sábado, julio 11, 2026

31. Rivelino


 







Todavía con indiferencia infantil, cuando entreabrí los ojos al futbol estaba aún fresco el Mundial de 1970. Un recuerdo muy borroso de aquellos años (que parecían siglos) es el de los nombres propios de los seleccionados que no vi porque era muy pequeño y no despertaban mi interés. No los vi, pero estaban en el aire, los mencionaban en todos lados. Uno de los más sonoros servía para identificar a un brasileño de bigote setentero, el mostachón que solían portar los militantes de izquierda en aquella época. Me refiero a Roberto Rivellino (Sao Paulo, Brasil, 1946) coctel en sí mismo de habilidad y potencia. Según se sabe, fue el modelo que Maradona imitó cuando era niño. No era difícil prendarse de su estilo. Una de sus jugadas típicas podría ser resumida así: tomaba la pelota unos diez o veinte metros afuera del área rival, la detenía, hipnotizaba al defensor, hacía la elástica (se dice que él la inventó), lo engañaba y se abría espacio para soltar un zurdazo en forma de raya hacia la portería. Anotó casi 250 goles, la mayoría con el Corinthians. Formó parte de la selección campeona del 70, la encabezada por Pelé. En México fue ídolo.