáñez Martínez, Jaime Muñoz Vargas, Alejandra Monserrat Martínez Merlín, Daniel Lomas, Germán Vachino y Vick Medina.

sábado, octubre 30, 2021

Acequias 85 en circulación




















Acequias
, revista de la Universidad Iberoamericana Torreón, deambula ya en su ejemplar 85. Su contenido es de acceso gratuito y puede ser leído en la web de la Ibero Torreón. También hay ejemplares físicos en El Astillero Librería y en la propia Ibero. Su editorial resume el contenido de esta manera: La llegada del otoño trajo consigo la vuelta de nuestra comunidad universitaria a las instalaciones del plantel. La seguridad sanitaria, por supuesto, ha sido una prioridad en el regreso, y es de reconocer el cuidado que todas las autoridades tanto de la Ibero Torreón como municipales, estatales y federales han puesto para que el retorno sea seguro. Asimismo, estudiantes, docentes y personal administrativo se han sumado con solidaria disciplina a los procedimientos que sin duda seguirán garantizando un regreso sin riesgos al trabajo en la modalidad presencial.

En este nuevo número de Acequias, el 85, incluimos el discurso de toma de posesión de Juan Luis Hernández Avendaño como primer laico en la rectoría de la Ibero Torreón. Luego del fructífero rectorado del maestro Guillermo Prieto Salinas, SJ, la nueva cabeza de nuestra universidad asumió en su primera alocución el compromiso de trabajar por un desempeño académico enlazado con la realidad en la cual se inscribe nuestra institución: “En tiempos donde el discurso dominante es que no se puede cambiar nada que desmoviliza y desmoraliza, hay muchos proyectos que dicen lo contrario, proyectos de defensa de territorio, del agua, de soberanía alimentaria, del trabajo digno, del cuidado de la casa común, de la reconstrucción del tejido social, entre otros muchos”, expresó el nuevo rector.

Cuatro ensayos de distintas disciplinas pueblan las páginas de este ejemplar de Acequias. De educación, preparado por la maestra Zaide P. Seáñez; de lucha por las víctimas de la desaparición, del maestro Francisco Rodríguez; de historia, los abordajes de Saúl Rosales y Jaime Muñoz, quienes se han preocupado por no pasar por alto el 500 aniversario de la Caída de Tenochtitlan; sobre redes sociales, del escritor Miguel Báez Durán, quien observa la necesidad de administrar mejor, o dejar, las nuevas herramientas para el vagabundeo digital; de antropología, de la maestra Laura Elena Parra, un recorrido sobre la tradición del “cabo de año”.

Por último, una muiniciosa reseña del escritor Daniel Lomas sobre el poeta argentino Carlos Dariel, quien hace dos años estuvo en La Laguna. Se suman a esta lista dos entrevistas sobre derechos humanos preparadas por Aitana Muñoz y Mariangel Siller, alumna y exalumna, respectivamente, de la carrera de Psicología en la Ibero Torreón.

Sin más, que esta salida de Acequias les sea grata y provechosa.

sábado, noviembre 07, 2020

Cuentos juveniles en Acequias 82



















Como lo comenta el escritor Daniel Salinas Basave en el texto que abre el número 82 de Acequias (“Los rapsodas de la peste”), en todos lados y en todos los medios los seres humanos estamos dejando constancia escrita e icónica de nuestras ideas y nuestros sentimientos ante la actual pandemia. Este material servirá quizá, no lo sabemos, para que en el futuro los historiadores y cualquier curioso del pasado tengan mejor conocimiento de lo que intelectuales, políticos, periodistas, artistas y demás expresaban mientras un virus asolaba —como todavía lo hace hasta hoy— al planeta.

Para promover la creatividad de las y los jóvenes y para saber al menos aproximadamente cómo han atravesado la pandemia, la Escuela Carlos Pereyra y la Ibero Torreón convocaron a un concurso de cuento en dos categorías: preuniversitaria y universitaria. El resultado es muy interesante, pues muchos jóvenes que tal vez no iban a escribir nada al respecto se vieron estimulados a crear relatos en los que asoma su percepción del momento actual, de este anómalo 2020. Llama la atención que en sus ficciones se sienta una especie de hilo conductor que asemeja los relatos pese a sus diferencias. Por ejemplo, que sus personajes hablen en primera persona, casi como un alter ego que expresa sentimientos entrañables, muy próximos; también, la presencia de cierta desesperación que termina por enloquecer, por crear fantasmagorías tras el encierro prolongado, lo que nos habla de la alta valoración de la libertad como prerrogativa social que de momento les ha sido restringida. Si este concurso sirve para favorecer la escritura literaria de las y los jóvenes y de paso saber lo que piensan durante/tras el confinamiento, la convocatoria ha cumplido su propósito. En similar tenor, el número 82 de Acequias suma dos trabajos de otro concurso, el de reseña bibliográfica. Dos jóvenes lectoras de la Ibero Torreón abordan cada una libros muy distintos, ambos valiosos.

Además del ensayo inicial del también reportero Salinas Basave, Acequias 82 suma un artículo de la maestra Laura Elena Parra sobre las fake news; un largo y pormenorizado reportaje del periodista Iván Hernández sobre el auge del ajedrez en tiempos de pandemia; una reseña del escritor Miguel Báez Durán sobre la serie/película Downton Abbey; una reseña sobre una novela de Enrique Medina (escritor argentino lamentablemente poco conocido en México) y un cuento del maestro Raúl Blackaller.

Acequias puede ser leída en la web de la Universidad Iberoamericana Torreón. Su presentación se llevará a cabo este lunes 9 de noviembre a las 5 por la vía del Facebook Ibero Torreón.


miércoles, julio 08, 2020

Acequias 81




















Como cada cuatro meses, ha sido puesta en circulación Acequias, revista de la Ibero Torreón. Contiene material variado en términos genéricos y temáticos. Acceder a su contenido es fácil: sólo hay que ingresar a la web matriz de la Ibero Torreón y allí se encuentra, gratuita, la liga para la revista.
Nunca en la historia de la humanidad había ocurrido lo que todavía no termina: una parálisis global causada por un agente infeccioso microscópico. Los gobiernos del mundo, incluso los más desarrollados, tuvieron que improvisar, y quedó en evidencia que en ningún caso los sistemas de salud habían pensado en una emergencia de tamañas proporciones. Dada la pandemia, el futuro del planeta se vislumbra atravesado por una pregunta sencilla y desafiante: ¿vamos a seguir igual? Hay, con matices, una coincidencia de opiniones: algo se ha hecho muy mal, se han depredado los recursos del planeta y se ha creado una forma de vida individualista, excluyente y dilapidadora. Si algo bueno ha dejado la crisis sanitaria es, quizá, una lección involuntaria: no sabemos cómo será el futuro, pero sí que, así sea por mera supervivencia, deben ser modificadas estructuras de comportamiento que vayan más allá del consumo y piensen con responsabilidad individual y colectiva.
Esta aparición 81 de Acequias ofrece “La epidemia de la soledad”, ensayo de Laura Elena Parra López sobre un hecho que se ciñe a la dinámica social contemporánea: el aislamiento (otra epidemia) al que son aherrojados quienes ya no pueden “producir”. Luego, en “Vistazos a la pandemia”, un recorrido por opiniones de ocho de intelectuales sobre el abordaje que sus gobiernos (de España y América Latina) han dado a la crisis sanitaria.
“Rabia alborozada, crónica de una marcha feminista”, de Lucila Navarrete Turrent, reconstruye la marcha del 8M en La Laguna, acontecimiento que sin duda merecía un trabajo escrito que dejara un testimonio sobre la lucha feminista en nuestra comunidad. De María Guadalupe Puente Muruato, “Aporofobia, violencia pasiva” describe los aportes de Adela Cortina sobre el rechazo al pobre.
A este número se suman “Crónica de una laguna”, de Fernando Fabio Sánchez, quien recorre con mirada poética/histórica la realidad de nuestra región. “El expediente Denegri” es una minuciosa reseña de Vicente Alfonso sobre la más reciente novela de Enrique Serna. Alejandro Badillo colabora con “Pequeñas migraciones”, una reflexión sobre el cambio de aires físico y literario.
Cierran esta edición “Schopenhauer: música, fronteras y razón”, de Salvador Sánchez Pérez, ensayo sobre el valor de la música en la obra del filósofo alemán, el cuento “La chanchería”, del escritor argentino Javier Ramponelli y “Cinco instantes”, primera publicación del joven Alberto Garza.

miércoles, septiembre 11, 2019

Prevenir el suicidio y más en Acequias




















A finales de septiembre de 2019 se celebrará en la Universidad Iberoamericana Torreón el octavo Congreso Internacional de Prevención del Suicidio, y es por esto que la salida número 79 de Acequias, revista de la Ibero Torreón, dedica algunas de sus páginas —el ensayo “Violencia contra uno mismo: juventud y suicidio”, de Laura Elena Parra López—  a un fenómeno que sin duda merece urgente atención. Este trabajo es producto del taller de periodismo de la Ibero Torreón, y se presta inmejorablemente para difundir la cultura de la prevención en la que tanto es necesario insistir.
“Yolanda” es una entrevista a Yolanda Varona Palacios, guerrerense que lucha por los derechos de los migrantes en la ciudad de Tijuana. Este trabajo es parte del libro Empezar de cero. Historias de vida y experiencias en el retorno a México publicado en 2018 por la Coordinación Sistémica con Migrantes del Sistema Universitario Jesuita. “El Estado criminal”, ensayo de Garardo García Muñoz, desmenuza Nación criminal: narrativas del crimen organizado y el Estado mexicano, de Héctor Domínguez Ruvalcaba, libro fundamental para advertir los mecanismos del delito visibles en los pliegues de nuestra narrativa ficcional. “Un grito en el silencio” es un diálogo entablado por Vicente Alfonso con la novelista Beatriz Rivas, quien escribió Jamás, nadie, historia que trata sobre la matanza de los chinos perpetrada en Torreón hacia 1911.
En las páginas venideras publicamos un adelanto —la introducción y dos cartas— de un libro de la escritora duranguense María Rosa Fiscal, correspondencia que nos ayuda a vislumbrar un pasado en el que viajar era más difícil y riesgoso para los jóvenes. “El ciclo del héroe en The Mexican Flayboy de Alfredo Véa” es un ensayo literario de Fernando Martínez Caleano, lagunero que actualmente trabaja en la Universidad de Nuevo México. Del mismo género, “De Intermitencias alfonsinas” es un fragmento del libro (UANL-Ibero Torreón, 2019) que incluye muchos y muy profundos estudios dedicados por Ignacio Sánchez Prado a la figura de don Alfonso Reyes. “El vacío como apertura al misterio” es un agudo trabajo filosófico del doctor Héctor Sevilla Godínez. Cierran esta edición “Bolígrafo”, poema de Daniel Lomas, “Un paseo por el monstruo”, reseña de Aitana Muñoz, participante del taller literario de la Ibero Torreón, y “Genocidas en tiempo extra”, reseña propuesta por mí.
Acequias puede ser leída y descargada gratis, en PDF, en http://itzel.lag.uia.mx/publico/publicaciones/acequias/acequias79.pdf

sábado, mayo 18, 2019

Sarabia en Acequias 78













Está en línea el ejemplar 78 de Acequias, revista de la Ibero Torreón. Su editorial consigna que hace ochenta años (7 de junio de 1939) ocurrió el accidente en el que murió el piloto Francisco Sarabia Tinoco (Ciudad Lerdo, Durango, 1900), acaso el lagunero que más profunda impronta ha dejado en nuestro país si nos atenemos al número de instituciones (escuelas, aeropuertos, calles...) que llevan su legendario nombre. Para recordar sus hazañas y su temeridad, en este número 78 de Acequias la doctora Laura Orellana Trinidad, tras explorar en fuentes primarias, nos trae el retrato de un Sarabia menos conocido aunque igualmente heroico.
José Carlos Nava, académico y periodista, cede una parte de La tropa del silencio. Memorias desde un campo de batalla, libro que explora la elevada violencia vivida por los laguneros entre 2007 y 2013; esta obra focaliza su mirada principalmente en los periodistas, víctimas inmediatas de la turbulencia. Más o menos en el mismo tenor, Jorge Martínez y Fernando de la Vara colaboran en estas páginas con un fragmento de Ruta de paso, libro en el que entrevistan a migrantes que dan testimonio de las brutales experiencias que deben padecer en su intento de alcanzar la frontera con Estados Unidos.
“La violencia contra la mujer y su legitimación en la cultura”, María del Socorro Hernández Manzano, académica de la Ibero Torreón, subraya la naturalización de las conductas agresivas contra la mujer y la forma como pasan inadvertidas en el trato cotidiano.
Clara Guerra Cossío, asistente de la biblioteca de la Ibero Torreón, nos acerca a los desafíos que encara la biblioteca en las épocas que corren; enfatiza la necesidad de plantear un nuevo paradigma en la relación usuario-documento.
Cierra esta Acequias con reseñas (sobre un libro sorjuanista de Saúl Rosales, y sobre Rostros de la agresión y Extremo sur, libros de la Ibero Torreón) de Lucila Navarrete, Eiko Gavaldón y Alfadir Mireles, y aportes de narrativa y poesía firmados por los argentinos Fabián Vique, Carlos Dariel y la lagunera Nadia Posada Reyes, estudiante de comunicación de la Ibero Torreón.
Acequias puede ser leída en línea en la web de la Ibero Torreón.

miércoles, septiembre 19, 2018

Recuerdo de los sismos en Acequias




















Un dossier con tres textos sobre los sismos —cuyos aniversarios recordamos hoy — ofrece el número 73 de la revista Acequias de la Ibero Torreón. Su editorial lo plantea en estos términos:
“La solidaridad ha sido siempre uno de los más altos valores de la humanidad. Por su falta, el mundo padece innumerables achaques, tantos que toda lucha por la justicia se antoja emprendimiento titánico, desafiante. Por ello, cuando la solidaridad emerge y se nota en la piel de la realidad, como ocurrió hace un año tras los sismos en la Ciudad de México, hay un motivo de orgulloso asombro. Miles de personas, sobre todo jóvenes, aproximaron en aquel duro momento su solidaridad para ayudar en la urgente tarea de rescatar víctimas y reorganizar la vida.
Este número de Acequias recuerda con dolor los terremotos, ciertamente, pero también con admiración por las miles y miles de personas que adelantaron el pecho y levantaron la vista ante el desastre. Gracias al trabajo de Lucila Navarrete Turrent —egresada de licenciatura por la Ibero Torreón y maestra y doctora por la UNAM, de vuelta en su tierra—, ofrecemos en las páginas venideras tres textos que reconstruyen un panorama de la tragedia individual y colectiva que sufrió la capital de nuestro país en septiembre de 2017. Felipe Castillo con ‘Volveremos’, Stefany Edit Cisneros con ‘Otra vez septiembre’ y Karl de Negri con ‘No sólo se derrumbaron edificios, también se derrumbaron personas’ nos adentran en el escenario de dolor y desposesión que de inmediato tuvo una enaltecedora respuesta de la sociedad civil”.
Por otro lado, la doctora Navarrete plantea en estos términos el resultado de la tarea: “Felipe Castillo, Stefany Cisneros y Karl de Negri, todos ellos estudiantes de la Licenciatura en Estudios Latinoamericanos de la UNAM, participan en esta entrega conmemorativa con textos variablemente relacionados con el testimonio y el género cuentístico.  Organizar este espacio desde la Ibero Torreón, a donde me reincorporo como docente después de varios años de haber egresado de sus aulas, constituye la posibilidad de tender un puente, un diálogo fecundo entre jóvenes y colegas de varias latitudes geográficas y universitarias”.
El puente está tendido. El acceso en línea a la revista es
http://itzel.lag.uia.mx/publico/publicaciones/acequias/acequias76.pdf

miércoles, julio 01, 2015

Regreso de Acequias al papel




















Acequias, revista de divulgación académica y cultural de la Ibero Torreón, ha llegado en 2015 a 18 años de vida. No es, como puede suponerse, poco tiempo para una publicación de su tipo. Aunque la mayor parte de esos casi veinte años fue distribuida en soporte de papel y digital, en los cuatro años recientes sólo estuvo disponible, con acceso siempre libre, en la página web de la Ibero Torreón, y hoy a las 7:30 de la tarde en el Teatro Nazas será presentada la edición número 66 con esta novedad: la revista vuelve a contar con ejemplares físicos.
Por Acequias ha pasado una cantidad ya significativa de colaboradores, la mayoría de La Laguna. Y así sigue ocurriendo, por suerte, dado que nuestra región no ha dejado de ser buena mata de escritores. Los presentadores de Acequias 66 seremos Raúl Blackaller, Daniel Lomas y yo, los tres vinculados al consejo editorial de la publicación.
Este número contiene una amplia dotación de colaboraciones en al menos cuatro géneros. El apartado ensayístico abre la revista, y en él aparece un comentario de la maestra Claudia Guerrero sobre el aprendizaje rizomático, es decir, la forma de aprender multiplicada gracias a los hipertextos de la WWW. Luego, de Sergio Espinosa, un ensayo filosófico en torno a las tres preguntas que la Grecia clásica acuñó para que la humanidad intentara responderlas: qué sé, qué hago y qué espero.
En un tono muy distinto, el escritor argentino Fabián Vique nos convida un análisis socarrón sobre lo que significan hoy los paneles televisivos. El doctor Sergio Antonio Corona examina un fleco no poco importante de la realidad nacional: el de la evasión gubernamental de su responsabilidad histórica ante el sostenido deterioro de la calidad de vida material de los mexicanos.
De Gerardo García y Eve Gil, ambos escritores nacidos en el norte de México, traemos sendos ensayos literarios, uno sobre la novela El camino de Ida, de Ricardo Piglia, y otro sobre la escritora suiza Fleur Jaeggy. Después, un par de acercamientos a la poesía: uno de Renata Iberia Muñoz a propósito de la muerte del poeta mexicano Max Rojas, y cuatro apuntes del libro Defensa de la poesía del escritor argentino Rodolfo Alonso. Para cerrar el espacio crítico, una reseña de Sergio Garza Saldívar sobre Conducta, película cubana dirigida por Ernesto Daranas. Al final, dos apartados dedicados a la creación narrativa y poética.
Al final de la presentación habrá ejemplares gratuitos para el público y un sencillo brindis. Allí los veo. Ojalá.

lunes, abril 08, 2013

Picasso: un decaloguista del arte moderno




















Hace como diez años, en el aniversario treinta de la muerte de Picasso, publiqué este textito en Acequias, revista de la Universidad Iberoamericana Torreón. Creo que no lo refritee en otro lado, así que ésta es la segunda vez que lo propalo. Aprovecho, claro, el aniversario cuarenta, hoy, de la muerte de quien considero el papá de los pollitos en el arte del siglo XX. Suena a lugar común, pero no lo es. Se trata simplemente de una opinión generalizada, de un parecer casi unánime en torno al genio malagueño y saleroso.

Picasso: un decaloguista del arte moderno

Jaime Muñoz Vargas

En la historia del siglo xx acaso no hay un artista más emblemático que Pablo Diego José Francisco de Paula Juan Nepomuceno María de los Remedios Cipriano de la Santísima Trinidad Ruiz y Picasso. Se puede afirmar (sin miedo a incurrir en hipérboles descabelladas) que el pintor malagueño sintetiza mejor que ningún otro los afanes y los logros del arte contemporáneo. Si el arco de su vida —abierto en 1881 y cerrado hace treinta años, en 1973— cubre la mayor parte de la pasada centuria, el arco de su obra representa cabalmente, y con genial esplendidez, la “estrategia lingüística globalizadora”, la nueva gramática global de la que nos habla Subirats.
Proponer a Picasso como el summum del arte moderno es demasiado simplista, ciertamente, pero es por medio de esas síntesis como establece sus primeras coordenadas el estudio de las corrientes estéticas. ¿Hay un autor más paradigmático que Góngora para compendiar el barroco literario español? ¿Hay un realizador más significativo que Buñuel para perfilar al cine surrealista? ¿Alguien puede competir contra Hugo si queremos resaltar a la figura más sobresaliente del romanticismo francés? La vida y la obra de Picasso son, para el caso, suma y espejo de modernidad, ruta indispensable para acceder al conocimiento de la actitud creativa asumida por los artistas del xx.
Si el autor del Guernica es eso, entonces podemos repensar su propuesta como clave. Para comprender a Picasso, y al mismo tiempo las nociones básicas del arte vigesimista, se puede observar la secuencia de sus obras; puesto que se trata de un pintor, hacer eso es lo más indicado. Pero hay otra puerta de acceso, siquiera una rendija, a Pablo Ruiz: la que se nos abre tras la lectura de sus declaraciones. En ellas está condensada la visión de Picasso y es posible convertirlas en un decálogo que abraza —a veces ceñidamente y a veces no tanto— a buena parte de los protagonistas del arte moderno. Tal es el propósito de este acercamiento, espigar las palabras del malagueño y convertirlas casi en tabla mosaica de quienes renovaron y dieron vida a la pintura del siglo recién ido.
En Picasso, poemas y declaraciones (México, Darro y Genil, 1944), nuestro artista vuelca una serie de opiniones que acusan un sentido conglobador, sintético. Habla de su experiencia personal, en efecto, pero dicha experiencia irradia su luz hacia múltiples destinos y parece que está hablando, con o sin permiso, por la tribu entera, por Gris, por Braque, por Mondrian, por Grosz, por tantos otros. He aquí, mirada a vuelatecla, una tentativa de decálogo picasseano:
1. No buscar, sino encontrar. Se opone aquí a la cristalización del arte por medio de pesquisas deliberadas o de investigación. Para Picasso, la búsqueda no es nada en sí misma, pues cualquiera puede tener esa voluntad. El éxito del arte, entonces, radica no en la exploración, sino en el hallazgo de las nuevas rutas de navegación. “Lo que cuenta es lo que se hace y no lo que se tenía la intención de hacer”, dice.
2. El artista miente, pero dice la verdad. Picasso entiende la palabra arte como fingimiento, como mentira o subjetivación de lo real. Éste es uno de los puntos caros a la retórica del artista contemporáneo, pues gravita, llevado a sus consecuencias últimas, en el resultado del arte moderno: la abstracción de la realidad, la demolición del modelo comúnmente llamado figurativo. “Me gustaría saber si alguien ha visto una obra de arte natural”, señala con ironía. Por supuesto que no, nadie la ha visto, dado que la naturaleza es naturaleza y el arte es arte. De allí parte, pues, la noción del producto artístico como mentira, una mentira que en sus pliegues esconde el rostro de la verdad.
3. El arte no evoluciona. Picasso contradice radicalmente la idea de evolución artística. “Para mí no hay en el arte ni pasado ni futuro. Si una obra de arte no puede vivir siempre en el presente no se la debe tomar en consideración”. Contrapone a la idea de evolución la de realización. Dependiendo de cada época, de cada caldo de cultivo, el arte producido queda peor o mejor realizado, y de allí su eternización, su perdurable presentismo. “Si se pudiera expresar gráficamente la historia del arte como en una tabla de las que usan las enfermeras para anotar los cambios de temperatura del enfermo, se vería el mismo perfil montañoso, prueba de que en el arte no hay progreso ascendente, sino alzas y bajas que pueden ocurrir en cualquier momento. Lo mismo sucede con la obra del artista individual”.
4. La pintura es, indefectiblemente, dibujo, composición y color. Moderna o antigua, la pintura es dibujo, composición y color. En el caso del cubismo, como en el de cualquier otra escuela, observa Picasso, se han usado esos elementos pero con diferentes temas, “pues hemos introducido (...) objetos y formas enteramente ignorados. Hemos abierto la mente a lo que nos rodea”.
5. El arte se construye con caprichos. La cristalización de una obra de arte no depende de la preconcepción sino del capricho. Terminar un cuadro, pues, es una sorpresa, una inesperada revelación. “Un cuadro no se proyecta ni se decide de antemano. Al hacerse, va cambiando a la par que nuestras ideas. Y cuando se termina sigue cambiando según el estado de ánimo del que lo mire”.
6. El arte abstracto no existe. La abstracción pura es imposible, dado que el punto de partida siempre será un referente que, trabajado por la mano del artista en un proceso de supresión-adición de elementos que borren la realidad, dejará de todos modos una huella de lo que fue al comienzo. “No existe el arte abstracto. Hay que comenzar siempre con algo y después se pueden quitar todas las huellas de realidad. Entonces ya no hay peligro, porque la idea del objeto habrá dejado una marca indeleble”.
7. La pintura está hecha de figuras. Para Picasso no hay arte “figurativo” ni arte “no figurativo”, pues toda la pintura se crea con figuras. Una persona, un árbol, es una figura tanto como lo pueden ser un círculo y un triángulo. Cuando una figura ha perdido su nexo con el referente lo único que hace es abreviar el camino hacia su impresión en la mente.
8. Todo objeto es materia del arte. No existen objetos de primera ni objetos de segunda. Todo, absolutamente todo entra o debe entrar en arte con el mismo valor: el cielo, la tierra, un pedazo de papel, una telaraña, lo grande y lo pequeño, todo puede ser motivo del arte.
9. No existe entrenamiento académico para la belleza. El arte no se rige por un canon, sino por lo que el instinto y el cerebro son capaces de trazar.
10. El arte no se comprende. El valor del arte no radica en la comprensión, sino en la emoción inexplicable que produce. “Todo el mundo quiere comprender el arte. ¿Por qué no tratan de comprender el canto de un pájaro? ¿Por qué amamos la noche, las flores y todo lo que nos rodea sin tratar de comprenderlo? Pero si se trata de un cuadro, todos tienen que comprender”.
He allí, sucintamente expuesto, un decálogo del arte moderno, con todo lo que tenga de incompleto y perfectible. Con respecto de dicho decálogo se podrán destacar, insistimos, coincidencias o disidencias de un cuadro a otro, de un pintor a otro, y como ejemplo de esa síntesis picasseana podemos tomar un cuadro de Juan Gris (Le taureangeau, por ejemplo) para verificar que le son aplicables todas o casi todas las ideas del pintor andaluz. En lo que sí podemos estar totalmente de acuerdo es en que el genio de Picasso comprendió la esencia del nuevo arte y por ello desató, como bien sabemos, la revolución pictórica más importante de los tiempos modernos.
A treinta años de su muerte (Mougins, Francia, 8 de abril de 1973) el pintor malagueño sigue tan vivo que cuando uno recorre sus obras emana la impresión (releamos el punto tres del hipotético decálogo) de que cada día pinta mejor.