lunes, julio 06, 2026

26. Müller

 








Su nombre llegó como un ligero zumbido a mis orejas de niño. Yo tenía seis años y algunos mocosos de nueve o diez se creían Müller. El apellido correspondía al jugador alemán que consiguió el liderato de goleo en el Mundial de 1970: Gerhard Müller (Nördlingen, 1945-Wolfratshausen, Alemania, 2021). Tenía cuerpo de acorazado: chaparro, ancho, de piernotas como pilares de hormigón. Por la cara le daba un aire a Jim Morrison, y las patillazas de la época reforzaban ese parecido. Como los jugadores de antes, casi militó en un solo equipo, el Bayern, donde empujó cerca de 400 goles. El total de anotaciones acumulado en su carrera fue de más de 500, y se calcula que sumado todo (ligas juveniles, clubes profesionales, amistosos, selección…) clavó casi 1500. Un animal al acecho. Si nos asomamos a las repeticiones disponibles para sopesar su desempeño, podremos advertir un común denominador en la mayoría de sus tantos: todos son disparos o cabezazos propinados a no más de tres metros del manchón de penal. Es decir, era un cacique del área, y pelota que caía, pelota que anidaba en las piolas, fuera con acciones vistosas o poco estéticas. No por nada lo apodaron el Bombardero.