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sábado, octubre 31, 2026

Conferencia del doctor Alcubierre

 







Conferencia completa del doctor Miguel Alcubierre ofrecida el 2 de octubre pasado en el Teatro Isauro Martínez. El video alcanzó para incluir, al inicio, mis palabras de bienvenida al académico. La breve parte que me corresponde tiene algunas levísimas interferencias, como diálogos en voz baja, pero afortunadamente son pocas. Pueden verlo y escucharlo en esta liga. Las palabras compartidas en mi alocución fueron las siguientes:

Miguel Alcubierre, científico

Si me preguntaran cómo me siento en este instante, no dudaría en parafrasear los títulos de la dupla conformada por el paleoantropólogo Juan Luis Arsuaga y el escritor Juan José Millás, ambos españoles. Como tal vez ustedes saben, los dos han publicado una serie de libros muy bien recibida por el lector y la crítica. Son textos científicos, antropológicos, de carácter divulgativo, y su contenido se basa en el diálogo. En ellos, el investigador Arsuaga explica al narrador Millás la vida, la muerte y la conciencia, cada tema en un volumen. Los tres libros tienen un título curioso y similar: La vida (o la muerte o la conciencia) contada por un sapiens a un neandertal. En este caso, obviamente, el sapiens es el paleoantropólogo y el neandertal es el escritor.

Toda proporción tomada respecto de mí, junto al doctor Alcubierre así me siento, un neandertal. No es, de cualquier manera, una posición indecorosa, ya que los neandertales y yo compartimos una buena cantidad de ingredientes biológicos. Las altas credenciales académicas del físico mexicano me quedan a años luz (nunca mejor dicho), pero esto es una buena noticia cuando uno habita la sombra en algún tema, pues toda luminosidad, grande o pequeña, es un paso adelante en el arte cada vez más desdeñado de aprender con humildad. Gracias pues, de antemano, al doctor Alcubierre por su visita y por representar a nuestro país como científico en las grandes ligas del conocimiento.

Además de escuchar su conferencia, titulada “Más rápido que la luz”, quizá en el camino nos enteremos cómo hace un mexicano para alcanzar las cotas de rigor que él ha tocado en la ciencia. Sé que, como los Revueltas, el doctor que nos visita es miembro de una familia de intelectuales (por ejemplo, su hermana Beatriz es una reconocida historiadora y por ella fue por quien primero supe en México del apellido aragonés Alcubierre). En un país como el nuestro, más bien dependiente de la ciencia foránea, el caso del doctor Alcubierre tiene mucho que decirnos acerca de nuestras capacidades y del caldo de cultivo que tienen la divulgación y la familia, además del apoyo institucional al trabajo investigativo como el encabezado por la UNAM.

El tema que hoy nos ocupa tiene que ver con el tiempo y el espacio, ambos, al parecer, infinitos. Esta idea le sirvió a Borges para acuñar una de sus famosas afirmaciones: si el espacio y el tiempo son infinitos, siempre estamos en el centro del espacio y en el centro del tiempo. Por otro lado, no deja de parecerme que la cultura popular también acierta a crear ideas interesantes. Hay una canción irremediablemente cursi cuya afirmación vertebral es, disculpen la cita textual en este foro, “tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio y coincidir”. Así estamos aquí con el doctor Alcubierre: coincidiendo en el tiempo y quizá no en el centro del espacio, pero sí en el centro de Torreón ahora lleno de hoyos negros por las lluvias de estos días, y lo mejor, dentro del Teatro Isauro Martínez, lo que sin duda es el acontecimiento de su índole más importante de nuestra región al menos en lo que va del año.

Por último, esta conferencia se la debemos al empuje de uno de nuestros divulgadores más tenaces en materia astronómica, Alberto de la Fuente Trasfí. No sería justo omitirlo como el principal responsable de que nuestro lujoso invitado se encuentre en esta sala.

Bienvenido a La Laguna, doctor Alcubierre. Lo escucharemos con admiración, respeto y previo beneplácito.

Y muchas gracias también a ustedes por acompañarnos.

sábado, octubre 10, 2026

Bitácora del asombro en quince trazos


 






Palabras con las que el 23 de septiembre presenté Bitácora del asombro, obra de Alberto de la Fuente. Todavía hay ejemplares disponibles en la librería La Tinta (Morelos 559 poniente, Torreón):

La colección RAI continúa su marcha gloriosa hacia lo desconocido con el mismo ahínco de su arranque hace tres meses. La promesa de aquel 22 de junio era que iba a publicar diez plaquettes antes de terminar el año, pero ya preveo que será mucho si llegamos a cinco. No crean que me apura tanto, pues el mundillo editorial y periodístico abunda en promesas incumplidas, y una más no afecta la estadística. Casi todo lo que uno promete en el medio literario termina por sucumbir ante los embates de la realidad. Así y todo, siempre he creído que las demoras y las caídas en esta disciplina sirven para templar el ánimo, para demostrar si nuestra vocación es verdadero fuego sagrado en el corazón o llamarada de petate. En otras palabras, como dice mi amigo Fabián Vique, “Seguiremos de derrota en derrota hasta la victoria final”. Aquí estamos pues de nuevo, esta vez para presentar Bitácora del asombro. Quince cápsulas espaciales, número tres de una colección cuyo propósito es no abrazar ningún propósito, salvo el de seguir apareciendo con la mayor dignidad posible tanto en forma como en contenido.

El autor que urdió las páginas de este nuevo opúsculo es Alberto de la Fuente Trasfí, quien nació en 1976, exactamente cuando comenzaba el sexenio de José López Portillo, el expresidente de las patillazas que defendió al peso como un perro y terminó casado con Sasha Montenegro, una estrella de cine. Adrede he mencionado la palabra “estrella”, pues las páginas de Bitácora del asombro se refieren al tema de los astros, al espacio, al saber y la fantasía astronómicas, a la perplejidad que genera el infinito y la necesidad de explorarlo con las herramientas de la ciencia, esto al margen de las explicaciones teológicas que remitimos al ámbito de la literatura fantástica, como bien lo consideró Borges.

De la Fuente Trasfí acomete las cápsulas con la intención de compartirnos su experiencia y su asombro, lo que se agradece en un mundo que suele mirar poco hacia la ciencia. Lo muy grato de los apuntes radica, creo, en el tono. Cuando De la Fuente Trasfí escribió estos apuntes dio con la tecla adecuada, encontró la manera precisa para expresar lo que deseaba, y con esto logró tener recorrido un trecho significativo del camino. El autor de estas exposiciones supo pues encarar su materia con la buena actitud de un ciudadano de a pie que se dirige a ciudadanos de a pie. Alberto es entonces un “simple terrenal” (como canta el filósofo Julión Álvarez) dedicado a compartir aquello que lo azora: el cosmos y sus inabarcables maravillas. En suma, no es flaco favor el que nos brinda al convidarnos sus asombros.

Como lo más común es que los libros casi no se vendan, leo mi prólogo con el fin de que al menos en la memoria se lleven algo a casa. Alberto de la Fuente Trasfí (Torreón, Coahuila, 1976), autor de los apuntes que componen esta Bitácora del asombro, es un hombre cuya mente oscila entre lo terrenal y lo extraterrenal (uso esta última palabra en sentido estricto, “lo que está fuera de la Tierra”, no en el teológico con el que se ha cargado su semántica). En lo terrenal tiene un oficio práctico y varios pasatiempos ya bien establecidos; en el otro, se ha interesado desde su niñez en el conocimiento de la astronomía como saber científico y a la par como fuente de creación estética.

Su pasión por la ciencia que estudia el espacio lo ha movido a leer mucho sobre el tema, a ver incontables documentales y películas, a estudiar una maestría y, desde hace algunos años, a compartir lo cosechado mediante apuntes escritos en clave divulgativa. Quince son las “cápsulas espaciales” que reúne en estas páginas. Aparecieron primeramente en el blog La insoportable precisión del universo, y ahora se arraciman en la presente publicación con el mismo ánimo: convidar a nuevos lectores la perplejidad producida por la más inmensa de las inmensidades: el universo.

La amenidad —e incluso el humor— de las piezas aquí convocadas no riñe con la buena y exuberante data que contienen. El pespunteo entre la vida cotidiana y la información producida por la investigación alienta párrafos a un tiempo ricos y divertidos, lo que constituye una forma de acercar interesados a un tema, la astrofísica, por lo general tenido por denso y especializado, que lo es. Como en las declaraciones de amor (en este caso de amor a la divulgación), De la Fuente Trasfí nos baja el sol y las estrellas, nos mueve entre sondas, nos recuerda hitos de la conquista espacial e ilustres nombres propios, nos comparte avances científicos, nos pasea por galaxias del vecindario espacial y, en suma, nos hace ver que el universo es fascinante desde donde quiera que se le mire.

Nuestra pequeñez no debe arredrarnos. Al contrario, hoy debemos sentirnos orgullosos de los alcances incorporados año tras año a la enciclopedia astronómica. Pese a nuestra nerudiana residencia en la Tierra y desde nuestra microscópica condición humana, es motivo de pasmo y satisfacción que hoy sepamos con alto grado de certeza lo que sucede a años luz en conglomerados celestes cuya dimensión no parece tener orillas y donde la abrumadora palabra infinito siempre parece quedar corta, incapaz de contener lo incontenible.

Bienvenidos entonces a esta Bitácora del asombro. Tomemos de las manos a la ciencia y la imaginación, y dentro de estas quince cápsulas despeguemos al infinito y muchísimo más y más y más allá.

Nota. Texto leído el 23 de septiembre de 2026 en la Cafebrería La Tinta. Participamos Iván Hernán Benítez, el autor y yo.

viernes, octubre 09, 2026

Entrevista sobre Bitácora del asombro












Entrevista del periodista José Juan Zapata Pacheco a Alberto de la Fuente Trasfí publicada en la web de la editorial Amonite. El tema central del diálogo se relaciona con la publicación de Bitácora del asombro. Quince cápsulas espaciales, número tres de la Colección RAI publicada por Iberia Editorial, plaquette disponible en la Cafebrería La Tinta (Morelos 559 poniente, Torreón). Aquí pueden acceder a la entrevista.

miércoles, septiembre 30, 2026

Alcubierre en La Laguna


 











Hace más de quince años, lo documenté en su momento, tuve la suerte de hacer dos énfasis sobre el valor de un par de intelectuales argentinos que nos visitaron. El primero fue el filósofo Mario Bunge, invitado por una de las facultades de la UAdeC Unidad Torreón. No recuerdo si en mis crónicas destaqué que fue escasa la cantidad de público asistente a la conversación con Bunge, pensador que hasta la fecha sigue siendo frecuentado por la academia de todo el mundo. El segundo fue Juan Gelman, poeta que ya entonces sonaba para ganar, como en efecto ocurrió (2007), el premio Cervantes; por poco y Gelman pasa de noche por Torreón, pero tuve la suerte de enterarme a tiempo de su visita y diseminé la alerta propiciatoria de una cena numerosa en comensales. Ahora, este viernes 2 de octubre, viene a Torreón para dar una conferencia uno de los científicos más importantes del país: el doctor Miguel Alcubierre.

Reconocido físico mexicano, Alcubierre ofrecerá una conferencia como parte de las actividades de Foro Ciencia Torreón, iniciativa creada para acercar la ciencia y la divulgación a la comunidad lagunera. Su conferencia “Más rápido que la luz” está dirigida a niños, jóvenes y adultos con curiosidad por el estudio del universo.

Miguel Alcubierre es un científico reconocido internacionalmente sobre todo por la llamada “Métrica de Alcubierre”, una solución matemática dentro de la relatividad general de Albert Einstein en la que explora, de manera teórica, la posibilidad de modificar el espacio-tiempo para permitir desplazamientos efectivos a velocidades superiores a la de la luz sin que una nave viole localmente el límite establecido por la relatividad. Su trabajo, publicado en 1994, convirtió una idea que durante décadas perteneció principalmente a la ciencia ficción en un problema que podía discutirse mediante las matemáticas y la física teórica.

La presencia del doctor Alcubierre en Torreón representa una oportunidad para acercar al público lagunero a temas como la relatividad, el espacio-tiempo, los viajes interestelares y los límites actuales de nuestro conocimiento del universo, explicados directamente por uno de los científicos mexicanos con mayor reconocimiento internacional en este campo.

La conferencia se celebrará en el TIM (pedir informes allí) a las 7 pm.

miércoles, septiembre 23, 2026

Boletín: Bitácora del asombro

 











Hoy miércoles 23 de septiembre de 2026 será presentada la plaquette Bitácora del asombro: quince cápsulas espaciales, de Alberto de la Fuente Trasfí. Esta publicación es la tercera de la colección RAI editada por Iberia Editorial, y contiene artículos vinculados con la divulgación astronómica. La cita es a las 7 de la tarde en la Cafebrería La Tinta, Morelos 559 poniente, entre Leona Vicario e Ildefonso Fuentes, Torreón.

La amenidad —e incluso el humor— de las piezas reunidas en Bitácora del asombro no riñe con la buena y exuberante data que contienen. El pespunteo entre la vida cotidiana y la información producida por la investigación alienta párrafos a un tiempo ricos y divertidos, lo que constituye una forma de acercar interesados a un tema, la astrofísica, por lo general tenido por denso y especializado, que lo es. Como en las declaraciones de amor (en este caso de amor a la divulgación), De la Fuente Trasfí nos baja el sol y las estrellas, nos mueve entre sondas, nos recuerda hitos de la conquista espacial e ilustres nombres propios, nos comparte avances científicos, nos pasea por galaxias del vecindario espacial y, en suma, nos hace ver que el universo es fascinante desde donde quiera que se le mire.

Alberto de la Fuente Trasfí (Torreón, Coahuila, 1976) estudió Ingeniería Industrial en la Universidad Iberoamericana Torreón. Fue profesor de Fotografía en el Tecnológico de Monterrey y en la Universidad Iberoamericana, institución donde también formó parte del taller literario. Publicó en los libros colectivos Mañana tampoco, Acequias de cuentos y Acequias de poesía; en las revistas Acequias y Estepa del Nazas y en los diarios El Siglo de Torreón y La Opinión Milenio. Maestro en Astrofísica y Formación Planetaria y creador del blog “La insoportable precisión del universo”, donde comparte contenidos sobre astronomía, exploración espacial y ciencia. Es fundador del Foro Ciencia Torreón, iniciativa dedicada a promover la divulgación científica mediante conferencias y actividades abiertas al público.

Los comentarios sobre la publicación correrán a cargo de los escritores Iván Hernán Benítez, Jaime Muñoz Vargas y el autor. Iván Hernán Benítez nació en Torreón, en 1981. Es licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Coahuila, y lleva más de veinte años en el ejercicio del periodismo como reportero, cronista y articulista. Textos suyos han sido publicados o retomados por medios como Milenio, Animal Político, Aristegui Noticias y W Radio. Es autor del poemario Los pequeños fantasmas y del libro de crónicas Con el barrio puesto. Diseña cursos de redacción creativa, prácticas periodísticas e historia que imparte en instituciones educativas y centros culturales de la Comarca Lagunera. Es divulgador de la historia y la actualidad del ajedrez.

Jaime Muñoz Vargas nació en Gómez Palacio en 1964. Es escritor y editor. Ha publicado más de 25 libros. Entre otros, ha ganado los premios nacionales de novela Jorge Ibargüengoitia y de cuento de San Luis Potosí. Es autor del himno nacional del IMSS. Desde 2005 es columnista de prensa. Textos suyos han aparecido en publicaciones de Argentina, España, Colombia, Chile y Uruguay. Algunos de sus libros han sido motivo de estudios académicos en universidades como la de Utrecht, en Países Bajos. En 2024 fue nombrado primer miembro honorario extranjero de la corporación Letras de Chile.

La plaquette estará a la venta en la Cafebrería La Tinta.