miércoles, octubre 14, 2026

Conferencia del doctor Alcubierre

 







Conferencia completa del doctor Miguel Alcubierre ofrecida el 2 de octubre pasado en el Teatro Isauro Martínez. El video alcanzó para incluir, al inicio, mis palabras de bienvenida al académico. La breve parte que me corresponde tiene algunas levísimas interferencias, como diálogos en voz baja, pero afortunadamente son pocas. Pueden verlo y escucharlo en esta liga. Las palabras que corresponden a mi alocución fueron las siguientes:

Miguel Alcubierre, científico

Si me preguntaran cómo me siento en este instante no dudaría en parafrasear los títulos de la dupla conformada por el paleoantropólogo Juan Luis Arsuaga y el escritor Juan José Millás, ambos españoles. Como tal vez ustedes saben, los dos han publicado una serie de libros muy bien recibidos por el lector y la crítica. Son textos científicos, antropológicos, de carácter divulgativo, y su contenido se basa en el diálogo. En ellos, el investigador Arsuaga explica al narrador Millás la vida, la muerte y la conciencia, cada tema en un volumen. Los tres libros tienen un título curioso y similar: La vida (o la muerte o la conciencia) contada por un sapiens a un neandertal. En este caso, obviamente, el sapiens es el paleoantropólogo y el neandertal es el escritor.

Toda proporción tomada respecto de mí, junto al doctor Alcubierre así me siento, un neandertal. No es, de cualquier manera, una posición indecorosa, ya que los neandertales y yo compartimos una buena cantidad de ingredientes biológicos. Las altas credenciales académicas del físico mexicano me quedan a años luz (nunca mejor dicho), pero esto es una buena noticia cuando uno habita la sombra en algún tema, pues toda luminosidad, grande o pequeña, es un paso adelante en el arte cada vez más desdeñado de aprender con humildad. Gracias pues, de antemano, al doctor Alcubierre por su visita y por representar a nuestro país como científico en las grandes ligas del conocimiento.

Además de escuchar su conferencia, titulada “Más rápido que la luz”, quizá en el camino nos enteremos cómo hace un mexicano para alcanzar las cotas de rigor que él ha tocado en la ciencia. Sé que, como los Revueltas, el doctor que nos visita es miembro de una familia de intelectuales (por ejemplo, su hermana Beatriz es una reconocida historiadora y por ella fue por quien primero supe en México del apellido aragonés Alcubierre). En un país como el nuestro, más bien dependiente de la ciencia foránea, el caso del doctor Alcubierre tiene mucho que decirnos acerca de nuestras capacidades y del caldo de cultivo que tienen la divulgación y la familia, además del apoyo institucional al trabajo investigativo como el encabezado por la UNAM.

El tema que hoy nos ocupa tiene que ver con el tiempo y el espacio, ambos, al parecer, infinitos. Esta idea le sirvió a Borges para acuñar una de sus famosas afirmaciones: si el espacio y el tiempo son infinitos, siempre estamos en el centro del espacio y en el centro del tiempo. Por otro lado, no deja de parecerme que la cultura popular también acierta a crear ideas interesantes. Hay una canción irremediablemente cursi cuya afirmación vertebral es, disculpen la cita textual en este foro, “tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio y coincidir”. Así estamos aquí con el doctor Alcubierre: coincidiendo en el tiempo y quizá no en el centro del espacio, pero sí en el centro de Torreón ahora lleno de hoyos negros por las lluvias de estos días, pero dentro del Teatro Isauro Martínez, lo que sin duda es el acontecimiento de su índole más importante de nuestra región al menos en lo que va del año.

Por último, esta conferencia se la debemos al empuje de uno de nuestros divulgadores más tenaces en materia astronómica, Alberto de la Fuente Trasfí. No sería justo omitirlo como el principal responsable de que nuestro lujoso invitado se encuentre en esta sala.

Bienvenido a La Laguna, doctor Alcubierre. Lo escucharemos con admiración, respeto y previo beneplácito.

Y muchas gracias también a ustedes por acompañarnos.