sábado, agosto 04, 2007

Sobre Gengis Hank



Hoy apareció en La Opinión este excelente comentario sobre Gengis Hank, el candidato de lujo que tiene el PRI en Baja California. Imposible no darle la razón al columnista lagunero.

El voto de las "mascotas"

Gerardo Hernández

El español Gaspar Melchor de Jovellanos escribió en el siglo XVIII que “Los pueblos tienen el gobierno que se merecen”. Dos centurias después, el francés André Malraux corrigió: “Los pueblos no tienen los gobiernos que se merecen; tienen el gobierno que se les parece”.
Sólo un pensador y activista con la sensibilidad y experiencia del autor de “La condición humana” podía llegar a semejante verdad. Bajo ese principio, a un pueblo culto corresponde un gobierno culto; el inglés, por ejemplo. Y a pueblos corruptos, desidiosos, gobiernos que también lo son, como… hay muchos.
Antes de ocupar las carteras de Información y Asuntos Culturales en el gobierno de De Gaulle, Malraux combatió en la Guerra Civil Española para las Brigadas Internacionales, es decir, al lado del ejército republicano; más tarde se incorporó a la Resistencia francesa contra Hitler. Su posición frente al fascismo, movimiento que al principio se tomó como algo anodino hasta que horrorizó al mundo por su crueldad, sustenta la crítica a los pueblos reflejados en los grupos que los gobiernan. Ya lo he escrito otras veces, pueblo que no se aprecia a sí mismo no puede aspirar al respeto de otros. Menos cuando, en sistemas democráticos, tiene la posibilidad de cambiar de gobernantes. Mas si la sociedad no se eleva, difícilmente logrará que sus autoridades adquieran otra estatura. Ello explica, en buena medida, por qué México no avanza al ritmo de otros países que rompieron el monopolio político o salieron de dictaduras de derecha e izquierda para progresar.
En México se pensó que la alternancia, por sí sola, obraría milagros. En esa tesitura, Baja California acudirá mañana a las urnas a elegir gobernador, Congreso y ayuntamientos. El estado es simbólico pues la oposición dio allí el primer paso hacia la Presidencia de la República. Acción Nacional gobierna la entidad desde 1989 y podría perderla en unas elecciones que se anticipan reñidas, lo cual significaría un retroceso. No porque un partido deba perpetuarse en el poder, algo contra lo que el PAN luchó desde su fundación, sino por la calidad del candidato del PRI, Jorge Hank Rhon.
En la competencia política, los pueblos deben aspirar a mejores gobiernos y Hank representa una regresión a lo más espurio de la política. No sólo es vulgar, sino repulsivo, un pícaro de siete suelas al que se asocia, sea cierto o no, con las mafias del juego y de las drogas. Gente así, por rebosantes que sean sus carteras, desprestigian a cualquier partido y denigran a los pueblos que llegan a gobernar.
La personalidad de Hank la resume una de sus frases favoritas —si quiera su padre era fino, respetuoso e inteligente, aunque no demócrata—, cuando dice que su mascota preferida (“animal de compañía” en la segunda acepción del Diccionario de la Lengua Española) es la mujer. Y mujeres forman la mitad del padrón electoral de Baja California. Un eventual triunfo del hijo del profesor ni al PRI conviene. Por eso estoy seguro de que perderá, aunque en democracia se supone que la historia se escribe en las urnas.

Ruta Paisano II

El 7 de enero de este año publiqué una entrega titulada “Ruta Paisano”. Esta es, digamos, una segunda parte. Me hice la promesa de escribir sobre tal tema cuantas veces fuera necesario, pues no me parece poca cosa lo que expuse aquella vez y reafirmo ahora: que su partimos por la Ruta Paisano desde La Laguna, el único punto horrible, peligroso y eternamente inconcluso es el que abarca al libramiento de nuestra región, sobre todo en la parte que corresponde al estado de Durango. Voy por partes. Hago la crónica como si la estuviera padeciendo.
Salgo de casa el lunes 30 a las 5 de la tarde. Tomo por el bordo del Canal 9 y llego al libramiento. Primer reto: sigue siendo desafiante rodear la “puerta de Torreón” para enrumbar hacia Gómez Palacio; pero ya, no es tanto problema si uno se pone trucha y tiene poco aprecio por la vida. Estoy ahora sobre el puente del lecho seco y llego a la altura de Chilchota. Comienza el simulacro de vialidad: en el semáforo, al lado derecho, el acceso a la gasolinera ofrece un panorama de Marte: los agujeros enlodados causan pavor y sólo los camiones de amplia rodada pueden transitar con algo de tranquilidad.
Sigo adelante, rumbo a la nueva joroba, y noto que el asfalto ha cedido en innumerables puntos del trayecto. Además, la entrada a la joroba es abrupta, como trazada por un loco que desea matar a los automovilistas. A la izquierda, la zona de la Expo Feria sigue siendo calamitosa, una basura casi inservible cuando crece el tráfico.
Viene lo peor: tras salir de la segunda joroba (la que despeja el camino a Jabonoso), las interminables obras de construcción se suceden con infernal secuencia. Por más atento que uno vaya, el tramo es rudo; la pericia y la seguridad que les da el uso de armatostes imbatibles hace que los choferes de camiones pesados presionen y acometan sin piedad a los usuarios de coches particulares, quienes tenemos, que hacer acopio de cierto ingenio suicida para salir de esa sección con pedruscos en el camino, mal señalada, con entradas y salidas imprevisibles. A la altura de la gasolinera del paseño motel Del Valle la cosa llega a un extremo pavoroso: el congestionamiento de mamuts con neumáticos, las obras civiles y la prisa hacen una mezcla venenosa. Luego viene la salida del libramiento y, por fin, la pista hacia Ciudad Juárez, la relativa tranquilidad que ofrece la (ladrona) carretera de cuota.
Tres preguntas finales: ¿cuándo terminarán la parte duranguense del libramiento? ¿Alguna vez ha pasado por allí el gobernador Hernández Deras? ¿No le da vergüenza que el libramiento de Gómez Palacio sea el punto más feo y peligroso en la ruta Ciudad Juárez-DF?

viernes, agosto 03, 2007

Brevísimos en Argentina



Acaba de llegar a mi buzón el programa definitivo de las jornadas microrrelatísticas a celebrarse en Tucumán, Argentina. Por allá andaré. Va el programa íntegro:

El lugar de la narrativa brevísima en la literatura contemporánea”
Salón Auditorium del Centro Cultural ‘Eugenio Flavio Virla’
25 de mayo 265, San Miguel de Tucumán

Autoridades de la UNT
Rector Cpn. Juan Alberto Cerisola
Vicerrectora
Psic. Maria Luisa Rossi de Hernández
Secretaría General
Dn. José Hugo Saab
Secretaría Académica
Dra. Marta Pesa
Secretaría de Posgrado
Dra. Susana Maidana
Secretaría de Extensión Universitaria
Psic. Manuel Raúl Andujar

Autoridades de la Facultad de Filosofía y Letras
Decana
Dra. Elena M. Rojas Mayer
Vicedecana
Dra. Judith Y. Casali de Babot
Secretaria Académica
Prof. Liliana M. Palacios de Cosiansi
Secretaria de Posgrado
Dra. Nilda Ma. Flawiá de Fernández

Comisión Organizadora
Presidenta Honoraria
Dra. Elena Malvina Rojas Mayer.
Presidente Honorario
Dr. David Lagmanovich, Profesor Emérito
Presidenta
Dra. Nilda Ma. Flawiá de Fernández
Vicepresidenta
Dra. Liliana M. Massara
Tesorera
Dra. Estela Assís de Rojo
Secretaria
Lic. Silvia Patricia Israilev
Miércoles 15
8:30 hs Acreditación
9.30 hs Acto de apertura
10.30 hs Café

11.00 hs Conferencia plenaria
* David Lagmanovich (UNT): Por qué escribimos y leemos microrrelatos
Elena M. Rojas Mayer: Coordinadora

12.00 hs Conferencia plenaria
* Irène Andres-Suárez (Universidad de Neuchâtel, Suiza): El microrrelato de estructura teatral
David Lagmanovich: Coordinador

15:00 hs Mucho ruido y muchas nueces. Los microrrelatos de Luisa Valenzuela
* Luisa Valenzuela (Buenos Aires): Miniexcursión al microrrelato
* Sandra Bianchi (Buenos Aires): Puesta en breve: las estrategias microficcionales de Luisa Valenzuela
* Guillermo Siles (UNT) Coordinador: Microrrelato y género sexual. Los Brevs de Luisa Valenzuela

16:00 hs Minificción argentina (I)
* Alberto Julián Pérez (Texas Tech University): Borges y “El etnógrafo”; su concepto de ‘fábula’
* Fabián Vique (Universidad de Kragujevac, Serbia): Minificción argentina: entre la duda y la incertidumbre
* Miriam Noemí Di Gerónimo (Universidad Nacional de Cuyo): La minificción: ¿escritura del tercer milenio?
* Antonio Cruz (Santiago del Estero): El microrrelato en Santiago del Estero. Historia, evolución y perspectivas.
* Stella Maris Colombo (Universidad Nacional de Rosario) Coordinadora: Variaciones de lo fantástico en minificciones de Enrique Anderson Imbert, Ángel Bonomini y Emilio Sosa López

17:10 hs Café
17:15 hs Autores y temas de minificción
* Jaime Muñoz Vargas (Torreón, México): Actualidad de la microficción en los predios de Julio Torri
* Frida Rodríguez Gándara (UNAM, México): Un acercamiento al análisis literario del microrrelato
* Donaji del Carmen Hoyos Tejeda (México): La minificción poética de Raúl Renán
* Teresita Matienzo (UBA): Breverías de Beatriz Aloé
* Graciela Tomassini (Universidad Nacional de Rosario) Coordinadora: A jugar al palimpsesto: modos de la intertextualidad en Sombreros para Alicia, de Julián Ríos

18:30 hs Conferencia plenaria
* Raúl Brasca (Buenos Aires): Del préstamo a la apropiación: Lo apócrifo como recurso en la escritura de microficciones
Liliana Massara: Coordinadora

19:30 hs Conferencia plenaria
* Lauro Zavala (Universidad Autónoma Metropolitana, México): Algunas hipótesis sobre el desarrollo de la minificción en la región iberoamericana
Silvia Israilev: Coordinadora

21:00 hs Cena de bienvenida (Jockey Club)

Jueves 16

8:30 hs Minificción argentina (II)
* Nilda Flawiá de Fernández - Estela Assís de Rojo (UNT): Eros y Venus en El jardín de las delicias
* Pablo Daniel López Gómez (UNT): Borges, maestro de la minificción, como registrar el todo en unas pocas palabras
* Ana María Mopty (UNT): Microrrelatos del Noroeste argentino
* Eduardo Gerez (UNT): El Humor en El jardín de las delicias de Marco Denevi
* Liliana Massara y Natalia Barrionuevo (UNT) Coordinadora: Lo fugaz del relato y lo profundo de la palabra en Raúl Brasca

9:40 hs Leyendo microrrelatos
* Claudia Evangelina Turco (Universidad Nacional del Comahue): Se dice de mí: Nosotras, vosotras y ellas, de Raúl Brasca
* Silvia Mellado (Universidad Nacional del Comahue): Las uñas de Lumiére y las imágenes-movimiento patagónicas
* Gabriela Mariel Espinosa (Universidad Nacional del Comahue) Coordinadora: Palabras en el trapecio: las acrobacias de Eva
10:30 hs Café
10:40 hs Lecturas del microrrelato
* Rita Indiana Jorrat, María Gabriela Palazzo y María Esther Silberman de Cywiner (UNT): Minificción, microrrelato: una experiencia en la práctica de la enseñanza
* Alicia Doncel (UNT): Minificciones en la escuela media
* Adriana Corda (UNT): Caperucita roja: del cuento al microrrelato
* Elena Florencia Pedicone (UNT) Coordinadora: Metamorfosis discursiva en una minificción de cuño española

11:40 hs Lectura de microrrelatos por sus autores
* Antonio Cruz (Santiago del Estero)
* María Eugenia Godoy (Tucumán)
* Ana María Mopty (Tucumán)
* Marcelo Bustos (Tucumán)
* Estela Rojas (Tucumán)
* Alicia Doncel (Tucumán)
* Ana María Risco (Tucumán) Coordinadora

15:00 hs Autores y temas de minificción
* Claudia Mabel del Prado (UNT): Formas breves en La ciudad ausente de Ricardo Piglia
* Susana Salim (Universidad del Norte “Santo Tomás de Aquino”): El microrrelato en España en las primeras décadas del siglo XX
* Ana María Risco (UNT): ¿Microficciones o bosquejos de ficción? Modulaciones del género en el periodismo cultural.
* Verónica Juliano (UNT): Re-escribir la tradición en el microrrelato.
* Cristian García (UNT) Coordinador: Representación social y política en "Los mejor calzados" de Luisa Valenzuela

16:10 hs El microrrelato anglófono
* Mercedes Felicitas Fernández Beschtedt (Universidad Nacional del Comahue): Un recorrido por la minificción en lengua inglesa a través de Sudden Fiction y Flash Fiction
* María Alejandra Olivares (Universidad Nacional del Comahue): Opal Palmer Adisa: la narratividad del contexto en el microrrelato
* María Bernarda Torres Pennini (Universidad Nacional del Comahue) Coordinadora: Identidad en fuga: ser caribeño, microrrelato y Red.

17:00 hs Café
17:10 hs Microrrelatos y medios de difusión
* Aixa Valentina Natalini (Universidad Nacional del Comahue): Piedra libre para el microrrelato: los concursos de cuento breve en Puro cuento
* Matías Sigot (Universidad Nacional del Comahue): Leyéndonos desde lo menor
* Luciana Hilaria Contreras (Universidad Nacional del Comahue) Coordinadora: Minificciones.com

18:00 hs Presentación de libros recientes
* Se presentarán libros recientemente publicados de los siguientes autores:
Beatriz Aloé: Breverías
Enrique Del Acebo Ibáñez: Breves encuentros en ciento once relatos
Zulma Fraga-Mirella Keller: Medios de Comunicación y Microficción.
Ramón Fabián Vique: La vida misma y otras minificciones
Pablo Giori: Transeúnte busca vereda [para pasear paraguas]
Ana María Mopty de Kiorcheff: Con abrazos
Raúl Brasca: Todo tiempo futuro fue peor y La flor del día - Trofeos de la lectura
David Lagmanovich: Los cuatro elementos – Menos de cien
María Esther Silberman de Cywiner: Coordinadora

19:00 hs Lectura de microrrelatos por sus autores
* Clara Ines Pilipovsky (Tucumán)
* David Lagmanovich (Tucumán)
* Jaime Muñoz Vargas (México)
* Raúl Brasca (Buenos Aires)
* Enrique Del Acebo Ibáñez (Buenos Aires)
* Eduardo Gerez (Tucumán)
* Pablo Daniel López Gómez (Tucumán):
Silvia Israilev: Coordinadora

Viernes 17

9:00 hs Conferencia plenaria
* Francisca Noguerol Jiménez (Universidad de Salamanca): Minificción y juegos lingüísticos
Estela Assís de Rojo: Coordinadora

10.00 hs Conferencia plenaria
* Hugo F. Bauzá (Universidad de Buenos Aires): Protohistoria del microrrelato: lápidas sepulcrales, graffiti y otras variaciones minimalistas
Estela Assís de Rojo: Coordinadora

11.00 hs Conferencia plenaria
* Fernando Valls Guzmán (Universidad Autónoma de Barcelona): Los microrrelatos de José Jiménez Lozano. Sobre El cogedor de acianos (1993) y Un dedo en los labios (1996).
Nilda María Flawiá de Fernández: Coordinadora

12.00 hs Conferencia plenaria
* Laura Pollastri (Universidad Nacional del Comahue): Devenir pequeño: el microrrelato
Nilda María Flawiá de Fernández: Coordinadora

13.00 hs Clausura de las Jornadas

Imágenes en Ruta Norte



Es trabajo extra, pero lo haré con gusto si así despacho la inquietud de un lector que me hizo ver la pobreza icónica de este blog. Procuraré pues añadir imágenes a las entregas, eso cuando sea posible. Trataré asimismo de que sean originales o, en su defecto, algo trabajadas por mí con algún programita de manipulación gráfica, tal y como lo hice con la foto que adorna este post (soy yo de seis años, cuando era feo).

Borges glucoso



Recién me llegó un mail con un texto apócrifo; se le atribuye a Borges, y con este van dos, que yo sepa, enjaretados al gran ciego. El otro lleva como título “Instantes”, y fue tan célebre en los noventa que María Kodama tuvo que desagraviar a su marido por ese crimen de leso prestigio literario. Hubo hace poco un caso más, el del poema “La marioneta” (o algo así) que supuestamente había escrito ¡García Márquez! y al final se supo que fue sancochado por el cómico ¡Johnny Welch!, ventrílocuo de un mono llamado El Mofles.
Gracias a la facilidad de reproducción internética se han puesto de moda esos poemas de almanaque crepuscular, lánguidas y melifluas ristras de palabras atribuidas a un gran escritor. Son temibles, pues con facilidad inaudita la gente los acepta como auténticas joyas de la literatura por el simple hecho de llevar una firma poderosa. Todavía recuerdo cómo circularon “Instantes” y “La marioneta”, y cómo los juzgaban sin reparar jamás en la veracidad de la fuente, sin pensar siquiera si García Márquez había decidido, de golpe, abandonar la narrativa para que sus dedos deslizaran glucosamente por la lira.
El nuevo texto “de Borges” me llegó en un Power Point. Viene profusamente aderezado con cuadros de Van Gogh y tiene el fondo musical de “Balada para un loco”, de Astor Piazzola. Cuando lo leí, lo primero que me vino a la mente fue una pregunta: ¿qué hubiera dicho Borges tras leer esta ráfaga de malvaviscos con espantoso y gerúndico titulazo? Cualquiera se equivoca, pero esto parece demasiado para un genio (“Aprendiendo”, léase completo en el blog):
“Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender... Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad. Y después de un tiempo uno aprende que, si es demasiado, hasta el calor del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores. Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende... y con cada día uno aprende. Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas. Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida. Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes. Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible. Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado. Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana es demasiado incierto para hacer planes. Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante. Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado. Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba, ya no tiene ningún sentido. Desafortunadamente, solo con el tiempo...”.

Columna extraviada

Andar fuera de la ciudad, trabajar con apuro y usar señales de internet en donde se pueda tiene sus riesgos: luego de muchos meses, o tal vez más de un año, ayer jueves se perdió la continuidad de mi columna porque algo piqué mal y el texto no llegó a la redacción de La Opinión. La tecnología tiene su límite. Una disculpa a mis escasos pero infieles lectores.

miércoles, agosto 01, 2007

De la corrupción austral



Anda aquí Néstor Kirchner, presidente de la Argentina, y a propósito no es ocioso recordar que el gran problema histórico de aquel país hermano es, precisamente, el mismo que el de México: la corrupción. Un verdadero cáncer, un problema que los ataca hasta la médula. Traigo, si no, un artículo de Hugo Alberto de Pedro, periodista argentino, para calar hasta qué punto su país es víctima de esa lacra (su título es “¿Todos somos corruptos?”):
“‘Los habitantes de la República Argentina somos todos corruptos'. La frase parece un poco fuerte, pero si la realidad que nos circunda informa que los funcionarios públicos nunca jamás son 'corruptos', que ellos siempre dicen la verdad, que se comportan conforme lo establecen los reglamentos, que nunca actúan de forma ilegal y que dan fiel cumplimiento a sus deberes, entonces al existir la 'corrupción' seremos nosotros los causantes y los beneficiarios de ella.
Es un silogismo muy sencillo:
—En la República Argentina existe 'corrupción'
—Los funcionarios públicos no son 'corruptos'
—Por tanto, los que no son funcionarios públicos son 'corruptos'.
Resulta, de todas maneras, bastante difícil de creerlo porque de verificarse ello nosotros tendríamos el goce de las fortunas, patrimonios, nivel de vida y prerrogativas que tienen los funcionarios y los políticos.
Determinados hechos y situaciones revelan que cada vez que se escapa alguna información del enclave de los poderes del Estado —Ejecutivo, Legislativo y Judicial— estamos frente a circunstancias muy poco transparentes, y por lo tanto que puedan ser presumidas y sostenidas como lícitas.
Que una ministro del Poder Ejecutivo Nacional tenga una fortuna, líquida en dinero de curso legal y divisas extranjeras, escondida en el placard del baño privado de su despacho parece, prima facie, algo bastante insólito. El hecho de habernos enterado por un artículo periodístico que lo denunció, que después de un mes de descubierto fue reconocido públicamente por el Ministerio y la Policía Federal, que lo tenencia de dicha cantidad de dinero resulta injustificable a partir de los propios ingresos de la 'afortunada funcionaria' y de su polifuncional concubino nos lleva a concluir que algo no está en orden. Ni siquiera tiene la dignidad de hacer alguna declaración al respecto. ¿Quién nos informará que no hubo corrupción?
Que en las empresas dedicadas a la construcción de los gasoductos aparezcan pagos de coimas por decenas de millones de pesos, que se han realizado cientos de facturaciones 'truchas' millonarias, que la obra es contratada, fiscalizada y financiada por el Estado, que existan tantas relaciones entre funcionarios públicos de diferentes áreas en la confabulación de la cuestión, que los funcionarios involucrados posean bienes y propiedad que no resistan la más mínima justificante y que la justicia nos siga demostrando que su lentitud cómplice es funcional al sistema y permita armar coartadas es otro problema. ¿Quién nos informará que no hubo corrupción?
Que mientras Argentina padece de una crisis energética alarmante, consecuencia de políticas públicas de entrega indiscriminada de los recursos petrolíferos y gasíficos al capital privado nacional e internacional, una provincia extienda por 40 años la concesión de sus principales yacimientos, que los beneficiarios son los mismos que lo han sido bajo gobiernos de facto genocidas y gobiernos democráticos y que además todo se realice de forma inconsulta y sin la transparencia institucional necesaria es por demás de sugestivo. ¿Quién nos informará que no hubo corrupción?
Que desposeídos personajes 'arrimados' al funcionariato hoy sean poseedores de millonarias fortunas, empresas, medios de comunicación y de un poder económico inmensurable, que se manejen a través de terceros prestanombres y encubridores, que aún a pesar de las denuncias no existe en el ámbito judicial ningún tipo de investigación y que sean los más favorecidos con los fondos públicos es, al menos, insultante. ¿Quién nos informará que no hubo corrupción?
Que en todos los niveles de las legislaturas de Argentina se sancionen leyes y ordenanzas que benefician a unos pocos, que son legisladas a la medida de las necesidades de quienes solamente se proponen usufructuar de los fondos y bienes públicos, que se distribuyan las tierras fiscales de forma arbitraria, que tienen en mira únicamente otorgar beneficios sectoriales y particulares nos debe preocupar profundamente. ¿Quién nos informará que no hubo corrupción?
Que un grupúsculo de personajes, devenidas y devenidos en políticos, armen estructuras partidarias sostenidas únicamente por la propaganda y la publicidad, que posean medios económicos para el traslado de miles de personas y para armado de actos públicos con todo el circo necesario para demostrar —al menos— lo popular del hecho y que los avisos publicitarios en cualquier sitio y medio imaginables —que sabemos requieren de una millonaria financiación— nos hablen en nombre de una representación nacida de su propia imaginación es la cosa común en los últimos tiempos. ¿Quién nos informará que no hubo corrupción?
Bastaría solamente analizar cada una de las cuestiones públicas para encontrarnos con infinidad de ejemplos sobre la falta de transparencia, dignidad y moralidad que tienen aquellos que nos representan, legislan y administran justicia. Esos mismos que nosotros hemos puesto, acomodado y perpetuado en los sitios estratégicos de la conducción de nuestro presente y futuro. O sea en el mismísimo Poder.
Pera sabemos —aunque ellos se hagan los desentendidos— que existen, y están bien tipificadas, las figuras penales de usurpación de autoridad, abuso de autoridad, violación de los deberes de los funcionarios públicos, cohecho, tráfico de influencias, malversación de caudales públicos, negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones públicas, exacciones ilegales, enriquecimiento ilícito de funcionarios, prevaricato, denegación y retardo de justicia, encubrimiento y lavado de activos de origen delictivo, falsificación de documentos, etc., etc., etc. Cada uno de esos delitos tiene establecidas las penas correspondientes para reprimirlos. Los tribunales tienen las normas prácticas y procesales para actuar conforme a derecho.
Para que el silogismo enunciado al comienzo no tenga validez necesitamos de la actuación urgente de la justicia argentina. Si ella no hace lo que está obligada a hacer ante las denuncias presentadas, o las hechas públicas debiendo actuar de oficio no tenemos más remedio que sentirnos nosotros como los 'corruptos', más allá que sabemos quienes son los 'corruptos'. Porque la soberbia, indignidad, inmoralidad y autoritarismo que los políticos y funcionarios llevan encima no les permite ni siquiera disimular ni ocultar nada. Se sienten y actúan como si estuvieran más allá del bien y del mal.
Será entonces posible desestimar la frase: 'Los habitantes de la República Argentina somos todos corruptos' cuando las investigaciones y sentencias judiciales determinen y demuestren quienes son los 'corruptos'. Salvo, claro está, que sean los propios fiscales y jueces los que permitan con su ineficacia, inactividad y complacencia que lo sigamos pensando de todos y aún de ellos mismos'".

domingo, julio 29, 2007

Arponazos de Jesús Marín



Finalmente, luego de mucho estar en ella y de relativizar antiguos y necios absolutos, la literatura es para mí “las literaturas”. Aunque por formación y deformación estoy casado con cierto tipo de textos, abro con gozo obras que no rondan el ámbito de mis preferencias. Soy, pues, de los que tratan de recorrer todo el buffet (proyecto imposible, por cierto) y disfrutan cada plato como si fuera el del estribo.
Por actuar de ese modo me he llevado sorpresas memorables. Una de ellas, la más reciente, la viví en Durango capital. Me sucedió con El hombre que cazaba ballenas (Producciones Duranghetto, Durango, 2007, 56 pp.), un libro pequeño y de edición humilde, pero de muy subido calibre expresivo. Es, para decirlo ya, un poemario bukowskiano, el más contundente hijo que ha dado la influencia del viejo Charles en las latitudes del estado alacranero.

Su autor, el poeta y narrador duranguense Jesús Marín, ha puesto dinamita en los versos de El hombre que cazaba ballenas. Deambular por estas páginas es recordar que la literatura puede llegar a ser apabullante cuando detrás de cada palabra se agazapan unos ojos que miran con crudeza los tics de la sociedad en la que nos movemos.

La violencia de los versos acuñados por Marín ostenta una acidez que atraviesa cualquier blindaje moral: es la palabra dicha como en estado de indiferencia total a los tabúes, a los miedos y a las perversidades de la autoridad, cualquiera que sea. El poeta manda en su reino, y por ello no se detiene ante nada. Ni lo concreto no lo abstracto lo paralizan: es un ser todopoderoso mientras articula cada letra, y lanza versos al aire como quien tira cohetes al pajar de los convencionalismos sociales más sagrados.

Es Marín, por todo, un poeta maldito natural, sin poses, es el desenfado de un huracán que impío arrasa al lector sin reparar incluso en las delicadezas de la forma poética. Y, pese a todo, después de su furia, después de su diluvio de injurias, como el agua que aniquila y luego da vida, su poesía deja al espíritu liberado de prejuicios, listo para nuevas siembras.

El hombre que cazaba ballenas está dividido en XXVII cantos; en todos hay explosión, como en el XVII, una sentida letanía al indispensable néctar de cebada: “Ven, hermano / únete a la peda. / Ven, hermano / no te arrepientas de nada. / Chupemos hasta reventar / no te arrepientas de nada // Caguama sagrada: alúmbrame / Six: ofréceme la gloria. / Veinticuatro: aumenta la sed en mí. / Cartón de media: disipa las tinieblas. / Barril: reviéntame. // Oh Victoria: ruega por nosotros. / Carta Blanca bendita: no nos abandones. / Santa Indio: ampáranos. / Coronita: ten piedad. / Noche Buena: creemos en ti. / Bohemia: socórrenos. / Pacífico: pacifícanos. / Dos Equis ámbar: suplica por nuestra jodidez. // Santa libación de nuestras desgracias: / Ruega por nosotros. / Eterna borrachera del olvido: / Ruega por nosotros”. Así, El hombre que cazaba ballenas, al dispensar elogios al mundo de lo sórdido, al saturnal de Baco y de Eros y del “error”, rinde tributo a la sinceridad y hace pinole los muros de la simulación.

Pero insisto: detrás del cántico demoledor hay un susurro de vida, un homenaje a la belleza del placer que se expresa con libertad y sabiduría; por ello, en el pasaje XXVII, su cierre, declara: “No me gusta la gente / supongo que tampoco yo a ellos. // Prefiero la soledad del mar / el murmullo de las ballenas. // Prefiero despertarme / día a día / en islas cada vez más lejanas. // No me gusta la gente / me mira con miedo / con desconfianza / tipo pelón / loco y negro. // Déjenme en paz / con mi amargura / con mi locura. (…) ¿Has caminado por la plaza / a las tres de la madrugada? / alumbrado de soledad / mirando las antiguas danzas de palomillas / alrededor de un farol incandescente; / escuchando el aullido de los suicidas. // Acuéstate en el pasto / húmedo de la madrugada / cierra los ojos / vuelve a sonreír como cuando tenías siete años. / Vuelve a ver el rostro amado de tu madre. // Siente su beso en la mejilla / su caricia en tu rostro. // Oh el mundo es tan hermoso”.

Parafraseo a Lezama Lima para resumir qué opino sobre Jesús Marín: su oscuridad invoca incesantemente la luz.

sábado, julio 28, 2007

El chino del ocho



El dinero del chino seudoefedrínico ha tenido más destinos que un perro callejero. ¿Cómo se puede explicar que en menos de medio año una suma de ese tamaño haya ido a parar (sólo en el rubro noticioso) a tantos lugares? La única explicación que encuentro a tanto enredo es la deliberada intención de confundir, el ánimo de soltar y soltar datos falsos para que todo quede tan enmarañado que al final ninguna explicación parezca digna de crédito.
Más allá de la anécdota (genial, por cierto, para continuar la saga literaria del complot mongol), el caso revela hasta dónde no ha cambiado el engranaje del sistema lubricado con el aceite de la corrupción. Lo que se creía holgadamente superado con la llegada de los blanquiazules al poder, dado que ellos siempre manejaron un discurso en el que la probidad era su dogma, no sólo se ha mantenido, sino que se agudizó con Fox y ahora parece mostrar sus vísceras tras el hallazgo de los billetes encontrados en Las Lomas, muestra de que ahora su “religión es la indecencia”, como cantó Pedro Yerena.
Gracias a la corrupción mexicana, un don nadie chino se hizo multimillonario en tres años y salpicó de prematura miércoles a todo un sexenio principiante. El famoso “cuento chino”, entonces, es la marca de hierro al rojo vivo con la que nace el régimen felipista, y a ver cómo le hace para salvar algunos jirones de verosimilitud en el naufragio.
El camino que han elegido para despistar, como digo, es el del congestionamiento de versiones. El jueves tuvimos ésta (La Jornada): “Los más de 205 millones de dólares que se aseguraron a Zhenli Ye Gon, ya fueron repartidos y depositados en cuentas de la Procuraduría General de la República (PGR), la Secretaría de Salud (Ssa) y el Poder Judicial federal, por lo que no existe ninguna posibilidad de que el gobierno de Estados Unidos reclame parte del dinero decomisado al empresario mexicano de origen chino”. El procurador fiscal de la Federación, Luis Felipe Mancera, “Puntualizó que el 18 de julio la Tesorería de la Federación, por instrucciones del SAE, transfirió en favor de cada una de estas instancias ‘la cantidad de 739 millones 738 mil 979 pesos, equivalentes a 68 millones 715 mil 129 dólares, al tipo de cambio de 10.76, y la cantidad de 5 millones 851 mil 813 pesos, correspondientes al numerario asegurado en moneda nacional’”.
¿Qué choro de Medina Mora y secuaces escucharemos la semana entrante? ¿Cuántos episodios más se engarzarán a esta comedia de enredos que ya parece una versión corregida y aumentada del Chavo (o chino) del ocho? Lo único que queda claro es que no hay nada claro, y que al país se lo está cargando el payaso.

Terminal en estado terminal

Quizá uno de los lugares más pinches de la comarca lagunera es la central camionera de Torreón. De hecho hoy, en la Juárez, luce más triste y flatulenta que cuando estaba en la Pestilente Carranza, allá donde ahora hacen su nido las arañas del Premier y de Los Pinos, centros de baile en los que innumerables princesas nocturnas ofrecen a diez varos el cumbión de licra y lentejuela. Pero no me desvío. Comentaba que la central torreonense es un adefesio (adefesio, no edificio) que está para llorar y no corresponde en nada con las ínfulas que nos gastamos como habitantes de una ciudad supuestamente acostumbrada al progreso.
Imaginemos que somos turistas, y que llegamos de, por ejemplo, Chihuahua o Zacatecas. Que en la mente traemos un estereotipo de Torreón: esa idea preconcebida nos anticipa que ésta, la ciudad más desarrollada de La Laguna, es seguramente un portento. Apenas bajamos en la central de autobuses y ahí mismo comienza a desmoronarse el estereotipo: suciedad, desorden, obra inconclusas, enredo vial, eso es lo que vemos en la zona, como si Torreón fuera una especie de pueblucho depauperado y no una potencia económica del norte, como presumimos.
Hay a mi juicio al menos tres puntos en los que la central es lastimosa. Los enumero y advierto que todo el conjunto es feo e incómodo, con un tufo a desaseo que se adhiere al olfato y a la mirada con terca persistencia.
1) El estacionamiento. Intuyo que es insólito el caso de la central en este rubro. Uno deja el coche, digamos, en el estacionamiento. Luego hay que salir a pie de ese sitio para entrar al área de las ventanillas donde venden los boletos. Hay dos zonas para estacionamiento, y una de ellas permanece en estado comatoso, con materiales de construcción a medio camino, como obra sin concluir, como decoración de pésimo gusto. Por ello, nadie que vaya a recibir o a despedir parientes o amigos se estaciona en esos lugares, sino afuera, prácticamente en la calle.
2) Área de descenso. Le llamo así, lujosamente, a una angosta tripa de asfalto donde la gente que viajará desciende del coche que los ha llevado a la central. Está a un lado de la tripa donde esperan los taxis, y es muy impráctica, pues con un solo coche que se detenga se arma un cuello de botella inevitable.
3) Vuelta en U. Si uno viene del centro, por la Juárez, a la central, es inevitable dar una peligrosa vuelta en U que fue diseñada por un mariguano. Un más de los disparates que ofrece nuestra vialidad.
No añado más. Sólo debo insistir que a mí me da pena ese roñero. Es depresivo.

jueves, julio 26, 2007

Durango hacia acá



Presentación de Las manos del tahúr. Durango, Durango, 18 de julio de 2007. A mis costados, los escritores Hernán Lara Zavala y Jesús Alvarado.

Mi amigo el durangólogo Domingo Deras confirma la percepción que le compartí: qué mal conocemos a nuestros paisas de Durango capital, tanto que la falta de comunicación ni siquiera nos crea prejuicios, alguna idea preconcebida que por lo menos ayude a mal vislumbrar su talante, su idiosincrasia. Luego del Encuentro de Escritores celebrado en Durango del 18 al 21 de julio, mi idea del duranguense literario cambió notablemente. Imaginaba su contacto con las letras, pero que todavía no había alcanzado mucho para presumir. Error. Gran error.
En Durango hay un movimiento literario muy interesante, todavía algo provinciano en algunos casos pero que ya da muestras de ir por más. Sin hacer tanto ruido, varios escritores de la capital alacranera están seriamente concentrados en su obra, y casi me atrevo a vaticinar que pronto escucharemos sus nombres con reconocimiento. Eso me dio, me da, mucho gusto, pues la vieja idea de crear un corredor cultural (o en estricto sentido literario) entre Saltillo, La Laguna y Durango (S-L-D), adquiere mayor fuerza en mi interior, tanta que de sólo imaginar el futuro escenario me relamo los bigotes. Como ciudades del norte no fronterizas, creo que nos relacionarnos de una manera diferente con el entorno, en un espacio de indefinición que no es ni centralista ni proyanqui, que es respetuoso del pasado y cautelosamente abierto al cambio que nos sugiere el impetuoso exterior.
En Durango hallé vitalidad, cordialidad, camaradería y deseos de crecer. Es alto su número de escritores de todos los niveles y me asombró que en la mayoría de los casos la soberbia (casi inherente al ejercicio de las artes) cede su sitio al genuino apetito de mejorar. Por supuesto, no faltan los villamelones/as que todavía leen poesía con énfasis grandilocuentes, declamadores/as que suenan más obsoletos que un telegrama y a los que poco o nada les importa el aprendizaje de la técnica literaria con tal de tener un foro para desgarrarse las entrañas con odas al corazón. Pero a esa caducidad se imponen voces que ya tienen una idea muy clara de lo que es la literatura asumida con respeto y disciplina.
Con ellos, y con los saltillenses, insisto, La Laguna podría tener mejor diálogo. Si entre Saltillo y Torreón ya existe alguna decorosa comunicación debida sobre todo a las instancias del Icocult, es importante ahora que las autoridades gomezpalatinas de cultura (la Casa de la Cultura y la dirección cultural del ayuntamiento) les den mayor voz en la comarca a los duranguenses y a su vez promuevan que los laguneros se involucren en las actividades literarias de Durango. Mucho nos podríamos compartir. Muchísimo.

Kosovo, Coahuila



Está de vacaciones en Torreón mi amigo Gerardo García. Actualmente maestro universitario en Minnesota, obtuvo en 2005 su doctorado por la Arizona State University y sigue en marcha su trabajo de escritor con la ampliación de la tesis que lo doctoró, trabajo en el que aborda el tema de la narrativa policial mexicana. Al pasar por él para reavivar nuestro inevitable insumo de cerveza, sube al coche y lo primero que le pregunto, mientras sorteo baches, es cómo encuentra a su tierra en esta nueva visita. Gerardo, siempre original, sonríe un poco, mira los baches en el horizonte y suelta un topónimo: Kosovo.
En efecto, nada como esa palabra para definir la condición gruyère del asfalto lagunero, casi como si hubiera sido bombardeado en una guerra de regular intensidad. Con una temporadita breve de lluvias sale a relucir, y eso ya no nos extraña, el permanente embuste de los trabajos de pavimentación que nunca serán ni medianamente definitivos en ninguna de las arterias citadinas. Obra que se ejecuta, obra que en uno, dos, tres años vuelve a ser el marranal de pozos que demanda nuevos y millonarios arreglos, circulo mugroso de componendas entre la autoridad y las empresas constructoras que consiguen contratos sin fin y redituables, negocio estrella, por lucrativo y silencioso, de todos los años y de todas las administraciones municipales.
Tras las lluvias, entonces, a las labores de construcción que demanda el crecimiento y la complejidad de la ciudad, se suman las de remozamiento. Cuando por razones de tráfico ciertas zonas deben tolerar gran flujo de camiones, la cosa se pone peor, pues debido a la mala calidad de la carpeta asfáltica los baches pueden aumentar su diámetro en cuestión de horas.
¿Qué arma puede tener el ciudadano para que la autoridad le garantice una pavimentación digna y más o menos duradera? El problema es tan complejo que pocas son las opciones de reclamación que puede hallar el ciudadano de a pie, y de ello abusa la autoridad al coludirse con villamelones de la construcción civil que escupen al suelo un poco de chapopote y por ello cobran cuentas millonarias.
Para evitar otro robo como el del DVR, para evitar los robos no menos lesivos como los que a diario nos infligen por concepto de carreteras mal ejecutadas, no sería inoportuno diseñar una ley específica sobre la materia, una normatividad que exija obras perfectamente realizadas y concluidas, y sobre todo que responsabilice minuciosamente al constructor, de suerte que si su obra se deshace como mazapán el recurso pueda volver íntegro a las arcas públicas. Es un sueño, lo sé, pero en Kosovo no nos queda de otra: hay que soñar.

domingo, julio 22, 2007

Literatura y norteñidad

A esas alturas del partido creo que se ha definido o intentado definir lo suficiente, aunque con magro éxito, a la literatura norteña. Tanto que, me parece, el tema ya comienza a fastidiar y empieza a parecer un conejillo de indias muy evasivo. De entrada, la única norteñidad que acepto, como común denominador, es la geográfica, y aún en este caso no me queda claro a qué nos referimos exactamente por “norte”, en dónde empiezan y en dónde terminan las márgenes de ese (literalmente) inmensurable espacio. ¿El norte empieza en Zacatecas, Durango y Sinaloa, o sólo son norteños los estados fronterizos? ¿No será también norteña, a su modo, la literatura escrita en español en Texas, Nuevo México, Arizona y California? ¿Siguen siendo norteños escritores como Ignacio Solares, Carlos Montemayor, Evodio Escalante, Salvador Castañeda, Rafael Ramírez Heredia, o ya es preferible regatearles esa condición?
Si el simple criterio geográfico es movedizo, inasible, ¿qué podemos esperar de otros accidentes, como las temáticas, los géneros, los estilos y todo lo que presuntamente ayuda a procurarnos una clasificación de antemano inalcanzable, arbitraria? Como en otros casos, y pienso por ejemplo en el boom latinoamericano, clasificar es delimitar, es afirmar lo que se es, y en el otro lado del biombo, lo que no se es, la alteridad. Pero la tentativa de definir a una literatura no es tan fácil como definir y separar las manzanas y las naranjas, dado que el objeto que buscamos aislar nunca está quieto.
Con pragmatismo, porque así conviene a sus intereses siempre inmediatistas, nuestro mercado editor ha metido en el laxo huacal publicitario una idea de la literatura norteña que suele tocar sólo tres rasgos más o menos comprobables dentro y fuera del texto: es “literatura norteña”, a) la novela b) la novela escrita en ese espacio anchísimo que abarcan los estados fronterizos (sobre todo las ciudades contiguas a “la línea”) y c) la novela escrita en ese espacio anchísimo que abarcan los estados fronterizos y cuyo asunto suministra al lector suficiente desierto, violencia, cerveza, guaripas y trocas del año polarizadas y bien chidotas. Desde ahí, como podemos apreciar, el concepto de literatura norteña es una imposición risible, puesto que excluye casi todo: excluye al cuento, a la poesía y al teatro que abundan en el norte tanto como en cualquier parte, y excluye todos los temas ajenos, deliberadamente ajenos, a la insoportable narquedad del ser.
A propósito del tema, el crítico zacatecano Sigifredo Esquivel Marín ha escrito con lucidez que “El pluralismo del discurso literario tiene la potencia de hacer mil pedazos toda teorización y totalización cerrada. Por tanto hay tantas tipologías de escrituras como escritores”, por tanto, añado yo, tan norteña por nacimiento y tema es una novela sobre narcos como un poema que hunde su mirada en nuestras arideces físicas y psicológicas, y aquí de lo que se trata es, pues, de conformar un mapa amplio de nuestra literatura, un mapa que empiece por regiones y permita apreciar los valores de esas literaturas no por chovinismo, sino por una actitud descolonizante, leer al centro al sur y al extranjero, pero apreciar y estimular lo que se hace en el entorno cercano, como en lo personal he tratado de hacerlo con el corredor Durango-Laguna-Saltillo.
Vuelvo al principio de este breve sondeo. Es el azogado criterio geográfico el único que me permite, y acaso con harto escepticismo, perfilar una vaga noción de “literatura norteña”, pero aún él me parece escapadizo, tanto como pensar que es sólo norteña la literatura que abunda artificiosamente en arracheras, en sequías, en caguamas, en cuernos de chivo, en huerquillos y morritas, en redobas y acordeones, en franqueza y freses golpeadas. Sea lo que sea, si algo preciso es, la literatura que se hace por acá, con o sin adjetivo delimitador geográfico o temático, goza de buena salud, tan aceptable que, como dicen Los Cadetes de Linares en un verso hermosamente pleonástico, “su fama cada día asciende a más”, y sospecho que por allí derechito seguirá (texto leído ayer en el VI Encuentro de Escritores de Durango, Durango).

Foto con Fontanarrosa



En la foto me inclino para colocarme a la altura de Roberto Fontanarrosa, el Negro. La enfermedad que lo ataca le ha impuesto una silla de ruedas. Se ve frágil, inofensivo en esa posición. Estamos en la FIL de Guadalajara 2006, luego de una mesa redonda en la que, dueño del balón verbal, el Negro portó la camiseta número 10, repartió humor por toda la cancha y emocionó a las tribunas. Los antecedentes que yo tenía sobre él eran los mismos que podía guardar cualquier mexicano afecto a la lectura de revistas, más uno extra: sabía que, además de historietista genial, era un narrador experto, un hombre de letras, aunque esta etiqueta suene tan mal, por solemne, en el caso del Negro.
Me acerqué, digo, luego de la mesa redonda y lo primero que hice fue pedirle que garabateara una dedicatoria en uno de sus libros. Me contestó que ya no podía escribir, y vi sus manos tendidas en el regazo, inmóviles. No importa, seguí, nomás déjeme hacer una foto. Hallé a cualquier persona por allí, le preparé la cámara, de inmediato me incliné para estar a la altura del maestro, y se dio el flashazo. Sólo así, por su postración en la silla y por mi ligero agachamiento, pude estar un momento “a la altura” del que es, quizá, el hombre más querido en la Argentina actual. Esa foto es, y perdón por el fetichismo, un orgullo, pues mi admiración por Fontanarrosa es inmensa.
Esa admiración, determinada por sus monos y por sus cuentos, aumentó su estatura cuando lo escuché en tres mesas más de la FIL. Escribí ya sobre eso, pero no me cansa repetirlo ahora: a nadie en el mundo he escuchado con esa facilidad para atravesar cualquier tema con un humor que mezcla inteligencia, riqueza verbal, espontaneidad, endiablada ironía, ternura y hasta algo de misterio. Eso mismo se advierte en sus textos, pero me cabe el privilegio de haber testimoniado cara a cara, en el foro público, que la palabra dicha, no escrita, tiene capacidades que los locutores de la radio y de la televisión, que los políticos, que muchos intelectuales serios y demás le han hurtado. Fontanarrosa fue en aquel momento, pues, el ejemplo vivo de que la indefensión física producto de la enfermedad es apenas un pequeño obstáculo para alguien que penetra la realidad con el estilete del ingenio expresado en forma de palabras.
En su silla de ruedas, indefenso como digo, Fontanarrosa me pareció pues un rey, un amo y señor afectuoso, un ser capaz de dar sentido a la vida por medio de la crítica a todo lo sagrado que en el mundo es. Ese amo y señor del humor, del mono y la palabra, murió el jueves 19. Desde aquí, desde La Laguna, vuele esta declaración de amor a su memoria.

Playas y desiertos

Regresé hace poco de Saltillo a Torreón, una vez más. Pocos días luego, salí de Gómez Palacio a Durango, donde participo en el sexto Encuentro de Escritores convocado en esta capital. En ambos casos, salir y entrar de/a la comarca lagunera es testimoniar que mucho hablamos de nuestro supuesto progreso industrial, comercial, deportivo y hasta cultural, pero no dejamos de ser, sin metáfora, unos marranos, pues la basura comienza a manifestarse, precisamente, en las entradas y salidas de nuestra zona conurbada, eso hasta convertirse en una realidad ubicua en casi todas las arterias de las ciudades laguneras.
Gran parte de la culpa por la mugrienta condición que tiene nuestro entorno podemos atribuirlo a las autoridades y a sus sistemas, campañas, métodos de limpieza pública, pero a fuerza de ser objetivos no se ha inculcado en la comunidad una cultura de respeto al medio ambiente. La basura es asunto de otros, nunca nuestro, esa es la divisa que parece regir el comportamiento de la comunidad. Se ignora que, como en cualquier país aseado, todos tenemos responsabilidad en este problema, y sólo la participación plural puede transformar los chiqueros en espacios libres de contaminación.
De veras, el asunto es casi desastroso: entrar a Torreón desde la carretera de Matamoros nos enfrenta al más apabullante desorden. Tiraderos de escombro, basurales, fealdad absoluta, todo eso es lo que nos recibe mientras entramos a Torreón. ¿Y las autoridades? ¿No sancionan acaso a quienes arrojan escombros y otra basura miscelánea? ¿Nunca habrá un plan oficial por remozar y dar algo de encanto a esa entrada de la ciudad?
Hace unos días el ambientalista Iván Restrepo publicó en La Jornada un artículo que mueve a depresión. Trata sobre la polución de nuestras playas; señala que “En febrero de 2002, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que por lo menos 16 zonas costeras del país registraban tan elevada contaminación que eran peligrosas para la salud pública. Destacaban playas preferidas por el turismo nacional y extranjero (…) La Profepa confirmó así los datos que diversos centros de investigación ofrecían desde hace muchos años sobre esa situación y mencionó las enfermedades que podían afectar a la población: desde las gastrointestinales hasta infecciones en oídos, ojos, el sistema respiratorio y la piel. El señor Fox prometió resolver el problema, no en cinco minutos, pero sí en su sexenio”. Nosotros no tenemos playas, pero sucede casi lo mismo en la indefensa estepa: prácticamente no hay rincón de la comarca que no acuse un alto grado de contaminación. Lo peor es que, parece, no hacemos nada para combatirla.

Espuma y lodo

Los caminos de e-mail son inescrutables. Como todos los usuarios de internet, recibo a diario todo tipo de cartas electrónicas. Abunda la basura, como lo he reiterado hace poco a propósito de cierto spam interesante, pero no deja de ser sorprendente la interacción que se da gracias a la correspondencia colectiva. Me pasó recién: un buen amigo manda una carta simultánea a varios de sus contactos. Él nos conoce a todos, pero los destinatarios no nos conocemos personalmente y, como pasa en estos casos, poco ánimo tenemos de emprender alguna interlocución. La carta, divertida y lúcida, sólo es respondida colectivamente por uno de los contactos. El tema es la reforma fiscal, los usos y costumbres de la hacienda pública y sus víctimas. Quien contestó, un brillante joven llamado Óscar Mondragón, lo hizo con tanta lucidez que le pedí compartir sus palabras con los paseantes de Ruta Norte. Podemos inferir qué es lo que responde Mondragón. He aquí su comentario:
“Lo malo de México es que aquellos que más ganan tienen la capacidad de cobrarle impuestos a los demás en la forma de sobreprecios sobre servicios inescapables para cualquiera que se ofrecen en estructuras monopólicas. Cierto es que la mayor base gravable del país está entre las grandes empresas, pero cuando vemos lo que muchas de ellas obtienen de retornos monopólicos sobre servicios de baja calidad, queda más que compensando cualquier impuesto que pudieran pagar.
Luego, los que menos ganan no pagan nada, pero por ello no pueden exigir nada y se les contempla exclusivamente como votantes silenciosos. Recientemente la profesora ha conseguido que sus agremiados no paguen ISR sobre ciertos sobresueldos y prestaciones, así que los que saben organizarse en bola, tampoco pagan impuestos.
A la clase media desorganizada políticamente es a la que le cargan la mano, con impuestos sobre impuestos, servicios públicos de tan mala calidad que uno los tiene que comprar ‘por fuera’ (seguridad y salud) y servicios privados otorgados por monopolios con calidad del tercer mundo pero a precios de escándalo en el primer mundo. Así que aunque bonito el cuento, no aplica a nuestra realidad actuante.
¿Saben cuanto pagan de ‘impuesto Slim’ por sus conexiones a Internet? Según la OCDE, en costo por Megabit, Japón está a $0.22 USD, mientras que aquí el grandioso Prodigy a esa misma velocidad anda en $52.36 USD. Es decir, cada que pagan su Infinitum están pagando $2.42 pesos por el servicio y $573 pesos de ‘Impuesto Slim’.
Por eso la fortuna de Slim se infla como la espuma mientras el país sigue estancado en el lodo”.

miércoles, julio 18, 2007

La risilla nerviosa

Calderón mostró el lunes su risilla entre confiada y nerviosa cuando declaró que los dichos de Ye Gon son un “cuento chino”. Primero hizo un breve preámbulo y luego, con burdo manejo del suspenso, preparó el remate como si fuera a expresar algo muy original, inédito: “Es un cuento chino”. Así, con esa frase repetida cientos de veces en todos los medios durante dos semanas, despachó el asunto que golpea su imagen y la escasa credibilidad construida desde su llegada a la presidencia.
Muy cuento chino muy cuento chino, pero alrededor del mar de dólares encontrados en el domicilio de Ye Gon no hay nada claro todavía. Lejos de eso, el affaire del chino se reboruja cada día más y parece que ya se está instalando entre los grandes misterios que quedarán sin resolver en la política nuestra. Entonces, si el PRI y el PRD han exigido que se investigue a fondo, no sé de qué se quejan quienes juzgan como disparatada tal postura. Bien o mal, la oposición sólo representa su papel: exigir que prenda la investigación en torno a los muchos dólares presuntamente relacionados con la campaña electoral panista de 2006.
Por esa razón, no es para tomar a broma el caso, y menos por quien dice portar la investidura presidencial. En vez de eso, debería dar una explicación de estadista sobre los acontecimientos que rodean al supuesto cuento chino, cuento que dejará de ser “supuesto” hasta que se demuestre lo contrario. Uno de esos detallitos tiene que ver con el paradero real del dinero. Hasta el momento, si no entiendo mal, no se conocen exactamente ni el monto total ni el destino actual del dinero, y eso es razón suficiente para no creer en la pureza de las investigaciones. Si no se sabe dónde está un bien incautado por los representantes de la seguridad nacional, ¿qué confianza se puede tener en los dichos al aire de un hombre que, con todo y su rol de presidente, sin demostrar nada todavía, señala a priori que es un cuento chino?
El tema rebasa pues con holgura a la descalificación, pues la suspicacia ha llegado a convertir unos bombazos de la guerrilla eperreísta en una también supuesta cortina de humo. Sea lo que fuere (que para saberlo se les paga a los servicios de inteligencia nacionales), está demasiado laxa la situación como para pensar que en verdad fue un grupo político armado el que atacó las instalaciones de Pemex. En otros países, recordamos los casos de Colombia o de España, hay una movilización militar notoria ante atentados de menor impacto que los del EPR, pero aquí ya casi se desvanecieron a una semana de haber sido perpetrados. En suma: todo es confusión, opacidad. No viene al caso, por ello, decir que es cuento chino.

domingo, julio 15, 2007

Orgullo de Valdés Díaz-Vélez


Supe de Jorge Valdés Díaz-Vélez hace al menos 25 años. La primera noticia que tuve sobre él la recibí gracias a dos páginas que Saúl Rosales Carrillo le dedicó en el suplemento cultural de La Opinión, ejemplar que todavía conservo. Aparecieron en aquel periódico varios poemas cortos, una breve ficha biográfica del autor y una foto en la que aparecía jovencito, delgado, con el bello fondo marítimo, creo, de La Habana, lugar donde por entonces ya se desempeñaba como funcionario de nuestro servicio exterior. Los años pasaron y por tenues referencias me fui enterando, en desorden, que Valdés Díaz-Vélez andaba en Costa Rica, en Cuba, en Argentina, en Estados Unidos, en España. Con harta infrecuencia, siempre de casualidad, sabía que había visitado La Laguna para convivir con su familia.
Nacido en Torreón hacia 1955, Jorge Valdés acumula ya, además de una amplia trayectoria como diplomático de carrera, una larga lista de méritos como poeta. Autor, entre otros, de los libros Voz temporal, Aguas territoriales, Cuerpo cierto, La puerta giratoria, Jardines sumergidos, Cámara negra Nostrum y Tiempo fuera (1988-2005), ha ganado también importantes premios como el Nacional de Poesía Aguascalientes (1998), considerado por todos como el más relevante del género en nuestro país, y, muy recientemente, en este 2007, el Premio Internacional de Poesía Miguel Hernández-Comunidad Valenciana que se agenció con su libro Los alebrijes (Madrid, Hiperión, 2007).
Esta biografía resumida, apretadísima aquí, bastaría para que cualquier habitante de nuestros polvos sintiera el orgullo que sin chovinismo trato de alentar con estas palabras. No pido que nuestras autoridades algún día muevan un dedo para premiar a los verdaderos hijos distinguidos del terruño, primero porque un hombre como Valdés Díaz-Vélez no lo necesita y, segundo, porque nuestros políticos sólo se reconocen a sí mismos aunque sea nomás para cuidarse las espaldas. En fin.
Pero con o sin reconocimiento de La Laguna, Valdés Díaz-Vélez ha logrado granjearse el aplauso foráneo. Tras obtener el Miguel Hernández en España, y tras la inmediata publicación del libro ganador, una significativa cantidad de reseñas da también inmediato testimonio de su solvencia poética. Sobre Los alebrijes, el volumen premiado en Orihuela, el crítico español Raúl Rivero escribió (diario El Mundo, de Madrid): “Ese bar, ese libro con nombre de animal imaginario, es un homenaje a la imaginación y a la fantasía de un escritor que se adentra en una etapa de consagración después de muchos años de trabajos, sumisión y fervor a una obra poética que ha separado su nombre de la cuadrilla. De la bandada de ilusos que comienza unida un único camino, pero no abandona nunca la búsqueda de trillos individuales”. Más adelante, el mismo Rivero aumenta el volumen de su aplauso: “Jorge Valdés Díaz-Vélez encuentra el misterio en estos poemas. Lo ve enseguida porque no lo busca, no se propone hallar ni ocultar nada. El poeta cuenta la verdadera vida que debe ser la que uno sueña. De ninguna manera la real que todos tenemos que vivir. Él quita matorrales y despeja el humo para que veamos en Los alebrijes lo que queramos ver al margen de la escena que está escrita. Leemos poesía hecha por un hombre que sabe dibujar a mano cada palabra. Unos versos donde no sobra ni una sílaba, cadenciosos y perfectos pero con el recurso del sobresalto o del asombro”.
También celebrado en México con elogios de notables críticos como Marco Antonio Campos y Juan Domingo Argüelles, Los alebrijes es pues una culminación, la cima de un hacer poético indeclinable, riguroso y fiel a los resortes interiores que mueven la palabra de un torreonense que nos ha dado mucho y al que muy poco, o nada, le hemos devuelto en reciprocidad. Sean estas palabras una modesta pero muy sincera y coterránea vindicación.

sábado, julio 14, 2007

Programa íntegro

Tal vez alguien quiera ir al Encuentro de Escritores a celebrarse en Durango, Durango, del 18 al 21 de julio. Va pues la última versión íntegra del programa:

Encuentro Nacional de Escritores Durango 2007. Homenaje a Evodio Escalante Betancourt

MIÉRCOLES 18 DE JULIO

10:00–11:00
CEREMONIA DE INAUGURACIÓN DEL ENCUENTRO NACIONAL
DE ESCRITORES DURANGO 2007
Palacio Escárcega. Sede del Ayuntamiento de Durango

11:00–12:30

HOMENAJE AL ESCRITOR DURANGUENSE EVODIO ESCALANTE BETANCOURT

· Luis Ángel Martínez Díez
· Corín Martínez Herrera
· Hernán Lara Zavala
· José Ángel Leyva
· Saúl Rosales
· Ricardo Echavarri
Palacio Escárcega. Sede del Ayuntamiento de Durango

12:30–14:00
CONFERENCIA:
Pasión, sensualidad y misticismo en la poesía de Eunice Odio
Dicta: José Reyes González (Durango)
Palacio Escárcega. Sede del Ayuntamiento de Durango

14:00–16:00
RECESO

16:00–17:30

MESA DE LECTURAS: POESÍA
Coordina: Juan Emigdio Pérez
· Buba Alarcón (Chihuahua)
· Omar Pimienta (Baja California)
· Raquel Cira Rodríguez (Estados Unidos)
· Jesús Moreno Gómez (Quintana Roo)
· Martha Josefina Aguilar Nájera (Veracruz)
· Gilberto Jiménez Castro (Oaxaca)
· Miguel Ángel Milla (Perú)
· María de los Ángeles Rosas (Durango)
· Tania Platas (Durango)

17:30–20:30
PRESENTACIÓN DE LIBROS
Las manos del Tahúr (cuento)
Autor: Jaime Muñoz Vargas (Coahuila)
Presentan: Hernán Lara Zavala / Jesús Alvarado

La casa de las lobas (novela)
Autor: Juan José Rodríguez (Sinaloa)
Presentan: Everardo Ramírez

Alarife 2000. Revista duranguense de historia, arte y conservación
Presenta: Benjamín Torres Vargas (Durango)
Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)

8:30–

CENA DE BIENVENIDA
Lugar Por confirmar

JUEVES 19 DE JULIO

10:00–11:00
MESA DE DIÁLOGOS
La literatura, un debate entre lo clásico y lo multicultural
Evodio Escalante (Durango), Hernán Lara Zavala (D.F.) y Sigifredo Esquivel Marín (Zacatecas)
Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)

11:00–12:30

PRESENTACIÓN DE LIBROS

Antología de cuentos editados por el IMAC
Colectivo (Durango)

Juan Soriano visto por los escritores de Durango (cuento)
Colectivo (Durango)
Presenta: Oscar Jiménez Luna
Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)

12:30–14:00
MESA DE LECTURAS: NARRATIVA
Coordina: Jesús Alvarado

· Jaime Muñoz (Coahuila)
· Miguel Alberto Espinoza (Sinaloa)
· Lidia Acevedo (Durango)
· Mayra Luna (Baja California)
· Cristina Salas (Durango)
· Jesús de León (Coahuila)
· Irma Martínez (Durango)
· Óscar Palacios Vázquez
Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)

14:00–16:00
RECESO

16:00–17:30
MESA DE LECTURAS: NARRATIVA
Coordina: Armando Gallardo
· Maritza Buendía (Zacatecas)
· Juan José Rodríguez (Sinaloa)
· Julio Andrés Pesina (Tamaulipas)
· Ariel Noriega (Sinaloa)
· Philliph Brubeck García

17:30–20:30
Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)
PRESENTACIÓN DE LIBROS

Colonia libertad (poesía)
Autor: Omar Pimienta (Tijuana, Baja California)
Presentan: Miguel Ángel Ortiz

La puerta entreabierta (novela)
Autor: Miguel Alberto Espinosa (Sinaloa)
Presentan: Cristina Salas

Patria libre. Reproducción facsimilar del periódico Patria Libre: órgano de divulgación oficial de la Brigada Guadalupe Victoria, al mando del General Domingo Arrieta León.
Autor: Enrique Arrieta (Durango)
Presentan: Enrique Torres Cabral/Carlos Borrego

VIERNES 20 DE JULIO

10:00–11:00
Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)
CONFERENCIA
José Vasconcelos: un hegeliano de derecha
Dicta: Evodio Escalante Betancourt (Durango)

11:00–12:30
Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)
PRESENTACIÓN DE LIBRO

Imágenes de la imaginación (ensayo)
Autor: Sigifredo Esquivel Marín (Zacatecas)
Presentan: Phillip Brubeck García (Durango)

Ensayar, crear, viajar (ensayo)
Autor: Sigifredo Esquivel Marín (Zacatecas)
Presentan: Adriana Meza

12:30–14:00
Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)
MESA DE LECTURAS: POESÍA
Coordina: Jesús Marín
Participantes:
· Adriana Meza Coahuila)
· Emma Campaña (Guanajuato)
· Montserrat Casteleiro Caballero (Sonora)
· Mara Yudith Abdalá Torres (Sonora)
· Sandra Mayela Serrano (Durango)
· Esther Galindo
· Carmen Parra Ruíz (España)
· José Cruz Almonte (Saltillo)

14:00–16:00
RECESO

16:00–17:30
Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)
MESA DE LECTURAS: POESÍA
Coordina: Socorro Soto
Participantes:

· Miguel Ángel Ortiz (Durango)
· Blanca Nieves Covalles
· Alma Trinidad Cervantes (Sinaloa)
· Felipe Alvarado (Durango)
· María Alicia Villarreal (Nuevo León)
· Consuelo Poveda (España)
· Gilberto Lastra (Durango)
· Adela Aguirre Morales

17:30–20:30
Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)
PRESENTACIÓN DE LIBROS

Afuera hay un mundo de gatos (cuentos)
Autor: Jesús de León (Coahuila)
Presentan: Jesús Marín / José Cruz Almonte

Sueños de verano (poesía)
Autor: Alma Trinidad Cervantes (Sinaloa)
Presenta: Jesús Moreno Gómez

Diáfanos horizontes
Autor: Gloria Rincón (Durango)
Presenta: Rolando Muñoz Félix

SÁBADO 21 DE JULIO

10:00–11:00
Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)
CONFERENCIA

Cuando el poeta calla
Imparte: Blanca Nieves Covalles (Guanajuato)

11:00–13:00
Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)
PRESENTACIÓN DE LIBRO
Iniciación en el relámpago
Autor: Saúl Rosales (Coahuila)
Presentan: Everardo Ramírez Puentes

Lo peor de ambos mundos. Relatos anfibios
Autor: Mayra Luna (Baja California)
Presentan: Gabriela Magallanes/Jesús Alvarado

13:00–14:00

Mesa de diálogos
Ecos de literatura del Norte
Coordina: Everardo Ramírez Puentes
Participan:
· Jaime Muñoz
· Maritza Buendía
· Juan José Rodríguez
· Jesús de León
· Julio Andrés Pesina
· Emma Campaña
Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)

14:00–16:00
RECESO

16:00–17:30

PRESENTACIÓN DE LIBRO
La piel del otro
Autor: Lidia Acevedo Zapata (Durango)
Presentan: Jesús Marín/ José Reyes González
Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)


18:00–20:00

CONCIERTO POÉTICO
Coordina: Saúl García Mesta
Evodio a seis voces con música de Euritmia
Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)

20:30–21:00
Clausura
Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)

21:00–Cena-convivencia
Lugar por confirmar

Encuentro en Durango

Aunque creo que todavía hay poca comunicación literaria entre Durango capital y la comarca lagunera, ya vislumbro alguna mínima construcción de nexos que en el futuro pueden convertirse en diálogo enriquecedor. La celebración del “Encuentro Nacional de Escritores Durango 2007. Homenaje a Evodio Escalante Betancourt” será una buena oportunidad para amacizar los lazos de colaboración que hasta la fecha escasean entre las dos comunidades, la lagunera y la duranguense.
Al encuentro han sido invitados numerosos escritores del país, y somos varios los oriundos o residentes de Coahuila que allá nos apersonaremos. Empezará el 18 de julio con una mesa-homenaje a Evodio Escalante, quien es en la actualidad, sin duda, el crítico literario más importante del estado; entre otros, opinarán sobre el homenajeado Luis Ángel Martínez Díez, Hernán Lara Zavala, José Ángel Leyva y Saúl Rosales.
Luego de ese primer entre, los días siguientes verán un desfile de actividades muy interesante, como una mesa de poesía en la que participarán Buba Alarcón (Chihuahua), Omar Pimienta (Baja California), Raquel Cira Rodríguez (Estados Unidos), Jesús Moreno Gómez (Quintana Roo), Martha Josefina Aguilar Nájera (Veracruz), Gilberto Jiménez Castro (Oaxaca), Miguel Ángel Milla (Perú), María de los Ángeles Rosas (Durango) y Tania Platas (Durango). Luego habrá otra similar, pero de narrativa, en la que participaremos Miguel Alberto Espinoza (Sinaloa), Lidia Acevedo (Durango), Mayra Luna (Baja California), Cristina Salas (Durango), Jesús de León (Coahuila), Irma Martínez (Durango) y yo (por Coahuila).
Destacan, además de otras lecturas y varias presentaciones de libros, las llamadas “mesas de diálogo” en las que se discutirán diversos temas relacionados con temas de actualidad literaturia, tal es el caso de “La literatura, un debate entre lo clásico y lo multicultural” y, la otra, “Ecos de literatura del Norte”.
El programa, como corresponde a un verdadero encuentro de escritores, está lleno, como digo, de actividades. Saúl Rosales presentará su más reciente obra, la novela Iniciación en el relámpago. Jesús de León, el polémico escritor saltillense, hará lo propio con la reedición de Afuera hay un mundo de gatos, su cuentario más conocido. Asimismo, la duranguense Lidia Acevedo dará a conocer su libro La piel del otro. Con la ayuda de los escritores Hernán Lara Zavala y Jesús Alvarado, yo presentaré en la capital alacranera Las manos del tahúr, el libro de cuentos que el año pasado me publicaron en Sonora.
El programa es, pues, largo. Ya habrá tiempo de comentar sus resultados.