domingo, febrero 17, 2013

Curriculum vitæ extenso




















Currículum vitæ de Jaime Muñoz Vargas
(hasta octubre de 2022)

Nombre: Jaime (Eduardo) Muñoz Vargas.

Fecha de nacimiento: 23 de mayo de 1964.

Lugar de nacimiento: Gómez Palacio, Durango, México.

Ocupación: escritor, maestro y editor.

e-mail: rutanortelaguna@yahoo.com.mx

web: rutanortelaguna.blogspot.com

 

Hoja de vida breve

Jaime Muñoz Vargas (Gómez Palacio, Durango, México, 23 de mayo de 1964) es escritor, maestro y editor. Radica en Torreón. Licenciado en Ciencias de la Información. Entre otros libros, ha publicado El principio del terror (Joaquín Mortiz, novela, 1998; primera reimpresión, 2004), Juegos de amor y malquerencia (Joaquín Mortiz, novela, agosto 2003; primera reimpresión, octubre 2003), Pálpito de la sierra tarahumara (FETA, poesía, 1997), Filius (Iberia, poesía, 1997), Salutación de la luz (Iberia, poesía, 2001), Quienes esperan (Iberia, poesía, 2002), El augurio de la lumbre (INBA-UdeG, cuento, 1989), Tientos y mediciones (UIA, periodismo, 2004), Guillermo González Camarena (SM, biografía para niños, 2005), Las manos del tahúr (Ficticia, cuento, 2006), Polvo somos (Colofón, cuento, 2006), Ojos en la sombra (UAdeC, cuento, 2007; segunda edición del Conaculta, 2015), Monterrosaurio (Arteletra, microficción, 2008), Nómadas contra gángsters (Gobierno de Coahuila, periodismo, 2008), Leyenda Morgan (Ediciones sin Nombre, cuento, 2009; segunda ediciónn de la UANL, 2023), Parábola del moribundo (IPN, novela, 2009), Solazos y resolanas (Gobierno de Coahuila, periodismo, 2015), Callejero gourmet (Iberia, periodismo, 2016), Entre las teclas (Iberia, ensayo, 2016), Tolvanera de palabras (Iberia, diccionario, 2018), Este desfile atónito (Iberia, periodismo, 2017), Grava suelta (UANL, cuentos, 2018), Gambeta corta (Ayuntamiento de Torreón, periodismo, 2020), Gilberto Prado Galán: exhumación de su imagen (Iberia, periodismo, 2022), Prohibido soñar de pie (Ficticia, cuentos, 2026); Amar a Maradona (periodismo, 2026); algunos de sus microrrelatos fueron incluidos en la antología La otra mirada (2005) publicada por la editorial Menoscuarto en Palencia, España, y en numerosos libros colectivos de cuento y ensayo, como Caminos que se bifurcan (UAS), El canto de la salamandra (Arlequín), Once cuentos rusos (Ficticia), Del gis a la pantalla táctil (Ibero Torreón), Rostros de la agresión (Ibero Torreón), Ligeros de equipaje. Cuentos de viajes y viajeros (Cal y Arena), Historias de camiseta (Micrópolis, Perú) y Cuaderno Laprida (La aguja de Buffon, Argentina), entre muchos otros. Ha ganado los premios nacionales de Narrativa Joven (1989), de Novela Jorge Ibargüengoitia (2001), de Cuento de San Luis Potosí (2005), de Narrativa Gerardo Cornejo (2005), de Cuento Sobre Rieles (2005) y de Novela Rafael Ramírez Heredia (2009) y de composición del himno del IMSS (2001). Desde 2005 escribe la columna “Ruta Norte” para el periódico Milenio Laguna y artículos para la revista Nomádica; durante diez años editó y colaboró en la revista Acequias de la Ibero Torreón. Reseñas y artículos suyos han aparecido en revistas y periódicos de México, Argentina, Uruguay, Colombia, Chile y España. Algunas de sus obras han sido motivo de estudios académicos, tesis y referencias; entre otros, de la Universidad de Misisipi, en Estados Unidos; de la de Utrecht, en Holanda; y de la Universidad de Valladolid, en España. Como escritor ha participado en presentaciones, lecturas, encuentros y congresos en México, EU, Chile, Argentina y España. En 2009 fue reconocido por Torreón, Coahuila, y Gómez Palacio, Durango, como ciudadano distinguido por su labor como escritor y principalmente como promotor de la literatura en La Laguna, ya que es uno de los escritores, editores, reseñistas, prologuistas, coordinadores de talleres y presentadores que más ha difundido la obra de autores locales desde 1985 a la fecha. Fue director de Cultura de la ciudad de Torreón (2012-2014). Ha sido jurado de numerosos concursos literarios nacionales y estatales de instituciones como el INBA y el Gobierno de Coahuila. Sus principales influencias literarias las ha recibido de Borges, Reyes, Yáñez, Guzmán, Cortázar, Monterroso, Vargas Llosa, Walsh, Luisa Valenzuela, Rulfo, Castellanos, Fontanarrosa, Saccomanno y Piglia. Desde 2006 mantiene el blog personal más activo de Coahuila donde publica principalmente sus materiales periodísticos con casi 2500 entradas hasta la fecha, todas con acceso libre (rutanortelaguna.blogspot.com). Actualmente es editor, maestro y coordinador del taller literario del Teatro Isauro Martínez-INBA. En 2024 fue nombrado primer miembro honorario extranjero de la corporación Letras de Chile.

Trayectoria académica

—Posgrado: Pasante de maestría en Historia por la Universidad Iberoamericana Santa Fe. 1995-1996.

—Profesional: Licenciado en Ciencias de la Información por el Instituto Superior de Ciencia y Tecnología AC, de Gómez Palacio, Dgo., de 1982 a 1986.

—Preparatoria: Escuela Preparatoria Federal por Cooperación de Torreón, Coah., de 1979 a 1982.

—Secundaria: Escuela Secundaria Federal Ricardo Flores Magón de Ciudad Lerdo, Dgo., de 1976 a 1979.

—Primaria y jardín de niños: Escuela Federal Pdte. López Mateos de la colonia Santa Rosa, Gómez Palacio, Dgo., de 1970 a 1976.

—Certificación en Adobe In Design. Junio de 2017.

—Certificación en Photoshop. Diciembre de 2016.

 

Ocupación Actual

—Editor.

—Colaborador de Milenio Laguna con la columna Ruta Norte en la sección Acentos (de marzo de 2005 a la fecha).

—Coordinador del taller literario del Teatro Isauro Martínez (de 2017 a la fecha).

 

Experiencia laboral 
—Director General de la Dirección Municipal de Cultura de Torreón (2012-2013).

—Autor de la columna "Ruta Norte" del periódico La Opinión Milenio (de 2005 a la fecha).

—Articulista del periódico Espacio 4 de Saltillo, Coahuila (desde 2001 a 2011); de la revista Acequias (desde 1999 a la fecha); de la revista virtual El Mensajero (desde 2001 a 2017); y de la revista Fragua (desde 2006 a 2008).

—Coordinador de literatura del Icocult Laguna (desde octubre de 2008 a 2011).

—Maestro de asignatura en la Universidad Iberoamericana Plantel Laguna desde 1987 a 2006 en las materias de Cuento moderno, Literatura latinoamericana, Narrativa mexicana y otras.  

—Investigador y editor en el Archivo Histórico de la UIA Plantel Laguna (desde 2000 a 2005).

—Coordinador del Taller literario de la UIA Plantel Laguna (desde 1995 a 2005).

—Jefe de redacción del suplemento universitario Clase del periódico La Opinión de 1985 a 1986.

—Reportero del periódico El Juglar del Departamento de Difusión Cultural de la UAC Unidad Laguna de 1986 a 1987.

—Reportero del periódico ABC de Monterrey durante 1987.

—Maestro de redacción y literatura de la Universidad Autónoma de la Laguna de 1987 a 1991.

—Colaborador (con la cápsula cultural “Miscelánea de Jaime Muñoz”) en el programa de televisión Comarca 1990.

—Maestro de literatura del Itesm Campus Laguna de 1990 a 1991.

—Coordinador del taller literario de la UAC Torreón de 1989 a 1993.

—Coordinador del taller literario del Iscytac durante 1994.  

—Articulista de El Diario de Chihuahua (desde 1994 a 2000).

—Coordinador del taller literario de la UIA-Laguna (1994 a la fecha)

—Editor responsable, desde julio de 1990 a diciembre de 1998, del suplemento cultural la tolvanera de la revista brecha.

—Coordinador del taller de narrativa del Teatro Isauro Martínez-INBA de Torreón (1999).

—Coordinador del taller de periodismo cultural y literatura del Icocult-Torreón (2004).

—Maestro de la Escuela de Escritores "José Carlos Becerra", Sogem, Torreón (2003-2006).

—Charlas, lecturas, presentaciones de libros, conferencias y demás ofrecidas en diferentes lugares de la comarca lagunera, Chihuahua, Saltillo, México, Estados Unidos, Argentina, España y Chile (se consigna más adelante una parte significativa de esas presentaciones):

—Lectura del grupo Botella al mar, Teatro Isauro Martínez (TIM), Torreón, 23/febrero/89.

—“Los dictadores y la literatura latinoamericana”. Conferencia sobre El recurso del método de Alejo Carpentier, Casa de la Cultura de Torreón, 2/noviembre/1989.

—Lectura en el espacio “Escritores por adelantado”, INBA, Palacio de Bellas Artes, 28/abril/1990.

—Conferencia “Literatura joven lagunera: las bondades del desierto”, TIM-INBA, 13/agosto/93.

—Mesa redonda “La literatura en La Laguna”, UIA Plantel Laguna, 23/abril/94.

—Conferencia “La iconografía publicitaria en Torreón a principios de siglo”, TIM, Torreón, 5/septiembre/95.

—Mesa redonda “Muerte y trascendencia”, UIA Plantel Laguna, 31/octubre/1996.

—Mesa redonda “Estado actual de la poesía mexicana”, Jornadas de Cultura Coahuilense Carlos Pellicer, Torreón, 13/septiembre/97.

—Mesa de narrativa, Jornadas de Cultura Coahuilense Carlos Pellicer, Torreón, 18/septiembre/97.

—Programas de radio en la serie “Literatura al aire”, Radio-Torreón-Instituto Municipal de Cultura, octubre de 1998.

—Mesa redonda “Mi libro favorito”, Icocult, Torreón, marzo del 2000.

—Coloquio de literatura coahuilense, Icocult, Saltillo, 18-19/mayo/2000.

—Mesa redonda “Erotismo y literatura”, Asociación siquiátrica de La Laguna, Torreón, 24/junio/2000.

—Participación en el foro “El placer de la lectura” y en la mesa redonda “La geografía de la literatura contemporánea”, ambas actividades celebradas en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2001.

—Participación en el VII Congreso Argentino de Hispanistas, San Miguel de Tucumán, mayo de 2004.

—Lectura en el Museo Iramaín organizado por la Asamblea de Escritores de Tucumán, San Miguel de Tucumán, Argentina, mayo de 2004.

—Mesa redonda sobre narrativa coahuilense. Jornadas culturales del Icocult. Saltillo, Coahuila, octubre de 2004.

—Conferencia en el Instituto de Cultura de Durango, Durango, noviembre de 2004.

—Participación en el X Congreso de Literatura Mexicana Contemporánea, Universidad de Texas en El Paso, Texas, marzo de 2005.

—Lectura en el Departamento de Letras de la Arizona State University, Tempe, Arizona, 22 de abril de 2005.

—Conferencia "Defensa apasionada del libro y del lector" celebrada en el ITESM Campus Laguna, Torreón, 29 de abril de 2005.

—Participación en mesa pánel del IV Encuentro sobre Biodiversidad y Desarrollo Sostenible en La Laguna. 8 de junio de 2006.

—Taller de cuento. Icocult Monclova, Coahuila. Museo Coahuila-Texas. Agosto 2006.

—Taller de narrativa. Icocult Saltillo, Coahuila. Casa de la Cultura. Enero 2007.

—Mesa redonda “La escritura de la historia”, Librería del FCE de Torreón. Febrero de 2007.

—Gira de lecturas de narrativa auspiciadas por el Icocult en Piedras Negras, Múzquiz y Sabinas, Coahuila. Mayo de 2007.

—Presentación de libro, lectura y mesa redonda en el Encuentro de Escritores en Durango. Julio de 2007.

—Ponencia y lectura en las Jornadas Universitarias de Microficción celebradas en la Universidad Nacional de Tucumán, de Tucumán, Argentina. Agosto de 2007.

—Conferencia “Perfiles del microrrelato”, febrero de 2008, Icocult Laguna.

—Mesa redonda sobre fomento a la lectura, abril de 2008, Teatro Isauro Martínez.

—Conferencia “Literatura lagunera actual”, UAAANL, noviembre 2008.

—Curso-conferencia “Crónicas de Indias: albores de la literatura latinoamericana”, noviembre de 2008 y febrero de 2009.

—Conferencia sobre la obra de Francisco L. Urquizo, Edificio Francisco L. Urquizo, San Pedro de las Colonias, 15 de noviembre de 2008.

—Lectura de fragmentos de la novela Parábola del moribundo, Feria Nacional del Libro de Durango. Teatro Ricardo Castro, Durango, 27 de junio de 2009.

—Conferencia “Literatura y periodismo en tiempos de lap top”, Icocult Laguna, Torreón, 8 de julio de 2009.

—Mesa redonda en el Encuentro de Culturas Populares con la ponencia “Lucha libre mexicana y medios de comunicación”, Ciudad Lerdo, Cbatis 4, 24 de julio de 2009.

—Presentación del libro El brigadier en el Instituto Mexicano de Cultura, embajada de México en España, Madrid, 22 de octubre de 2009.

—Presentación del libro Leyenda Morgan, Feria Internacional del Libro de Guadalajara, 5 de diciembre de 2010.

-Conferencia “Cine y literatura”, Taller de grabado El Chanate / Icocult, 24 de febrero de 2010.

—Conferencia “Te platico un libro de la Revolución Mexicana: Los de abajo”, foyer del Teatro Isauro Martínez, 16 de marzo de 2010.

—Conferencia “Libros infantiles en el anaquel de nuestro tiempo”, Taller de grabado El Chanate / Icocult, 22 de abril de 2010.

—Lectura de micronarrativa, Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini, Buenos Aires, Argentina, 3 de mayo de 2010.

—Lectura de micronarrativa en las Jornadas de Microficción, Feria del Libro de Buenos Aires, Argentina, 4 de mayo de 2010.

—Lectura de narrativa, programa El Precio, bar Palo Borracho, Ramos Mejía, Buenos Aires, 7 de mayo de 2010.

—Conferencia “Rock y memoria en las letras de Rockdrigo”, Taller de grabado El Chanate / Icocult, 26 de mayo de 2010.

—Mesa redonda “Libros de novela de la Revolución Mexicana”, Biblioteca Municipal José García Letona, 27 de mayo de 2010.

—Conferencia “La letra con goles entra: futbol y literatura”, Taller de grabado El Chanate / Icocult, 7 de julio de 2010.

—Homenaje a Francisco José Amparán, Museo Regional de La Laguna, 12 de agosto de 2010

—Mesa redonda sobre Carlos Monsiváis, Taller de grabado El Chanate / Icocult, 26 de agosto de 2010.

—Conferencia “Leer no es una güeva”, Preparatoria Venustiano Carranza-UAdeC, 30 de agosto de 2010.

—Conferencia “La reseña bibliográfica como siembra de lectores”, Auditorio del Centro Cultural Jaime Sabines, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 6 de septiembre de 2010.

—Conferencia “La importancia de la microficción en el fomento de la lectura”, Programa Salas de Lectura, Feria del Libro de Saltillo 2010, Museo del Desierto, 12 de septiembre de 2010.

—Conferencia “Lo que el plomo se llevó: experiencias de un narrador lagunero sobre las juergas que dispersó la muerte”, UIA Santa Fe, Ciudad de México, 20 de septiembre de 2010.

—Conferencia “La leyenda del Santo y el regreso de la lucha libre”, Museo de los Metales, MetMex Peñoles, 21 de septiembre de 2010.

—Mesa redonda en el Foro Estatal para la Comarca Lagunera del Proyecto Alternativo de Nación con el tema “Noticias sobre La Laguna: inserción de la comarca lagunera en el periodismo nacional”, Universidad Autónoma de Coahuila Unidad Torreón, Auditorio de Medicina, 24 de octubre de 2010.

—Presentación del libro El Brigadier, Castillo de Chapultepec, México, DF, 26 de marzo de 2011.

—Mesa redonda “Educación y neoliberalismo”, Escuela Normal Cursos Intensivos, Gómez Palacio, 19 de abril de 2011.

—Conferencia “Fervor e ironía en Juan Rulfo”, Cinart, Torreón, 20, abril, 2011.

Mesa redonda “Cervantes y el Quijote”, TIM, Torreón, 26, abril, 2011.

—“Futbol y literatura”, mesa redonda organizada por la Dirección Municipal de Cultura de Torreón, julio de 2011.

—Lectura de narrativa, Casa de Letras de Chile, 27 de octubre de 2011, Santiago de Chile.

Conferencia “Minificción en el norte de México: experiencia de la revista coahuilense Historias de entretén y miento”. 1er Encuentro Internacional de Microrrelato, 11 de agosto de 2011, Universidad Nacional de Santiago del Estero, Santiago del Estero, Argentina.

—Conferencia “Balas y proezas contadas: afán micronarrativo del corrido mexicano”, Congreso “Horizontes de la brevedad en el mundo iberoamericano: homenaje a David Lagmanovich (1927-2010)", 4 de noviembre de 2011, Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, Argentina.

—Charla “El diccionario de nahualismos de Francisco Emilio de los Ríos”, 1er Encuentro Laguna Adentro Enlace Cultural, Viesca, Coahuila, 27 de febrero de 2011.

—Conferencia “Lo que el plomo se llevó”, Congreso de Latin American Studies Association (LASA), 23 mayo de 2012, San Francisco, California.

—Conferencia “Historia de cronopios y de famas: 50 años de su primera edición”, ciclo Primeras Ediciones organizado por la Dirección Municipal de Cultura de Torreón, Torreón, 25 de mayo de 2012.

—Mesa de lectura de narradores laguneros, Museo de la Ciudad, Durango, noviembre de 2012.

—Conferencia “Geometría del cuento: apuntes sobre un género movedizo”, biblioteca municipal José García Letona, Torreón, 30 de enero de 2013.

—Conferencia "Historia y ficción en Madero, el otro, novela de Ignacio Solares", biblioteca municipal José García Letona, Torreón, 22 de febrero de 2013.
—Mesa de lectura en el Encuentro internacional de escritores José Revueltas, Durango, julio de 2013.

—Conferencia "El mundo según Pigafetta", Galería de Arte Contemporáneo del Teatro Isauro Martínez. Torreón, 23 de septiembre de 2014.

—Ponencia "Violencia y vulnerabilidad en Teoría del desamparo, novela de Orlando Van Bredam". IV Conferencia Internacional de Literatura Detectivesca en Español (CILDE). Texas Tech University y UNAM, Ciudad de México, 25 de septiembre de 2014.

—Conferencia "Urbe revisitada", Galería de Arte Contemporáneo del Teatro Isauro Martínez. Torreón, 29 de octubre de 2014.

—Ponencia "77, novela de Guillermo Saccomanno: memoria y viaje al centro del espanto". V Conferencia Internacional de Literatura Detectivesca en Español (CILDE). Texas Tech University y UNAM, Ciudad de México, 24 de septiembre de 2015.

—Lectura en la Preparatoria 20 de Zapopan, Jalisco, en el marco de la FIL de Guadalajara 2015.

—Ponencia "Matar a Borges de Francisco Capolletti: ficción, realidad ficcionalizada y realidad en un policial". VI Conferencia Internacional de Literatura Detectivesca en Español (CILDE). Texas Tech University-Fundación René Avilés Fabila, Ciudad de México, 29 de septiembre de 2016.

—Conferencia "Xavier Icaza: el estridentista durenguense de Panchito Chapopote", Festival Revueltas 2016, Palacio de los Gurza, Durango, 13 de octubre de 2016.

—Mesa redonda "Tendencias de la novela negra", Feria Universitaria del Libro UANLeer, 20 de marzo de 2017.

—Conferencia "Qué escriben los que no escriben", Encuentro de fomento a la lectura, Tecnológico Regional de Ciudad Lerdo, 22 de septiembre de 2017.

—Curso "Vida y obra de Cervantes"; módulo "Por sus prólogos lo conoceréis", Instituto Arocena, 14 de octubre de 2017.

—Ponencia "Diez & Bardini: agencia de detectives argenmex", XXII Encuentro Internacional de Escritores, 23 de noviembre de 2017. Monterrey, Nuevo León.

—Diplomado de Cuento. Museo Pape-Instituto Nacional de Bellas Artes. Monclova, Coahuila, 21 y 22 de septiembre de 2018.

—Conferencia “Arboles ayer, bosques hoy”, Texas Teach University, 2021.

—Conferencia “Intermitencia de libros. Un vistazo al mundillo editorial lagunero (1980-2000)”, Museo Regional de la Laguna, 3 de mayo de 2022.

—Conferencia “Origen, proceso y orientación del libro Ausencias inconclusas”, Museo Regional de la Laguna, 20 de septiembre de 2022.

—Conferencia "Octavio Paz. Larva de su profesión de fe", Instituto Cultural de México en España, Embajada de México en España, Madrid, 27 de octubre de 2022.

—Conferencia “Valor y pertinencia del humanismo en el quehacer profesional”, inauguración del XXVIII Encuentro Universitario de la Universidad Autónoma de La Laguna, 13 de marzo de 2023.

—Instructor del taller literario de la Texas Tech University, Departamento of Classical & Modern Lenguagues & Literature, 2022-2023.

—"Hermanas desconocidas: vaga presencia de la literatura mexicana en Argentina y de la literatura argentina en México", Haedo, provincia de Buenos Aires, Argentina, 27 de mayo de 2023.

—Coordinador del Centro de Difusión Editorial de la Universidad Iberoamericana de Torreón, 2014 a 2023.

—Maestro de los talleres de periodismo y literatura de la Ibero Torreón.

—Coordinador interino del Archivo Histórico Juan Agustín de Espinoza, sj, de la Universidad Iberoamericana Torreón, 2023.

—Colaborador de la revista Nomádica, 2006 a 2023.


Presentaciones de libros

·Comarca de soles, colectivo del grupo literario Botella al mar

·Crestomatía narrativa, colectivo del grupo literario Botella al mar

·Cuentos de la región del polvo y de la región del moho, Alain Derbez

·El de ayer es él, Salvador Castañeda

·México, ciudad de papel, Gonzalo Celorio

·El buen lector se hace, no nace, Felipe Garrido

·Las máscaras de la serpiente, Gilberto Prado Galán

·Otro amanecer, Yolanda Natera

·Fábulas, Américo Fernández Torres

·El misterio y su lámpara, Gilberto Prado Galán

·El almirante redivivo, Gerardo García Muñoz

·Cuatro haciendas de Durango, Francisco Durán y Martínez

·El sueño creador, Gerardo García Muñoz

·Arcángeles, Paco Ignacio Taibo II

·Epistolario de un sueño, Ricardo Coronado Velasco

·La batalla perdurable, Adolfo Castañón

·Nahuatlismos en el habla de La Laguna, Fco. E. de los Ríos.

·Las moradas del minotauro, Salvador García Cuéllar

·Alguien se está muriendo, Rodrigo Pérez Rembao

·La noche del nagual, Lidia Acevedo

·Hoy no se fía, colectivo

·Entre signos, Luis Fernando Brehm.

·Una disputa vitivinícola en Parras, Sergio A. Corona

·Censo y estadística de Santa María de las Parras, Sergio A. Corona.

·Gerónimo Camargo, indio cohuileño, Carlos Manuel Valdés

·Tríptico de Santa María de las Parras, Sergio Antonio Corona

·Real espejo novohispano, Salvador Bernabeu Albert

·Ataque a la misión de Nadadores, Carlos Manuel Valdés Dávila

·Viñedos y vendimias en la Nueva Vizcaya, Sergio Antonio Corona  

·Una familia de tantas, Rafael Aviña

·Vislumbre de cineastas, Miguel Báez Durán

·Los otros males, Daniel Maldonado.

·Floración del sueño, Saúl Rosales

·Huellas de La Laguna, Saúl Rosales

·Los mejores discos de rock, José Agustín

·Más alemán que Hitler, Guillermo Fadanelli

·La oralidad en Pedro Páramo, Miguel Báez Durán

·Donde nacen las aguas, Nicolás Guillén

·La tierra santa, Alda Merini

·Real espejo novohispano, Salvador Bernabéu Albert

·Extravíos y maravillas, Arturo Azuela

·Idos de la mente, Luis Humberto Crosthwite

·Fernando Savater. Grandeza y miseria del vitalismo, Javier Prado

·La primera enseñanza, Felipe Garrido

·Lodo, Guillermo Fadanelli

·Oficios, Édgar Valencia

·La clave Morse, Federico Campbell

·El evaluador, Noé Jitrik

·Corazón de nuez y otros relatos, Renata Iberia Muñoz Chapa

·Viñedos y vendimias en la Nueva Vizcaya, Sergio A. Corona

·Minas y teodolitos, Gilberto Prado Galán

·Sueños prestados, Sergio Ríos Zapata

·La ganadería en Coahuila, Querube Molina

·Descripción de la esfera, Edgar Valencia

·Rasgar el horizonte, colectivo de la Escuela José Carlos Becerra

·No honrarás a tu padre, Gerardo Kleinburg

·Lamentos para acompañar a los coyotes, Miguel Morales

·Al sur de tu silencio, Julio César Félix Lerma

·Del alba al anochecer, Alfonso López Vargas

·El vuelo de Eluán, León Krauze

·Ángeles del abismo, Enrique Serna

·Con las piernas ligeramente separadas, Daniel Herrera

·Vida y obra de Santiago Lavín, Roberto Martínez García

·Cinco mil años de palabras, Carlos Chávez

·La Comarca Lagunera, constructo cultural, Sergio A. Corona

·Reescrituras, Édgar Valencia

·Pancho Villa, Paco Ignacio Taibo II

·Armablanca, José Agustín

·El tren pasa primero, Elena Poniatowska

·Tomar la palabra, Gabriel Castillo

·Iniciación en el relámpago, Saúl Rosales Carrillo

·La persuasión del fuego, Jorge Siller

·Panorama desde el Cerro de las Noas, varios autores

·Mi nombre es Lluvia, Fernando Martínez Sánchez

·Colección 101 Años de Arteletra, colectivo

·Al filo de la ausencia, Fernando Martínez Sánchez

·Uno es lo suyo, Roberto Orozco Melo

·Poesía reunida, Enriqueta Ochoa.

·El círculo de Eranos, Carlos Reyes.

·Apuntes sobre la educación jesuita en La Laguna: 1594-2007, Sergio A. Corona Páez

·Coral para Enriqueta Ochoa, colectivo

·¿Quién te crees que eres?, Gerardo Segura

·La Otra, revista

·La Biblia Vaquera, Carlos Velázquez

·Balas de plata, Élmer Mendoza                     

·El brigadier, Jorge Andrés Zarzosa Garza

·Constelación de sueños, Marisa Iturriaga

·De la escritura a la evidencia, Fernando Fabio Sánchez

·Por los caminos de Durango, Miguel Vallebueno

·Arno y los ojos de Rea, Magda Madero

·El aroma de la nostalgia, María Rosa Fiscal

·Húmedo desierto, Graciela Guzmán

·Mariposa de cristal, Raúl de León Alcocer

·Más allá de Paradiso, Gabriel Castillo

·Un año con el Quijote, Saúl Rosales Carrillo

·A la gorda drógala, Gilberto Prado Galán

·Cantar de tumba, Julián Herbert

·Padrón y antecedentes étnicos del rancho de Matamoros, Coahuila en 1848, Sergio Antonio Corona Páez.

·Corazón, diario de un niño, audiolibro producido por Carlos Acosta

·Motel Bates, Yussel Dardón

·Con el alma de pie, José Reynaldo Alcorta Benavides

·Decir el ansia urgente, Fernando Martínez Sánchez

·¿Culturas shakespearianas? Teoría mimética y América Latina, Joao Cezar Castro Rocha

·Cultura y pasado. Consideraciones en torno a la escritura de la historia, Sergio Antonio Corona Páez

·Defensa de la poesía, Rodolfo Alonso

·Norte, una antología, Eduardo Antonio Parra

·Tacopedia, Alejandro Escalante

·Mapa del libro humano, Gilberto Prado Galán

·Cartapacios, Pedro Damián Bautista

·Nómadas de papel, Héctor Esparza/Armando Monsiváis

·El guerrillero Raúl Florencio Lugo. Sus palabras y contextos, Saúl Rosales y Eusebio Vázquez Navarro

·La tropa del silencio, José Carlos Nava

·Más allá del sueño, Miguel Amaranto

·Luces en el polvo, Alfredo Máynez Gil

·Oscuros soliloquios, Miguel Ángel Centeno

·Narrar a mediodía, colectivo

·Dionisio, el niño del tren del norte, Paulina del Moral

·Historias que no pedimos, colectivo

·Redactario, Eric Araya

·Cantata por Raúl Ramos Zavala, Saúl Rosales

·El año de plomo, Hugo Esteve Díaz

·Estar de paso, Alfredo Castro

·Ecos de Comala y el llano, Saúl Rosales

·Monólogo desde el olvido, Nancy Azpilcueta

·Mamá Tacha. Cien años de pasión y fortaleza, Laura Elena Parra

·Monólogo desde el olvido, Nancy Azpilcueta

·Maté a la mariposa, Elena Palacios

·Remembranzas, Eduardo Rioja Paradela

·De a poco la mirada se queda vacía, Alfredo Castro

·Fragmentos de imaginación, Ángel Hernández

·Sombra de Raquel, Jorge Luis Gaytán

·Alianzas, Elena Palacios

·El augurio de la lumbre, del autor.

·Pálpito de la sierra tarahumara, del autor

·El principio del terror, del autor

·Tientos y mediciones, del autor

·Las manos del tahúr, del autor

·Monterrosaurio, del autor

·Ojos en la sombra, del autor

·Leyenda Morgan, del autor

·Parábola del moribundo, del autor

·Polvo somos (treinta relatos futbolísticos), del autor

·Solazos y resolanas, del autor

·Grava suelta, del autor

·Gambeta corta, del autor

·Gilberto Prado Galán, exhumación de su imagen, del autor

·Entre las teclas, del autor

·Prohibido soñar de pie, del autor

·Amar a Maradona, del autor


 

Premios

—Primer lugar en el género de cuento en los Segundos Juegos Florales convocados por el Iscytac 1985.

—Segundo lugar en el género de cuento en el segundo concurso literario Magdalena Mondragón convocado por la UA de C Torreón en 1986.

—Primer lugar en el género de cuento del cuarto concurso literario Magdalena Mondragón convocado por la UAdeC Torreón en 1988.

—Ganador del concurso nacional de narrativa joven “Salvador Gallardo Dávalos” convocado por el INBA y por el Instituto de Cultura de Aguascalientes en 1989.

—Becario del Programa Cultural de las Fronteras para el área de Difusión y Preservación del Patrimonio (beca colectiva).

—Ganador del concurso Torreón 90 en el género de ensayo (1997).

—Finalista del concurso nacional Joaquín Mortiz 1998 para primera novela 1998.

—Ganador del concurso nacional para la composición (letra) del himno del IMSS (2000)

—Ganador del concurso nacional de Novela Jorge Ibargüengoitia 2001.

—Becario en la categoría "Creadores con trayectoria" (género novela) del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes Coahuila 2002.

—VI Premio Nacional de Narrativa Gerardo Cornejo 2005 Sonora

—Premio Nacional de Cuento sobre Rieles 2005

—Premio Nacional de Cuento San Luis Potosí 2005

—Premio Nacional de Novela Corta Rafael Ramírez Heredia 2009

—Medalla Magdalena Mondragón 2009 otorgada por el Ayuntamiento de Torreón (ciudadano distinguido)

—Medalla Santiago Lavín Cuadra 2009 otorgada por el Ayuntamiento de Gómez Palacio (ciudadano distinguido)

—Reconocimiento al Mérito Docente otorgado por la Comunidad de Instituciones de Educación Superior de La Laguna (Cieslag), 2017.

—Beca “Creadores con trayectoria” Pecda Durango promoción 2023. Proyecto: libro de cuentos Ausencias inconclusas.

—Invitado de honor en el Encuentro Internacional de Escritores José Revueltas (conferencia inaugural “La salvación por los libros”, noviembre de 2022).


Jurado

Entre otros, del

—Premio Nacional de Poesía Enriqueta Ochoa (en tres convocatorias).

—Premio Nacional de cuento Julio Torri.

—Premio Nacional de Novela Nellie Campobello.

—Premio Nacional de Novela Frontera de Palabras.

—Premio Latinoamericano de Primera Novela Sergio Galindo.

—Premio Estatal de Periodismo-Coahuila (en seis convocatorias)

—Premio Estatal de Ensayo y Crónica de Sonora.

—Premio Nacional de Novela Aurelio Espinoza Pólit 2022 (Ecuador).

 

Obra publicada  

Antología de cuentos laguneros, UAC, Saltillo, 1989.

Botella al mar, crestomatía narrativa (colectivo)Enorme, Torreón, 1990.

El augurio de la lumbre, TIM-INBA-ICF-CNCA, Torreón, 1990.

Los juglares del juglar (colectivo), UAC, Torreón, 1992.

Antología del Premio Salvador Gallardo Dávalos, Instituto de Cultura de Aguascalientes, Aguascalientes, 1993.

Innovación y permanencia en la literatura coahuilense (colectivo), compilación de Fernando Martínez, CNCA Colección Letras de la República, México, 1993.

El cuento es un sueño de ámbar. Antología del Premio Latinoamericano de Cuento 1988, INBA-Edamex, México, 1992.

Cuentos de la Laguna (colectivo), compilación de Saúl Rosales, Ayuntamiento de Torreón, Torreón, 1994.

Pálpito de la Sierra Tarahumara, Fondo Editorial Tierra Adentro No. 125, México, 1996.

Poetas de Tierra adentro (colectivo), Fondo Editorial Tierra Adentro México, 1997.

Filius (adagio para mi hija), Iberia Editorial, Torreón, 1997.

La Revolución Mexicana desde la trinchera del recuerdo (prólogo a Mi actuación en la Revolución Mexicana de Gustavo G. Fernández), Ayuntamiento de Torreón, Torreón, 1998.

—La llamada infinita: antología de poesía, narrativa y teatro (colectivo), selección de textos y prólogo de Jaime Torres Mendoza, Gobierno de Coahuila, Saltillo, 1998.

El principio del terror, Joaquín Mortiz/Serie del Volador, México, 1999.

La ruta de los Guerreros, Iberia Editorial, Torreón, 1999.

Salutación de la luz, Iberia Editorial, Torreón, 2001.

Fervor de Santa Teresa, Instituto de Cultura de Guanajuato, Guanajuato, 2002.

Quienes esperan, Iberia Editorial, Torreón, 2002.

Juegos de amor y malquerencia (segunda edición de Fervor de Santa Teresa), Joaquín Mortiz, México, agosto 2003; primera reimpresión octubre 2003.

Acequias de cuentos (colectivo), UIA, Torreón, 2003.

Panorama del otoño. Antología poética de Rafael del Río. Prólogo y selección de Jaime Muñoz Vargas, UAdeC, Saltillo, 2003.

Poema, analogía e iconicidad. Ensayos sobre la poética de Mauricio Beuchot (colectivo), compilación de Saúl Rosales, UIA, Torreón, 2003.

Tientos y mediciones (breve paseo por la reseña periodística), UIA, Torreón,  2004.

Miscelánea de productos literarios (abierto día y noche), Ayuntamiento de Gómez Palacio, 2004.

Acequias de ensayo (colectivo), compilación y presentación, UIA, Torreón, 2004.

Acequias de pensamiento (colectivo), texto de presentación, UIA, Torreón, 2005.

Guillermo González Camarena: habitante del futuro, Biblioteca de aula, SEP/SN (segunda impresión) México, 2005.

La otra mirada. Antología del microrrelato hispánico, David Lagmanovich (compilador), Editorial Menoscuarto, Palencia, España, 2005.

Certamen literario Sobre rieles 2005 (colectivo), con el cuento "De rieles y palabras", Casa de la Cultura de Monterrey/Museo del Ferrocarril, Monterrey, 2005.

Las manos del tahúr, Instituto Sonorense de Cultura, Hermosillo, 2006.

Polvo somosdiez cuentos de futbol rupestre, Iberia Editorial, 2006.

Hispanismo: discursos culturales, identidad y memoria, volumen II, Memorias del VII Congreso Nacional de Hispanistas, Universidad Nacional de Tucumán, Nilda María Flawiá de Fernández y Silvia Patricia Israilev (coordinadoras), Tucumán, 2006, pp. 287-290.

Ojos en la sombra, UAdeC, Saltillo, 2008. Reedición: Conaculta, 2015.

Monterrosaurio, Arteletra, Torreón, 2008.

Nómadas contra gángsters (apuntes para sobrevivir en la barbarie), Historias de entretén y miento no. 170, Gobierno del Estado de Coahuila, Saltillo, 2008.

Raíces (colectivo), Bancomer, México, 2008.

Historias de entretén y miento (antología de poesía, narrativa, ensayo y teatro), selección de textos y prólogo de Jaime Torres Mendoza, Saltillo, 2008.

Leyenda Morgan (cinco casos de sensacional policiaco), Ediciones Sin Nombre, México, 2009.

¡Va! Encuentro de cuentos (colectivo), UAdeC, Saltillo, 2009.

Parábola del moribundo, Instituto Politécnico Nacional, La Cabra Ediciones, Fundación Guadalupe y Pereyra e Instituto de Cultura del Estado de Durango, México, 2009.

Veinticinco años de narrativa en Durango (entre la neurosis: el agüite y el despilfarro), antologuista y presentador Jesús Alvarado, IMAC, Durango, 2009.

Tan lejos de dios (poesía mexicana en la frontera norte), coordinador: Uberto Stabile, UNAM, México, 2010.

Sorberé cerebros (antología palindrómica de la lengua española) (colectivo), preparada por Gilberto Prado Galán, Axial, México, 2010.

Alebrije de palabras, escritores mexicanos en breve, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Puebla, 2013.

El canto de la salamandra (antología de la literatura brevísima mexicana), compilador Rogelio Guedea, Arlequín, 2013.

Decir el ansia urgente, Fernando Martínez Sánchez (selección y prólogo Jaime Muñoz Vargas), Secretaría de Cultura de Coahuila-Conaculta, Saltillo, 2014.

Expedientes abiertos. Cuentos policiacos de la frontera México-Estados Unidos, José Salvador Ruiz Méndez y Gabriel Trujillo Muñoz (compiladores), Universidad de Colorado, Universidad Autónoma de Baja California, Editorial Artificios, Mexicali, 2014.

Caminos que se bifurcan, Ernestina Yépez (selección), Instituto Sinaloense de Cultura, Culiacán, 2015.

Solazos y resolanas. La comarca vista desde fuera por laguneros de palabra, Jaime Muñoz Vargas (coordinador), Secretaría de Cultura de Coahuila, Saltillo, 2015.

Cuaderno Laprida (colectivo de minificción), coordinadores: Rogelio Ramos Signes y Julio Ricardo Estefan, Tucumán, 2016.

Callejero gourmet, veinte aguafuertes langucientos, Iberia Editorial-Colección Harakiri, Torreón, 2017.

Este desfile atónito, antología de hermosos monstruos, Iberia Editorial-Colección Harakiri, Torreón, 2017.

Entre las teclas, periferia del oficio literario, beria Editorial-Colección Harakiri, Torreón, 2017.

La venganza será terrible. 30 años. Planeta, Buenos Aires, 2017.

Grava suelta (cien relatos de un solo párrafo), UANL, Monterrey, 2017.

Entre las teclas, periferia del oficio literario, Iberia Editorial-Colección Harakiri, Torreón, 2017.

Del gis a la pantalla táctil, siete ensayos sobre educación en la jungla informática (colectivo), Universidad Iberoamericana Torreón, 2017.

Federico Campbell. La Máquina de Escribir, Federico Campbell et al., s/e, Torreón, 2018.

Oasis, visiones en fotografía, Armando Monsiváis Saldaña, Peñoles-Lala-Nomádica, Torreón, 2018.

Invítame a leer. Conversaciones con gente de libros, Gerardo Segura, Secretaría de Cultura de Coahuila, 2018.

Once cuentos rusos (colectivo), Ficticia, México, 2018.

Historias de camiseta (colectivo), Micrópolis, Lima, 2018.

Gambeta corta. Selección de cascaritas periodísticas, Ayuntamiento de Torreón, 2020.

Historias que no pedimos. Escritura testimonial (colectivo), prólogo, Secretaría de Cultura de Coahuila, Saltillo, 2021.

Leyenda Morgan (seis casos de sensacional policiaco), Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, 2023. Reedición corregida y aumentada.

Voces de la calle, Jaime Muñoz Vargas, Universidad Iberoamericana, Torreón, 2023.

Diálogos contrarreloj, Jaime Muñoz Vargas, Iberia Editorial, Torreón, 2023.

Expedientes desclasificados del género negro (colectivo), José Salvador Ruiz/Juan José Aboytia (coordinadores), Libros Sampleados, México, 2025.

Bosque de signos (colectivo), Alejandro Pérez Cervantes, Logos, s/l, 2026.

Prohibido soñar de pie, Jaime Muñoz Vargas, Ficticia-Secretaría de Cultura, Ciudad de México, 2026.

Amar a Maradona. Doce apuntes diegófilos, Jaime Muñoz Vargas, Iberia Editorial, Torreón, 2026.

—Crónicas, entrevistas, cuentos, reseñas, ensayos, poemas y artículos editoriales diversos publicados en periódicos y revistas como brechaEnsayo, Azar, Finisterre, Historias de entretén y mientoTierra adentro, Frontera, AcequiasEl Diario de ChihuahuaEl Huevo, Hoja por hojaEl MensajeroA campus abierto, Espéculo (revista virtual de la Universidad Camplutense de Madrid), La voz de la esfinge, Replicante, Noticias & protagonistas (semanario de Mar del Plata, Argentina), Quehacer cultural (suplemento de El Diario del Yaqui, Sonora), Casa del tiempoNomádica, Fragua y Letras de Chile (Santiago de Chile).

 

Sobre su obra

Algunas de sus obras han sido motivo de estudios académicos, tesis y referencias académicas; entre otros, de la Universidad de Misisipi, en Estados Unidos; de la de Ultrecht, en Holanda; y de la Universidad de Valladolid, en España.


Participación audiovisual

—Colaborador en el programa ComArca transmitido en el Canal 9 Torreón. Columna “La miscelánea de Jaime Muñoz”. 1991-1992.

—Cortometraje basado en el cuento “El desquite” de Jaime Muñoz. Escuela de Comunicación de la UIA Laguna. 1993.

—Cortometraje (Rigor mortis) basado en el cuento “Los muertos no ríen” de Jaime Muñoz. Director: Fernando Santoyo, UIA Laguna, 2005.

—Adaptación radiofónica de la novela Juegos de amor y malquerencia, Radio-UJED, noviembre de 2013.

Cantos de sol y polvo (CD), poesía lagunera, Gabriela Nava (compiladora), Torreón, 2013. Poema “Laguna adentro”.

 

Libros editados

—Plaquetas de la colección Ave fénix: Esplendor del canto, Tríptico de cumbresTrópico de cucarachasHistoria y ficción en ColumbusEl tejido de la rueca, Refutación del desierto, El águila y la doncella. Brecha, Colección Ave Fénix, Torreón, 1997-1998.

Filius, Jaime Muñoz Vargas, Iberia Editorial, 1997.

Clausurado, obra fotográfica de Héctor Moreno con textos de diferentes autores, Ayuntamiento de Torreón, Torreón, 2000.

Nahuatlismos en el habla de La Laguna, Francisco Emilio de los Ríos, Programa Cultural Enlace Lagunero, Torreón, 1999.

Memoria del plomo, Saúl Rosales Carrillo, Programa Cultural Enlace Lagunero, Torreón, 1999.

La ruta de los Guerreros. Vida, pasión y suerte del Santos Laguna, Jaime Muñoz Vargas, Iberia Editorial-Colorama, 1999.

Vislumbre de cineastas. Trece ensayos biofilmográficos, Miguel Báez Durán, UIA Torreón, Torreón, 2001.

Memoria del esfuerzo, Miguel Sánchez Carrillo, Buró MassMedia, Torreón, 2002.

Alba de la semilla, colectivo  del taller literario de la uia Torreón, UIA Torreón, Torreón, 1999.

Hoy no se fía. Compilación del taller literario de la UIA Torreón, colectivo, UIA Torreón, Torreón, 2000.

Salutación de la luz, Jaime Muñoz Vargas, Iberia Editorial, 2001.

Quienes esperan, Jaime Muñoz Vargas, Iberia Editorial, 2002.

Mañana tampoco. Textos del taller literario de la UIA Torreón, UIA Torreón, Torreón, 2003.

Cuaderno del expósito, David Lagmanovich, Torreón, 2001.

Aula Vallejo. Introducción e índice, David Lagmanovich y Laura Pollastri, Torreón, 2002.

Una disputa vitivinícola en Parras (1697), Sergio Antonio Corona Páez (paleografía, introducción y notas), UIA Torreón (Colección Lobo Rampante No. 1), Torreón, 2001.

Censo y estadística de Parras (1825)Sergio Antonio Corona Páez (trascripción, introducción y notas), UIA Torreón (Colección Lobo Rampante No. 2), Torreón, 2001.

Gerónimo Camargo, indio coahuileño, Carlos Manuel Valdés Dávila (introducción y notas), Sergio Antonio Corona Páez (paleografía), UIA Torreón (Colección Lobo Rampante No. 3), 2001.

—Tríptico de Santa María de las Parras. Notas para su historia, geografía y política en tres documentos del siglo XVIII, Sergio Antonio Corona Páez (introducción y notas), Manuel Sakanassi Ramírez (paleografía), Ayuntamiento de Saltillo 2000-2002-UIA Laguna, (Colección Lobo Rampante No. 4) Torreón, 2002.

Real espejo novohispano. Una lectura de la Monarquía española según documentos del obispado de Durango (1761-1819), Salvador Bernabéu Albert (introducción y notas), Sergio Antonio Corona Páez (paleografía), UIA Torreón (Colección Lobo Rampante No. 5), Torreón, 2003.

Ataque a la misión de Nadadores: dos versiones documentales sobre un indio cuechale, Carlos Manuel Valdés Dávila (introducción y notas), UIA Torreón (Colección Lobo Rampante No. 6), Torreón, 2003.

Viñedos y vendimias en la Nueva Vizcaya. Los privilegios otorgados a sus cosecheros por la corona española, Sergio Antonio Corona Páez (introducción, notas y paleografía), UIA Torreón (Colección Lobo Rampante No. 7), Torreón, 2003.

Julio Ramón Ribeyro. Cinco claves de su cuentística, Gerardo García Muñoz, uia Torreón, Torreón, 2003.

La vitivinicultura en el pueblo de Santa María de las Parras. Producción de vinos, vinagres y aguardientes bajo el paradigma andaluz (siglos XVII y XVIII), Sergio Antonio Corona Páez, Ayuntamiento de Torreón 2003-2005, Torreón, 2004.

Acequias de ensayo, colectivo, UIA, Torreón, Torreón, 2004.

Del alba al anochecer, Alfonso López Vargas, Escuela de Escritores de La Laguna, Torreón, 2005.

La Comarca Lagunera, constructo cultural, Sergio Antonio Corona Páez, UIA, Torreón, 2005.

Polvo somos, Jaime Muñoz Vargas, Iberia Editorial, 2006.

Cometas en el cielo, crónicas., Juan Pablo Neyret, Iberia Editorial, Torreón, 2006.

Las intrusas, microrrelatos., David Lagmanovich, Iberia Editorial, Torreón, 2007.

Panorama desde el Cerro de las Noas. Siete ensayos de interpretación de la historia torreonense, Comisión del Centenario, 2007.

—Colección 101 Años (nueve títulos), Arteletra, 2008.

Mi nombre es Lluvia, Fernando Martínez Sánchez, Icocult Laguna 2008.

Al filo de la ausencia, Fernando Martínez Sánchez, Iberia Editorial, Torreón, 2007.

Coral para Enriqueta Ochoa, Icocult Laguna, Torreón, 2009.

Round de sombra, Paulo Gaytán, Icocult Laguna, 2009.

Prosas fulanas, Daniel Maldonado, Icocult Laguna, 2009.

El hombre libre, Donato Gutiérrez, 2010.

Sistema Casa Abierta, Laura Pozzana, 2011.

El país de La Laguna, Sergio Antonio Corona Páez, 2011.

La vitivinicultura en el pueblo de Santa María de las Parras. Producción de vinos, vinagres y aguardientes bajo el paradigma andaluz (siglos XVII y XVIII), Sergio Antonio Corona Páez, segunda edición, Parque España et al., Torreón, 2011.

Mi mundo increíble, s/a, Mentes con Alas, Torreón, 2012.

Nahuatlismos en el habla de La Laguna (segunda edición), Francisco Emilio de los Ríos, Ayuntamiento de Torreón, Torreón, 2013.

Tulitas de Torreón (segunda edición), Tulitas Jamieson Wolff (traducción de Fernando Fabio Sánchez), Ayuntamiento de Torreón, Torreón, 2013.

Morena de mar, Daniel Lomas, Ayuntamiento de Torreón, Torreón, 2013.

Esto no es un Lacolz, Édgar González, Ayuntamiento de Torreón, Torreón, 2013.

Caleidoscopio, Nadia Contreras, Ayuntamiento de Torreón, Torreón, 2013.

¿Qué pasó, don Antonio?, Juan Morales de la Garza, Ayuntamiento de Torreón, Torreón, 2013.

Vigencia de Jorge Méndez, Raúl Adalid, Salomón Atihye, Luis Enciso, Miguel Morales Aguilar, Jaime Muñoz Vargas y Saúl Rosales, Iberia Editorial, Torreón, 2013.

La Molesta Orquesta, en concierto, Frino, Secretaría de Cultura del Gobierno del Estado de Coahuila-Dirección Municipal de Cultura de Torreón, Torreón, 2013.

El prodigioso reino de Ax, Alfredo Hernández, Secretaría de Cultura del Gobierno del Estado de Coahuila-Dirección Municipal de Cultura de Torreón, Torreón, 2013.

Coral para Enriqueta Ochoa, Angélica López Gándara et al., Secretaría de Cultura del Gobierno del Estado de Coahuila-Dirección Municipal de Cultura de Torreón, Torreón, 2013.

Con el alma de pie, José Reynaldo Alcorta Benavides, Mentes con Alas, Torreón, 2013.

Cuestión de enfoque, Lupita Urbieta, Urbi, s/l, 2014.

Cohesión social e identidad, Salvador Sánchez, SJ (coordinador), Universidad Iberoamericana Torreón, Torreón, 2014.

Cultura y pasado. Consideraciones en torno a la escritura de la historia, Sergio Antonio Corona Páez, Universidad Autónoma de Coahuila-Universidad Iberoamericana Torreón, Saltillo, 2014.

Defensa de la poesía, Rodolfo Alonso, Universidad Veracruzana-Universidad Iberoamericana Torreón, Torreón, 2014.

Tres balas de juguete, Daniel Lomas, Secretaría de Cultura de Coahuila, Torreón, 2014.

El amor es el demonio, Salvador Sáenz, Secretaría de Cultura de Coahuila, Torreón, 2014.

Perfiles sobre José Revueltas, Gabriel Trujillo et al., ICED, Ibero Torreón, Centro Cultural José Santos Valdés, Conaculta, Durango, 2014.

Solazos y resolanas. La comarca vista desde fuera por laguneros de palabra, Jaime Muñoz Vargas (coordinador), Secretaría de Cultura de Coahuila, Saltillo, 2015.

Ciudadanía y cohesión social, Salvador Sánchez, SJ (coordinador), Sustenta Laguna, Torreón, 2015.

El rancho de La Concepción, Sergio Antonio Corona Páez, Ibero Torreón, Torreón, 2016.

La heterogeneidad de las políticas sociales en México, varios autores, Ibero Ciudad de México, Iteso Ibero Torreón, México, 2016.

Nómadas de papel. Entre cimas y simas: por los caminos de la crónica, Héctor Esparza y Armando Monsiváis Saldaña, Teatro Isauro Martínez, Universidad Iberoamericana Torreón, Revista Nomádica, Torreón, 2016.

El guerrillero Raúl Florencio Lugo. Sus palabras y contextos, Saúl Rosales y Eusebio Vázquez Navarro, s/e, Torreón, 2017.

Cronistas, historiadores y crónicas, Saúl Rosales, Torreón, 2017.

Del gis a la pantalla táctil, siete ensayos sobre educación en la jungla informática (colectivo), Universidad Iberoamericana Torreón, 2017.

Callejero gourmet, veinte aguafuertes langucientos, Jaime Muñoz Vargas, Iberia Editorial-Colección Harakiri, Torreón, 2017.

Este desfile atónito, antología de hermosos monstruos, Jaime Muñoz Vargas, Iberia Editorial-Colección Harakiri, Torreón, 2017.

Entre las teclas, periferia del oficio literario, Jaime Muñoz Vargas, Iberia Editorial-Colección Harakiri, Torreón, 2017.

Del gis a la pantalla táctil, siete ensayos sobre educación en la jungla informática (colectivo), Universidad Iberoamericana Torreón, 2017.

Iglesias Kirishitan, el arte de los efímero en las misiones católicas de japón (1549-1639), Universidad Iberoamericana Ciudad de México, 2017.

Cronistas, historiadores y crónicas, Saúl Rosales, 2017.

Más allá del sueño, Miguel Amaranto, 2017.

Federico Campbell. La Máquina de Escribir, Federico Campbell et al., s/e, Torreón, 2018.

Tomar la palabra (II), Gabriel Castillo Domínguez, s/e, Gómez Palacio, 2018.

Ciudadanía y organización social. Articulación ciudadana y conflicto social generalizado en la Comarca Lagunera, México. Salvador Sánchez Pérez, Universidad Iberoamericana Torreón, Torreón, 2018.

Extremo sur, Andrés Guerrero, Universidad Iberoamericana Torreón, 2018.

Cuentos cortos para gente que duerme sola, Elena Palacios, Iberia Editorial, 2018.

Intermitencias alfonsinas. Estudios y ensayos 2004-2018, Ignacio M. Sánchez Prado, UANL-Universidad Iberoamericana Torreón, Monterrey, 2019.

Cartas de una joven distante, María Rosa Fiscal, Iberia Editorial, 2019.

La balada de tu nombre, Arcelia C. de Aizpuru, Iberia Editorial, 2019.

Dichos de Sor Juana, Saúl Rosales, 2019.

Ecos y presencias del pasado. Entrevistas para la reconstrucción de la vida cotidiana, Sergio Garza Saldívar (coordinador), Universidad Iberoamericana Torreón, 2019.

Gambeta corta. Selección de cascaritas periodísticas, Jaime Muñoz Vargas, Ayuntamiento de Torreón, 2020.

El ancla y el mar, Gilberto Prado Galán, Universidad Autónoma de Nuevo León-Universidad Iberoamericana, Monterrey, 2020.

De sabor amor, Juan Carlos Román, Torreón, 2020.

Oscuros soliloquios, Miguel Ángel Centeno, Iberia Editorial, Torreón, 2020.

Jesús Morales Hernández. Un vikingo en la guerrilla urbana, Saúl Rosales Carrillo, Torreón, 2020.

Luces en el polvo, Alfredo Máynez Gil, Universidad Iberoamericana Torreón, Torreón, 2020.

Narrar a mediodía. Cuentos del taller literario del Teatro Isauro Martínez, Iberia Editorial, Torreón, 2021.

Sostenibilidad. La responsabilidad corporativa del siglo XXI, José Edgar Uribe Salinas, Universidad Iberoamericana Torreón, Torreón, 2021.

Danza, tambor y resistencia en La Laguna, Marcela Esténs de la G., Universidad Iberoamericana Torreón, Torreón, 2021.

Vendaval de cambios. Anotaciones sobre el origen, la trayectoria y algunos saldos de la pandemia, Clara Cecilia Guerra Cossío et al., Universidad Iberoamericana Torreón, Torreón, 2021.

Ciudad posible, colectivo, Universidad Iberoamericana Torreón, Torreón, 2022.

Cantata por Raúl Ramos Zavala. Polifonía para un héroe comunista, Saúl Rosales, s/e, Torreón, 2022.

Estar de paso, Alfredo Castro, Iberia Editorial, Torreón, 2022.

Entre Comala y el llano, Saúl Rosales, Torreón, 2022.

Mamá Tacha. Cien años de pasión y fortaleza, Laura Elena Parra, AG, Torreón, 2022.

Primer cuaderno de investigación, Universidad Iberoamericana, Torreón, 2022.

Bienal de investigación y producción académica 2020-2021, Universidad Iberoamericana, Torreón, 2022.

El fluir de la palabra. Conferencias 2021-2022, Mario López Barrio, SJ, Ibero Torreón, Torreón, 2022.

Gilberto Prado Galán: exhumación de su imagen, Jaime Muñoz Vargas, Iberia Editorial, Torreón, 2022.

Diálogos contrarreloj. Preguntas a (y respuestas de) Jaime Muñoz Vargas, Iberia Editorial, Torreón, 2023.

Dos relatos ligados a la Liga, Jaime Muñoz Vargas, Saúl Rosales, Iberia Editorial, Torreón, 2023.

Encuentros fortuitos, Miguel Báez Durán, Universidad Autónoma de Nuevo León-Universidad Iberoamericana, Monterrey, 2023.

Norte negro. Catorce miradas a una narrativa criminal mexicana, Gerardo García Muñoz, Universidad Autónoma de Nuevo León-Universidad Iberoamericana, Monterrey, 2023.

Andanza de la Ibero Torreón. Cuarenta años de incidir en La Laguna, colectivo, Universidad Iberoamericana, Torreón, 2023.

Letras sobre letras, Laura Elena Parra, Universidad Iberoamericana, Torreón, 2023.

México en lontananza, Claudia Guerrero Sepúlveda, Universidad Iberoamericana, Torreón, 2023.

Mente, corazón y letra, Claudia Rivera Marín, Universidad Iberoamericana, Torreón, 2023.

Sentipensar de mujer, Zaide Seáñez Martínez, Universidad Iberoamericana, Torreón, 2023.

Voces de la calle, Jaime Muñoz Vargas, Universidad Iberoamericana, Torreón, 2023.

Observatorio de salarios, Andrés Rosales Valdés, Universidad Iberoamericana, Torreón, 2023.

Segundo cuaderno de investigación, Universidad Iberoamericana, Torreón, 2024.

Entrelazar realidades, Universidad Iberoamericana, Torreón, 2024.

Resucitó de verdad, Mario López Barrio, SJ, Universidad Iberoamericana, Torreón, 2024.

Doble imposibilidad, Saúl Rosales, Iberia editorial, Torreón, 2024.

Geopolítica de la esperanza, Juan Luis Hernández, Universidad Iberoamericana, Torreón, 2024.

Tumultos en el laberinto inmaterial, Colectivo, Universidad Iberoamericana, Torreón, 2024.

Sombra de Raquel, Jorge Luis Gaytán, Iberia Editorial, Torreón, 2025.

El tiempo llevar prisa, Eduardo Martínez, Iberia Editorial, Torreón, 2025.

Transcursiones. Seis miradas críticas, Iberia Editorial, Torreón, 2026.

sábado, febrero 16, 2013

jueves, febrero 14, 2013

Amor de capo












Ese 14 de febrero fue el más feliz de su vida. Le llegaron mil rosas frescas y perfectas, mil globos en forma de corazón y un oso de peluche que apenas cabía en el guardaequipaje de la Hummer. Así era él, querendón y detallista, el hombre más cariñoso de todo el triángulo dorado.

miércoles, febrero 13, 2013

Fotos aéreas

























Nada como ver las fotos de los hijos pequeños para comprobar que el tiempo corre a la manera de Usain Bolt. Ni siquiera es necesario esperar mucho. Algún día vaciamos las imágenes a la computadora y unos pocos meses o años después, así nomás, las repasamos por cualquier motivo, por nostalgia o lo que sea, para toparnos con esta verdad: nosotros, ya adultos, quizá nos percibimos más o menos con la misma traza; tal vez más kilos, más canas, más arrugas, pero terminamos creyendo que el tiempo no nos ha modificado tanto. Pero todo es que abramos la carpeta de los hijos y se nos viene encima la contundente evidencia: el tiempo se evapora como charquito en un desierto.
Me acaba de pasar. Buscaba una imagen de otro asunto y reencontré dos fotos casi idénticas de mis hijas segunda y tercera. Recuerdo cuándo, dónde y por qué las tomé así. La primera fue lograda en el colegio La Paz, de Torreón, donde mi primera hija cursaba el segundo año de primaria y aquel día tuvo un festival; allí, mi segunda hija lloró un poco por no sé qué motivo y su cara refleja una ternura que hasta la fecha me conmueve. La segunda foto fue captada en el gimnasio de estimulación temprana Mi Nene; la pequeña anda por eso en calcetines y me mira con cierta impaciencia, como apurándome a que dé click para seguir jugando.
Esas dos imágenes revelan algo más: porque todavía era posible, me gustaba tomar fotos desde el plano aéreo a mis escuinclas. No era necesario subir a una silla ni nada de eso, pues con sólo levantar un poco los brazos yo podía captar esa extraña perspectiva, un encuadre que agrandaba sus cabezas y les daba una apariencia similar a la de los peluches llamados The Dogs, unos perritos cabezones que estuvieron de moda alrededor de 2002.
Hoy, casi diez años después, para obtener imágenes similares necesitaría ayuda de una silla. Yo, en apariencia, me detuve un poco en el tiempo; ellas siguieron creciendo a toda velocidad. Lo único, eso sí, que se mantiene exactamente igual es mi gusto por tomarles fotos aunque ya no pueda hacerlo desde mi amada perspectiva aérea.

martes, febrero 12, 2013

Continuidad de los tragos*















Sabía que era un borrachín impenitente y que jamás podría escapar de las botellas. Andaba, pues, de piquera en piquera, metido siempre en tragos y en problemas. Comprendía con dolor que sus pasos no eran los correctos, que su hígado era ya una pasa inservible, pero una poderosa fuerza interior lo movía porque en el fondo de su corazón palpitaba otra certeza: pese a su vida desastrosa y anónima, pese a sus veinte años consecutivos de ebriedad, alguna vez sería tema de un microrrelato, al menos de un minúsculo y pobre microrrelato que quizá, por qué no creerlo así, es éste.

*Un minihomenaje a Cortázar en su aniversario luctuoso número 29.

sábado, febrero 09, 2013

El general calcula




















Bebió. Terminó de limpiar los quevedos y con el paliacate enjugó de una sola pasadita el sudor de su cuello. Miró la hora. Hizo cálculos. Recapituló cada uno de los detalles que sería necesario precisar para que todo saliera bien. Pensó en sus leales. Recordó la cercanía, el apoyo del cabrón embajador gringo. La acción estaba en marcha y pronto concluiría con él, con el pobre indio de Colotlán, en el lugar ocupado inmerecidamente por aquel catrín blandengue. Ya estaba todo en marcha. Imaginó muchas balas, mucha sangre, pero sólo pensaba en una bala y una sangre: la que entraría en Madero, la que derramaría Madero, en ese orden. Volvió a los cálculos. Sonrió. Fue a servirse otro coñac.

viernes, febrero 08, 2013

Un paréntesis publicitario














El destino es veleidoso, lo sabemos. Cualquier evento —evento en el sentido original de la palabra, no en el burdo sentido que hoy se le otorga en los mundillos de la política, el espectáculo, el deporte y la cultura— puede cambiarnos de ruta, desviarnos del camino que creíamos seguro. Miremos nuestras vidas, por ejemplo. Un hecho aparentemente insustancial, toparnos con el compañero o la compañera de la preparatoria y hacerles demasiado caso, termina siendo determinante para estudiar después tal o cual carrera donde luego conocemos a la persona con la cual nos vinculamos afectivamente. Así, la vida entera es un ininterrumpido encadenamiento de hechos que encierran nuevas posibilidades que cristalizan en nuevos hechos que abren más posibilidades, todo gobernado por el invisible azar.
Cuando salí de la carrera de comunicación sabía, o creía saber, que mi futuro estaba en las áreas de la comunicación relacionadas con el trabajo de escritura, con el periodismo, la edición, algo cercano a eso. Conseguir trabajo no fue fácil, así que alguna vez, por una carambola de las que hablo, es decir, porque acompañé a un amigo a una fiesta circunstancial, me topé con un sujeto que estuvo a punto de cambiarme la existencia. En el jardín donde se departía con carne asada, trago y mucha plática, mi amigo tuvo la amabilidad de presentarme a su tío, un señor de apellido Medina, según recuerdo. El señor Medina era un tipo sonriente, vital, dicharachero, de esos cabrones que se creen el alma no sólo de las fiestas, sino de todas las actividades en las que se mueven como escarabajos, siempre inquietos, siempre haciendo algo generalmente trivial. Paraba en una mesa, se tomaba una cuba, gesticulaba las canciones del estéreo, abrumaba, en suma, y luego saltaba a otra mesa para entreverar conversación con nuevas víctimas de su campechanía.
Cuando llegó al área que yo ocupaba tuve la mala suerte de que a mi lado hubiera una silla despejada. Allí instaló sus nalguillas de mariachi, así que de inmediato procedió a infligirme una de las amenas pláticas que ya habían hecho estragos en las mesas precedentes. Siento que los comensales lo miraban medio asqueados, pero tolerantes, pues había pichado, creo, toda la carne que humeaba en el asador. El señor Medina (le digo señor porque eso era para mí, un señor de 35 o 40 años, cuando yo apenas frisaba los 22 o 23) describió un comercial de la tele y dijo la palabra “náufrago”; al terminar su comentario me pidió opinión y yo, más tímido que ahora, siempre incómodo en las fiestas, apenas pude decir algo sobre la etimología de “náufrago”. Las etimologías suelen desconcertar/hechizar a quien recién descubre una, y como la de “náufrago” es hermosa, el señor Medina guardó cinco segundos de silencio y luego dijo “ah, mira, qué bien”. Mi amigo, atento al diálogo, intervino.
—Tío, Jaime estudió comunicación, le gusta escribir.
Era cierto, yo acababa de salir de la carrera y desde entonces quería dedicarme a escribir, pero la cosa todavía no estaba para que me anduvieran balconeando de esa forma. Ante la situación inesperada, el tío optó por acomodarse mejor en la silla, servirse otra cuba y conversar directamente conmigo sobre “negocios”.
—Mira, Jaime, qué bueno que te conozco. Vamos a hablar de negocios. Soy empresario y precisamente en estos días he andado batallando con un asunto. Creo que puedes ayudarme. Necesito una campaña publicitaria para un producto que voy a lanzar.
Yo no tenía ni una puta media hora de empleo en nada, todavía no ganaba ni un tostón para sobrevivir, así que de antemano me resigné a lo que arrojara el destino, fuera lo que fuera. Por dentro yo sabía que aquello no me interesaba, pero sonreí sobradón y le di confianza a mi futuro cliente.
—Claro, llevé varias materias de publicidad y mercadotecnia en la carrera.
Afortunadamente, el tío Medina era un tipo impetuoso y no dejaba platicar a ninguno de sus interlocutores, lo que me ahorró algunas vergüenzas retóricas. Ni siquiera notó que mi respuesta debía ahuyentarlo, pues a leguas dejé claro que sólo estudié esas materias, pero no las ejercía.
—Muy bien, Jaime, mira: estoy a punto de lanzar un producto a la venta y creo necesario hacer una campaña promocional. Todavía no tengo la imagen, el logo, el eslogan y todo eso. Es más, ¡todavía no tengo ni el nombre del producto!
—Bueno, por allí podemos empezar, por el nombre. ¿Qué producto es?
El tío Medina era locuaz y medio zonzo, pero no tanto como para no comprender que su producto era algo difícil de colocar en el mercado con la catapulta de la publicidad.
—Popotes, venderé cajas de popotes.
Aquello comenzaba a tornarse cómico, o trágico, o los dos, no sé. ¿Popotes? ¿Cómo voy a lograr —pensé—  que los popotes del tío Medina tengan impacto en el mercado? Por eso sólo pude balbucear.
—¿Popotes?
—Sí, popotes —hizo mímica de beber con un popote—, popotes.
Quien me conoce sabe que soy muy serio, que no me gana fácilmente la risa, pero en ese momento no pude contener, al menos, un barrunto de sonrisa.
—Ya sé, ya sé —dijo el tío Medina—, no es común vender eso y menos crearle una campaña publicitaria, pero se puede, claro que se puede. ¿Sabes cuántos popotes se consumen a diario en nuestro país?
—Ni idea —dije.
Pensé que me iba a dar una cifra, algo así como “tres millones doscientos mil popotes”, pero no, me dio un dato más contundente.
—Un chingo, Jaime, un chingo. Si logro colocar mi producto en ese mercado, adiós, ya la hicimos.
No sé por qué usó el plural, el “ya la hicimos”, como si yo fuera a ser beneficiado por las estupendas ventas de todo el popotaje. De inmediato entendí que su intuición de emprendedor lo obligaba a vincularme con el glorioso futuro de la empresa. Me quería para crear nombre, imagen, eslogan, todo, así que resultaba imprescindible hacerme previamente millonario aunque sólo fuera en el ámbito de la fantasía.
—Bien, ¿cómo le hacemos? —me acorraló.
—Si quiere —le hablé de usted—, nos vemos en otra parte y platicamos. Para entonces llevaré algunas ideas básicas, posibles nombres, eslóganes, todo eso.
—Sale, hecho, amigo. Dame tu teléfono.
En ese entonces, 1986, no había celulares ni mail ni nada, así que le di el teléfono de mi casa, la casa de mis padres. Tuve la esperanza de que allí terminara todo, pero dos o tres días me gritó mi hermana
—¡Jaimeee, te hablan!
Fui al sillón de la sala, me senté, tomé el auricular y del otro lado escuché al tío Medina. Acordamos encontrarnos esa misma tarde en un café del centro. Al vernos, iba otra vez como lo había visto en la fiesta. Usaba una cadena de oro en el cuello y una esclavota del mismo material en la muñeca, accesorios que desde entonces y hasta la fecha me parecen totalmente vulgares, como de mafiosillo pedorro. El tío Medina era de cuerpo pequeño, desproporcionado en relación con el tamaño un tanto olmeca de su cabeza arqueológica.
Entre lo poco que me dejó hablar, propuse que me haría cargo de toda la campaña (nombre, eslogan, colores, diseño de la caja, carteles, espots de radio, algún espectacular, quizá hasta espots de tele), pero que nada sería difundido sin su autorización. Estuvo de acuerdo y, dada su permanente impaciencia, estableció una fecha muy incómoda para ver los resultados.
—¿Qué te parece si nos vemos la semana entrante para analizar lo que harás?
—¿La semana que entra?
—Sí, la semana que entra, esto urge.
—Pero necesito al menos dos o tres semanas. La chamba no es tan sencilla, debo buscar diseñadores, todo eso.
—Bueno, dos semanas. Nos vemos aquí mismo en dos semanas.
Acepté. No sabía en qué me estaba metiendo, pero acepté. Antes de terminar, vencí mi apocamiento natural y logré plantearle un tema fundamental: el pago.
—Querido Jaime, no te preocupes por eso, aquí hay dinero. Soy empresario.
Aquellas fueron dos semanas traumáticas. Usé dos días para pensar en varios nombres potenciales, en eslóganes, en colores institucionales y demás. Luego procedí a buscar a dos amigos: un diseñador y un productor de tele. Pronto me di cuenta de que debía pagar sus colaboraciones. Pedí un préstamo familiar, mínimo, sólo para salvar la ejecución de lo que yo quería. Me reuní con el diseñador, un buen dibujante. También lo hice con el productor de tele, quien al final se cotizó muy alto para hacer un simple espot de prueba, y reculé. Fueron, como digo, días tensionantes, de desveladas. El diseñador avanzaba lento. No podía hacer, como ahora, algo virtual, en Corel; forró por ello una caja de popotes de otra marca y la vistió como si fuera la que yo quería. También diseñó unas cartulinas con plantillas y letras Mecanorma, esas como calcomanías tipográficas que se usaron mucho en el diseño ochentero. En pocas palabras, sacar todo aquel jale fue un infierno. Así llegó el momento de presentarlo ante la mirada inquisitiva del tío Medina.
—Está bonito, ¿pero por qué ese nombre?
Le expliqué que la palabra popote provenía del náhuatl, la lengua de los aztecas, como papalote, cacahuate, tomate, chocolate, chicle, itacate. De ahí que se me ocurriera “Popotes Atl” como nombre del producto. Atl, también en náhuatl, es agua. Si el popote sirve para sorber líquidos y si popote es palabra náhuatl, lógico es que se llame “Popotes Atl”. Además, fue importante destacar que la tipografía y los colores predominantes eran el azul con pequeños vivos en anaranjado. ¿Azul por qué? Bueno, porque los líquidos que se toman con el popote son fríos, y el frío suele ser representado con el color azul. Además, los detallitos de color anaranjado serían así porque regularmente tomamos con popote los líquidos que acompañan nuestros alimentos, y la publicidad de comida es fundamentalmente anaranjada, roja o amarilla, colores que insinúan la calidez de los platillos.
Claro que me sentí mal explicando esos lugares comunes de la materia Publicidad I, pero todo el dispositivo era verosímil y se apegaba a lo que me enseñaron en las clases sobre el tema. El tío Medina, ingenioso, me contradijo.
—¿No estaría bien quitar la palabra popote de la publicidad? Se me hace fea.
—No, es la palabra más importante aquí. Si lo hacemos, ¿cómo les vamos a decir? En Sudamérica les dicen pajillas o sorbetes, pero esas palabras no las usamos en México. La palabra popote es un bello mexicanismo, eso hay que respetarlo.
El tío Medina miró todo el material y puso algunas objeciones, pero al final aceptó que mi campaña estaba bien diseñada. Felicitó mucho el monito sonriente que bebía un gran vaso burbujeante con un popote Atl. No sé por qué, pero vi que algo andaba mal, que su entusiasmo había menguado incluso antes de ver mi trabajo.
—Bueno, excelente, Jaime. Préstame todo el material, lo analizaré con calma y luego te llamo. Dime por lo pronto cuánto te debo.
Le dije una cifra, lo que incluía mis pagos al diseñador. Noté que no le gustó mucho escuchar la cantidad, pero aceptó y pagó allí una cuarta parte de lo que solicité.
—Mira, te daré esto por lo pronto, y en una semana nos vemos aquí mismo para liquidarte el total y comenzar con la campaña.
Tomé el dinero, una bicoca en realidad, y nos despedimos. Cargó con el material diseñado y pensé lo evidente: ya no volvería a verlo, yo perdería los diseños publicitarios de Popotes Atl y buena parte de mi inversión. Prometió llamarme. Pasó una semana. Pasaron dos semanas, tres, un mes, dos meses, y de aquello nunca supe nada más. Increíblemente, me alegré. Luego de ese forzado experimento, y luego sobre todo de vincularme con el tío Medina, era una felicidad haber fracasado en mi carrera de publicitario. Volví a lo mío, a esto que sigo haciendo, a escribir lo que me viene en gana con o sin fracaso mediante.

jueves, febrero 07, 2013

"El dinosaurio", una década en la orfandad











Hace diez años trabajaba en un pequeño libro que al final titulé Monterrosaurio. Contiene una pequeña y juguetona introducción sobre Monterroso y la brevedad y cerca de cien piezas que parafrasean “El dinosaurio”, el cuento súbito más famoso de la literatura latinoamericana y tal vez de la literatura a secas. Lo publiqué hasta 2007 en una colección auspiciada por Arteletra, el sello de Gilberto y Javier Prado Galán. Entre las primeras notas de aquel librito escribí lo que aquí traigo porque me sigue sirviendo igual en este momento:

Una ficha biobibliográfica útil se encuentra en el Diccionario de escritores hispanoamericanos, Larousse, México, 1991, p. 189. Como nota complementaria a la biografía de Monterroso apunto lo siguiente: mientras organizaba estos apuntes abrí La Jornada el 8 de febrero de 2003 y encontré una breve y dolorosa nota: Escribió El dinosaurio / Murió a los 81 años Augusto Monterroso / El escritor guatemalteco-mexicano Augusto Monterroso falleció a las 10 de la noche de ayer [7 de febrero de 2003], víctima de un mal cardiaco, a los 81 años de edad. Es reconocido como uno de los grandes escritores en habla hispana, autor de la Letra E, La oveja negra y otras fábulas, El dinosaurio, el relato más corto en la historia de la literatura: ‘Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí. Recibió en 2000 el premio Príncipe de Asturias, máximo galardón de lengua española. Nació en 1921 en Tegucigalpa, Honduras, pero vivió en Guatemala, país del que salió exiliado a México en 1944./ En 2001 recibió el doctorado honoris causa de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán. / Estudió en la UNAM. Fue profesor de filosofía e impulsor de múltiples talleres de cuento y narrativa. Becario de El Colegio de México, también residió en Chile, donde fue secretario de Pablo Neruda. / Sus restos serán velados en una funeraria de Félix Cuevas, informó a este diario Patricia Jacobs, cuñada del prosista”. Tres ediciones colectivas imprescindibles para conocer desde la crítica a Monterroso son Monterroso, presentación, ficha y bibliografía de Jorge Rufinelli, Centro de Investigaciones Lingüístico-Literarias de la Universidad Veracruzana, Jalapa; La literatura de Augusto Monterroso, introducción de Marco Antonio Campos, UAM, México, 1988, y Refracción: Augusto Monterroso ante la crítica, selección y prólogo de Will H. Corral, UNAM-Era, México, 1995 (de aquí, para lograr un mejor esbozo biográfico, ver “Itinerario de Augusto Monterroso”, Dante Liano pp. 139-147).  Además, el curioso y paciente y desocupado lector puede consultar las 3890 referencias que en internet obsequia el buscador de Yahoo y las 3990 que ofrece el Google a la entrada “Augusto Monterroso” (ambos hasta febrero de 2003).

Han pasado, exactamente hoy, diez años desde que murió Monterroso y de vez en vez sigo echándole un ojo a su obra, pues siempre me ha parecido inteligente y divertida, de una agudeza que permite la grata relectura. Por eso, nomás como recordatorio de que allí están sus libros, traigo aquí un fragmento del Monterrosaurio, el titulado “Razón de lo sucinto”; incluyo las seis notas que acoge ese apartado en la edición original.
Pero antes de entrar al texto les convido, de este mismo blog, dos comentarios de otros años sobre un par de libros del mismo autor:

Razón de lo sucinto
Mientras “El dinosaurio” veía crecer su prestigio de cuento inmortal, Monterroso labraba nuevas brevedades ora en la forma de una fábula, ora en la de un microensayo, ora en la de un cuento. En 1975, la Antología personal (1) congregó un racimo de obras extraídas por el propio autor de Obras completas…, La oveja negra… y Movimiento perpetuo. De esta selección nos interesan, por ahora, las dos piezas que implícita o explícitamente se refieren a la brevedad como objetivo cardinal del quehacer monterroseano. El “Prólogo”, al ser numerado con el uno romano, deja de cumplir a cabalidad su función apendicular para convertirse en uno más de los ladrillos que edifican este recinto antológico. Así, el tradicional “Prólogo”, de ordinario largo y compendioso, (2) es subvertido con una concisión tan irónica como lapidaria:

Como mis libros son ya antologías de cuanto he escrito, reducirlos a ésta me fue fácil; y si de ésta se hace inteligentemente otra, y de ésta otra, otra más, hasta convertir aquéllos en dos líneas o en ninguna, será siempre por dicha en beneficio de la literatura y del lector. (3)

Es decir, una antología se reduce al absurdo, desaparece, si de ella se van haciendo otras cada vez más pequeñas. Se infiere, entonces, que para Monterroso la literatura es perpetuo limar, criba de palabras en el cedazo de la autocrítica más severa. (4) En este trance, sin embargo, el dolor ha estado presente; aunque no suelen reconocerlo, muchos miniaturistas padecen una seria tortura vocacional cuando se ven enfrentados a la pálida cuartilla sin poder inundarla con el chorro de su palabrerío.
No es gratuito que Monterroso haya elegido el ensayito “De la brevedad” para cerrar la pinza de su Antología personal; si antes abrió con el prólogo ya trascrito, ahora concluye con una pieza que se presenta como variación del mismo tema: la concisión. Ensayar a un autor de brevedades nos ofrece la ventaja de que podemos citarlo completo; esto observa el autor centroamericano:

Con frecuencia escucho elogiar la brevedad y, provisionalmente, yo mismo me siento feliz cuando oigo repetir que lo bueno, si breve, dos veces bueno.
Sin embargo, en la sátira 1, I, Horacio se pregunta, o hace como que le pregunta a Mecenas, por qué nadie está contento con su condición, y el mercader envidia al soldado y el soldado al mercader. Recuerdan, ¿verdad?
Lo cierto es que el escritor de brevedades nada anhela más en el mundo que escribir interminablemente largos textos, largos textos en que la imaginación no tenga que trabajar, en que hechos, cosas, animales y hombres se crucen, se busquen o se huyan, vivan, convivan, se amen o derramen libremente su sangre sin sujeción al punto y coma, al punto.
A ese punto que en este instante me ha sido impuesto por algo más fuerte que yo, que respeto y que odio. (5)

Con una congruencia total, Monterroso explica brevemente la tragedia del miniaturista: una fuerza recóndita, implacable, impide al escritor evadir la inflexible tiranía del punto conclusivo, como si este signo fuera una losa que gravita sobre la imaginación desde el mismísimo arranque de cada texto. No hay alegría, pues, en el autor de laconismos. Al contrario, una como frustración encaja sus garras en el cuello de quienes han decidido escribir textos menudos. La razón de la brevedad debemos encontrarla, parece decir nuestro autor, en una zona oscura de la creatividad, en ese “algo más fuerte que yo” clavado en los inescrutables callejones del alma humana.
No hace Monterroso, entonces, una apología del texto diminuto. Al contrario, el autor parece rebelarse contra el fantasma pertinaz del miniaturismo y, de hecho, no han sido pocas las ocasiones en las que muestra recelo al examinar obras diminutas: “A veces se piensa que predico la brevedad porque he escrito cosas muy cortas casi siempre, pero eso no quiere decir que yo plantee eso como algo a seguir”. (6)

NOTAS
(1) FCE, México, 1975, 112 pp.
(2) Recordemos a propósito el puntapié de Borges a estos pórticos (Prólogos, Torres Agüero Editor, Buenos Aires, 1975, p. 8): "El prólogo, en la triste mayoría de los casos, linda con la oratoria de sobremesa o con los panegíricos fúnebres y abunda en hipérboles irresponsables, que la lectura incrédula acepta como convenciones del género". Monterroso diside y arma su "Prólogo" en abierta contradicción a "las convenciones del género".
(3) Op. cit., Antología…, p. 7.
(4) Enrique Serna comenta una charla entre Alfredo Bryce Echenique y Monterroso transmitida por la TV española: “Bryce Echenique dijo que escribía seis cuartillas diarias y jamás corregía ni una coma. Frente a ese desplante de suficiencia, Monterroso se limitó a responder: ‘Yo sólo corrijo’. No hay mejor forma de exhibir a un colega competitivo que dejarlo ganar una competencia estúpida. Mientras Bryce Echenique presumía su pasmosa rapidez, Monterroso le hizo notar que la tarea del escritor no es producir novelas en serie, sino defender el tiempo de los lectores", columna “Traspatio”, La Jornada Semanal No. 110, 13 de abril de 1997, p. 19.
(5) Op. cit., Antología… p. 108.
(6) En “Gambusino literario (i)”, El Búho de Excélsior, No. 417, entrevista de Adriana Padilla, 5 de septiembre de 1993, p. 6.

miércoles, febrero 06, 2013

El arte de rizar el rizo













Imprecisiones, imprecisiones y más imprecisiones, todas nacidas de un hecho obvio, amigos de El Chanate: no saben qué hacer con el mail que me mandaron luego de la entrevista en mi oficina. Para taparlo hay que rizar el rizo una y otra vez, al infinito y más allá. Lo único que hay cierto, contundente, inobjetable, es esa carta entusiasta a la que me apego para no usar la estrategia que ustedes emplean: seguir retorciendo dimes y diretes incomprobables. ¿Se imaginan que  yo comenzara a decir que me dijeron esto o aquello sin tener un solo testimonio fehaciente de lo que afirmo? ¿Se imaginan que yo, sin pruebas incontestables, echara a andar, por ejemplo, la peregrina especie de que vinieron a mi oficina en estado inconveniente? ¿Cómo me vería, qué opinarían? ¿Entienden la importancia de las pruebas en un caso controversial? ¿No lo entienden? ¿Qué debo hacer para que entiendan? Me dio gusto, sin embargo, que en la nota de El Siglo se consigne que vendrá alguien a dialogar conmigo. Ojalá. Ya saben dónde estoy, en la misma oficina en la que conversamos y de la que salieron tan gustosos, como se ve claramente en el mail que no quieren releer por más que sea la única prueba irrecusable en todo este "malentendido". Adelante, pues; los espero y les deseo mucha suerte.

lunes, febrero 04, 2013

Aquella terrible estrofita















Hace unos días me preguntaron vía tuiter si sabía quién compuso ciertos versos ya emblemáticos en La Laguna. Respondí lo único que podía responder, esto: en una de las muchas conversaciones que mantuve con don Rogelio Villarreal Huerta, editor nacido en Torreón y muerto hace cerca de diez años, me dijo que aquella terrible estrofita era de su autoría y que la escribió cuando era joven. Es, creo, imposible saber si tal pieza literaria fue acuñada en realidad por don Rogelio, pero a mí me gusta imaginar que sí, pues encaja perfectamente en la personalidad pícara y sabrosamente insolente que muchos le conocimos.
El tema me recordó que alguna vez, a petición de Rogelio Villarreal Macías, su hijo, escribí un puñado de anécdotas sobre don Roger. Las publicaron en una especie de dossier de Generación, revista que luego pude hojear, pero no conservo. Al verificar en este blog que jamás subí las anécdotas, creí oportuno compartir las que más me gustan, principalmente la vinculada a los versos que según don Roger describían, y siguen describiendo, no sé, a La Laguna. Van.

***
Hay una estrofita del dominio público entre los laguneros. La oí por primera vez en mi adolescencia, o tal vez antes. La memoricé, y durante años he sentido que ella condensa, humorística y cruelmente, nuestra norteña barbarie. En 1997 negocié con don Roger la impresión de un libro. Lo visité varias veces a su departamento, y en una de nuestras conversaciones surgió el tema. Me dijo que cuando era estudiante a él se le ocurrió escribir esos terribles versos. Desde el principio corrieron con suerte entre todos sus compañeros, y hasta la fecha sobreviven como santo y seña de nuestra laguneridad. Sea o no de don Roger, esa estrofa admite una breve disección literaria: la primera línea dibuja con maestría la mayor peculiaridad de nuestro entorno geográfico; la segunda —obra maestra de la brutalidad escatológica— sigue siendo realidad visible y olfateable en la Comarca Lagunera; el verso tercero pinta de una sola pincelada a todos los nuevos irritilas; el cierre incorpora, sin ánimo poeticista, la más notable característica de nuestro clima. En cuatro versos, pues, se perfila el contorno físico y espiritual de nuestra chula tierra. Va la estrofa íntegra y sin censura:

Cerros chatos y pelones
tajos llenos de cagada
una bola de cabrones
y un calor de la chingada.

***
En una ocasión me encontré a don Roger en la presentación de un libro. Llegó agitado y con una burla escondida tras el gesto. Le pregunté qué le ocurría, y me platicó que acababa de tener un extraño encuentro. Caminaba por la calle cuando se le acercó una viejecilla con una canasta.
—Ándele, señor, cómpreme un dulce —le dijo la mujer.
—No puedo, soy diabético —respondió don Roger.
—Entonces deme una ayudita por el amor de dios.
Don Roger no traía monedas, pero sí una espléndida respuesta:
—Tampoco puedo. Soy musulmán.
—¿Y eso qué es?
—Tengo otro dios, no el suyo.
—Por eso les caen esas enfermedades. Por no creer en dios nuestro señor se los llevará a todos la chingada. ¡Cómo se les ocurre creer en otro! ¡Sólo hay uno! ¡Sólo hay uno!

***
Algunas conversaciones de don Roger hubieran intimidado al marqués de Sade, quien a su lado quedaría rebajado a la categoría de tío Gamboín. En una reunión, mientras todos mencionaban encuentros y conquistas amorosos, Rogelio tomó la palabra para narrar una escena de zoofilia. Contó que en su juventud fue a un rancho y allí vio a un jornalero echarse a una cabra. Todos nos quedamos boquiabiertos hasta que alguien, al fin, pudo preguntar:
—¿Y qué ocurrió después, don Rogelio?
—Nada, sólo que el ranchero no pudo terminar porque se puso celoso el cabrón, en este caso sin metáfora.

domingo, febrero 03, 2013

Del chanate bicéfalo y sus ex abruptos




















Recibí al grabador Norberto Treviño en mi oficina el jueves 31 de enero de 2013 a las 11:30 de la mañana. Todos los días salgo de la oficina con la agenda del siguiente día en un mail que amablemente me prepara Lupita Estrada, así que tengo el dato de la celebración de esa entrevista en una carta electrónica. Norberto fue acompañado por Jesús Soto, también grabador. La conversación fluyó en paz, cordialmente, aunque debo decir que Soto se limitó a escuchar. Hablamos sobre los grabados circulares que Norberto me regaló en año nuevo, sobre los talleres que imparten en El Chanate, sobre una posible exposición de lo que el año pasado trabajaron los alumnos y sobre el triciclo/taller que será puesto en funcionamiento el 28 de febrero. En todo hubo, como siempre que dialogo con alguien en la oficina, respeto y cordialidad, sea cual sea el asunto que allí se trate.
Una hora y media después, Norberto me envió un amable mail en el que me comunica, con un entusiasmo desbordante y bienvenido para mí, lo que cito a continuación (tal cual, con un sic para todo):

Hola Jaime. 
Como te has dado cuenta hablo muy hermético.(es una ventaja que estés tu como director pues sabes del trabajo que se hace aquí desde hace un buen rato) pero claro que si organizamos una exposición  con los chavos becados por tu Dirección,  este año se incorporaron tres mas de la ciudad de Gomez Palacio. 
como te comentaba podría ser en abril. para preparar bien el montaje. tu me dices donde, como y a que hora. nosotros llevamos las piezas al centro cultural que designen. y estamos en la mejor disposición de presentar el trabajo aquí realizado el año anterior con su recurso.  y pues que nos consideren en la lista de talleristas para este año.  

El triciclo lo inauguramos el 28 de febrero en el taller. y el domingo 3 en paseo Colón (te hago llegar invitación)

La próxima semana paso nuevamente a tu escritorio para dejarte el programa del taller -galería ambulante. y los requerimientos para poder moverlo. 
Contamos con facturas y recibos deducibles de impuestos, 
estamos en contacto. 
NOR.

Te paso este enlace de una nota que salio el domingo en el siglo. 


La carta es muy amable. Como se ve, contiene un entusiasmo que entusiasma todo lo que se tope a su paso. Me dio gusto, pues, que Norberto haya salido de mi oficina con ese deseo de cristalizar las ideas que conversamos. Incluso es generosamente autocrítico: se autodefine como “hermético”, lo que ciertamente me parece un piropo dirigido a sí mismo, pues más bien es enredado. Decía pues que salió de mi oficina y de inmediato mandó el mail pletórico de buenísima onda, pero luego ocurrió algo inesperado: el sábado me enteré de que en realidad no salió contento de mi oficina, o de que los dos miembros de El Chanate no sienten en verdad lo que exuda el mail ya citado. Al contrario. Tal parece que salieron molestos y procedieron, el viernes 1 de febrero en la tarde, a deyectar una serie de extrañas (por decir lo menos) opiniones en torno a no sé qué revolución cultural herida en su amor propio. En Facebook, el nuevo foro de la lucha armada pero indolora, una mano anónima denominada “Taller El Chanate” opinó lo siguiente (sic a todo otra vez):

A los jóvenes becados por DMC, no se preocupen el chanate no se acaba para ustedes. seguimos en los mismos términos, solo que ahora ya no firmaran mas hojas para comprobar el recurso que probablemente lo regresen en marzo. y si no pues buscamos otros medios. :) ya no necesitamos mas malas noticias.

Más adelante, ya caldeado el laikeo que provocó ese comentario, añadió o añadieron este nuevo parecer hermético no por su densidad conceptual sino por su sintaxis:

 ¿y a ti te avisaron con antelación? O te diste cuenta como nosotros en el día que llevamos las firmas de los alumnos becados. ¿que hago con esas listas?, o ¿si tuvieron la atención de avisarte con antelación? te parece justo que reduzcan todo tu trabajo a solo una exposicioncita? donde no van a ir las grandes personalidades, donde no vas a vender. jajaja. tu crees que con esos argumentos voy a motivar a los jóvenes que aquí vienen. si de aquí han salido premios nacionales de grabado.

Al final, esta opinión del sábado 2 de febrero en la mañana:

¿no te cansa escuchar? "no hay dinero , no hay dinero"

Dado que hay una evidente contradicción entre el vocero del “Taller El Chanate” y la carta de Norberto Treviño, puedo suponer que se trata de dos personas diferentes o de una especie de Dr. Norberto Jekyll y Mr. Norberto Hayde. El Norberto Jekyll, autor del mail, aplaude la reunión recién celebrada en mi oficina, se autocritica con un elogio y casi da gracias a la vida de que sea yo el director de la DMC, ya que desde hace mucho conozco el trabajo que desarrollan los chanates (lo que es cierto). Acto seguido, acepta con un “claro” enfático mi idea de organizar una exposición con los chicos que tomaron el curso de grabado en 2012 y me informa que incluso apoyaremos transmunicipalmente a tres jóvenes gomezpalatinos. Norberto 1 precisa que yo escoja el lugar, el día, todo, para presentar la “exposición” que dé fe del esfuerzo desarrollado por los talleristas. Luego cambia de tema y trata el asunto del triciclo que servirá como taller/mampara ambulante; aborda ese tópico y me ofrece información porque, precisamente, en la entrevista me interesé mucho en tal proyecto, en apoyarlo tanto como fuera posible desde la DMC. Norberto 1 termina compartiéndome un link a la nota de El Siglo sobre el triciclo con tórculo integrado.
El Norberto 2, por llamarle de algún modo al incógnito vocero del Taller El Chanate, es un atrabancado que llega y da una patada de mula a la mesa donde otros tratan de jugar al ajedrez. Camina pues en sentido contrario al mail. Se pone la inverosímil casaca de mártir y habla frente a la secta con un gesto heroico bien marcado en las facciones, como el de Mel Gibson arengando en Corazón valiente. Atropellada, inextricablemente, hace un llamado a la tranquilidad y deja ver que los aguerridos líderes de esa cruzada por el arte no saltarán del barco pase lo que pase. El Norberto 2 indica a los jóvenes que ya no firmarán engorrosas listas de asistencia, en referencia a uno de los requisitos que la Contraloría municipal exige para articular los expedientes de trabajo. Luego, con gallardía que arranca lágrimas, observa que de perderse el apoyo se buscarán otros medios, pues “ya no necesitamos mas malas noticias”.
En el segundo comentario fecebookero, igual de “hermético” que el anterior, el Norberto 2 sigue en plan grande. Habla conmovedoramente de “alumnos becados” y apunta que la institución aludida, es decir, la DMC, quiere reducir todo el trabajo “a una exposicioncita” a la que no asistirán grandes personalidades y en la que por tanto no se darán las jugosas ventas que merecen los grabadores. A medida que avanza, el Norberto 2 infunde más y más altanería a su comentario; sin resignarse a ser rebajados con una “exposicioncita”, llega a decir que de El Chanate han salido varios premios nacionales.
El último comentario es simple (“¿no te cansa escuchar? ‘no hay dinero , no hay dinero’") y no merece más subrayados, salvo que se trata de una queja habitual en el 99% de la humanidad.
Debo decir que al enterarme de la revolución chanato-facebookera, lo primero que me asombró, y me asombró en serio, fue la dualidad evidente en el caso. Hice lo que se debe hacer cuando uno es rozado por “alusiones” (alusiones en sentido literal, es decir, cuando se habla de algo o alguien sin mencionarlo): sumarme al debate público con el respeto debido. Escribí un comentario en el muro del Taller El Chanate en el que pregunté con quién podía dialogar, para no hacerlo con una colectividad impersonal. Media hora después, con una habilidad no muy afinada para la diplomacia, fui bloqueado. Siete horas después, reporté en mi muro que continuaba el bloqueo. Veinticuatro horas después, ya sobre la tarde del domingo, insistí en mi muro que prevalecía la situación. Eso sí, un alma caritativa de las que todavía existen tuvo la amabilidad de mandarme las enigmáticas palabras que el Taller El Chanate (así, en abstracto) colocó en su muro a eso de la medianoche, entre el sábado 2 y el domingo 3 de este febrero. Las cito a continuación:

El Face Book es para tener amigos. Si tienes un comentario en contra de este proyecto o quieres desacreditar nuestra integridad como colectivo creativo, este no es la plataforma, ni el espacio. Ni el foro adecuado. No queremos polemizar ni crear controversia, pero si queremos evidenciar la falta de interés de las instituciones de cultura y descuido a nuestra iniciativa y responsabilidad social como AC. desentendiendo esta iniciativa real y productiva de ayudar a restaurar los tejidos sociales en la región Lagunera masacrados sanguinariamente, Donde muchos nos ven con morbo de revista amarilla, como una presea dorada ganada a pulso por la ” Margolles”, "La ciudad más violenta de México" ¿Merecida?. El Chanate desea abrir espacios en comunidades olvidadas por una educación pública incongruente donde el arte ha sido negado en su totalidad o es visto como ocio de hippies, vida de bohemios o un producto comercial barato sin una consecuencia contundente, donde los niños ven el dibujar o cualquier actividad artística como una opción para evadir las matemáticas, la física o la química. Sin hacerles saber que el Arte es una ciencia tan compleja que estudia la dimensión de una hoja en blanco para desarrollar lenguajes tan complejos como la música; la geometría con sus parábolas e hipotenusas; crear ideogramas donde se refleja un ser humano íntegro y contemplativo, estamos hablando de espíritu, como dijo Robert Smithson “el arte es mi religión”. Es como “caballo azul” que galopa libremente, como el “chanate móvil” color amarillo dada que llenara de color las calles grises de LALGUNA.
Esto no es una octavilla. Es nuestro manifiesto. Nada personal.

Dicen que en las arenas movedizas es prudente no agitarse demasiado, pues lo que se logra con eso es acelerar el hundimiento. El gaseoso y torpemente redactado “manifiesto” aparece para hacer amigos y no para armar polémica, además de autoubicarse en un mesianismo de carcajada.
Los polemistas ingenuos tienen varias características bien definidas, además de la torpeza sintáctica o formal. Son las siguientes:

1) El acelere. Consiste en aventarse como El Borras a decir lo que sea con tal de crear la ilusión óptica de que les asiste la razón. El acelerado no mide nada, ni palabras, ni tiempos, ni argumentos. Lo que trata de hacer es alborotar un avispero, no alcanzar certezas claras sobre nada.
2) El dato mocho. Este rasgo se refiere a la marrullería de no ver la enchilada completa sobre el plato, a ver con énfasis un solo punto de la realidad y hacer creer que no existe la mirada periférica.
3) El chantaje megalómano. Al verse perdido, el polemista desarticulado apela al lloriqueo, se autovictimiza y acusa a quien debate contra él de planes expulsivos o exterminatorios, de ahí que se disfrace urgentemente como víctima de una Conspiración Internacional en su contra.

Bien. Quiero desenredar todo este reborujo provocado, creo innecesariamente, por la falta absoluta de cuidado al momento de administrar los ex abruptos. Para despejar el camino, nada como volver sobre lo único que tenemos a la mano: las evidencias, los textos en este caso. Para empezar, tengo un mail escrito al calor del entusiasmo. Ese simple documento es, creo, suficiente para echar por tierra todo lo que luego apareció en la página facebookera del Taller El Chanate. Pero claro, eso no queda así de evidente porque el mail es un documento privado, y por supuesto que el o los acelerados polemistas no tenían el menor deseo de hacerlo público. Lo que sí quieren dar a conocer es sólo lo que les conviene, lo que cuestiona a la DMC que de golpe y porrazo maldirijo y es una basura. Sugiero, pues, que mientras destaco las contradicciones tengamos siempre en mente el mail donde Norberto Treviño me trata como verdadera dama. Procedo y quiero que se noten los tres rasgos del polemista bisoño: el acelere, el gusto por el dato mocho y la tendencia al chantaje megalómano. Voy a citar algunas partes del berrinche en Facebook e inmediatamente las comento:

a) “A los jóvenes becados por DMC”. Ojo, la DMC no tiene “becados” en el Taller El Chanate, al menos no directamente. Lo que sí tiene, desde el año pasado, allí y en otros lugares, es un grupo de maestros al que se le asigna y paga un curso destinado a niños, jóvenes y adultos que no puedan pagarlo, de ahí que recomendemos su impartición en espacios a los que acuden personas en situación vulnerable, como el Teatro Salvador Novo y los museos del Ferrocarril y Casa del Cerro, entre otros lugares. Ese “beneficio” (digámosle así, con la horrible retórica asistencialista de siempre) lo reciben, pues, en primer término, los maestros. La alarma de quien aspaventó en Facebook no tiene razón de ser por “los jóvenes becados de la DMC”, sino por otras personas, los dos maestros que allí tratamos de mantener. Pero claro, suena mejor, más abnegado, más telenovelero, más ad hoc con las causas nobles, hablar de “jóvenes becados” que de maestros directamente beneficiados.

b) “seguimos en los mismos términos, solo que ahora ya no firmaran mas hojas para comprobar el recurso”. O sea, la única diferencia entre recibir el subsidio y no recibirlo es firmar unas hojas de asistencia. Siendo así, siendo que el apoyo de la DMC sólo modifica la dinámica en la molestia o no molestia de asentar unas firmas, creo no hay necesidad de subsidiar a dos maestros autosuficientes. Otro detalle importante. Firmar listas de asistencia no es disposición mía sino de la Contraloría, instancia que fiscaliza la fehaciente aplicación del recurso. Si me lo preguntan, creo que es un sistema elemental de orden, porque de otra manera alguien se quejaría de lo contrario: de caos, de uso inadecuado de recursos públicos, etcétera.

 c) “ya no necesitamos mas malas noticias”. Esta frase es encantadora porque se estrella de hocico contra el optimista y amable y propositivo tono del mail en el que me chulean.

Sobre el segundo mensaje de Facebook se puede comentar lo siguiente:

a) “te parece justo que reduzcan todo tu trabajo a solo una exposicioncita? donde no van a ir las grandes personalidades, donde no vas a vender. jajaja. tu crees que con esos argumentos voy a motivar a los jóvenes que aquí vienen.”. En el mail se afirma claramente que conversamos sobre una exposición de alumnos, de principiantes. La propuse para el Centro Cultural José R. Mijares, precisamente, porque a diario tiene una gran población de alumnos que, supuse, se podrían sentir estimulados por la obra de los estudiantes del Taller El Chanate. En ningún momento pensé convocar a la aristocracia lagunera para que comprara obra. Estoy pensando en términos didácticos, formativos, no mercenarios, como bien lo entendió Norberto en el mail y luego lo tergiversó en Facebook. Es absurdo, por decirlo de un modo eufemístico.

b) “si de aquí han salido premios nacionales de grabado.” Este disparate es una continuación, un remate, del anterior. ¿Quién convocó y quién cuestionó a los premios nacionales que han salido del Taller El Chanate? Qué manera tan tonta de sacar a relucir los blasones de un grupo: cuando nadie lo llama a nada. Propuse la “exposicioncita”, insisto, para mostrar el trabajo realizado por alumnos, no para exhibir y vender la obra de Van Gogh. Tranquilos, pues.

Dado que andaban muy sueltos inventando choros facebookeros, pregunté con quién podía tener un diálogo aclaratorio. La respuesta que recibí fue simple: me bloquearon en la cuenta de El Chanate. Así, fácil, cavernícola, como si con eso quedara clausurado todo para mí, como si no existieran otros medios para comunicar lo que aquí estoy comunicando. Me bloquearon, claro, porque sabían que cometieron un error más o menos aparatoso: el mail, el azucarado mail. No contentos con eso, como William H. Macy en Fargo, siguieron actuando, revolcándose con dolo en su propio lodazal, regándola. Publicaron un “manifiesto” que desde su misma ubicación genérica refleja la pobre preparación de quien redactó ese mamarracho. ¡Si supiera lo que son, lo que fueron los manifiestos de las vanguardias históricas! El manifiesto, ya lo leímos, es apenas, si mucho, un desahogo y un galimatías y un arranque sin patas ni cabeza. Pese a ello, refleja la protervia de quien lo redactó, su afán por zafarse del debate luego de que propina un manotazo al avispero. Quien lo redactó balbucea esta autodefensa: “Si tienes un comentario en contra de este proyecto o quieres desacreditar nuestra integridad como colectivo creativo, este no es la plataforma, ni el espacio. Ni el foro adecuado. No queremos polemizar ni crear controversia”. El autor de esas palabras, acorralado, invoca al “colectivo” y supone que las Fuerzas Ocultas del Mal quieren desacreditar su integridad. Además de eso, el “manifiesto” nos suministra, entre otros desatinos, éste: “el Arte es una ciencia”. Sí, ni duda cabe, es toda una vanguardia.
Supongo, lectores, que si me han seguido hasta aquí ya deben estar pensando en lo mismito que yo, que el debate es desigual, que he tratado de dialogar con uno o dos o tres necios, no lo sé, pues la máscara de “colectivo” me impide calcular el número de los emberrinchados. Escribo ahora, sin embargo, porque se cerraron a toda posibilidad de diálogo y porque me pareció importante hacer precisiones urgentes, antes de que me sigan sumando a sus facebookazos facilistas. Además, por algo mucho más importante: como bien lo señaló Norberto Treviño en el mail entusiasta, conozco desde hace varios años el trabajo del Taller El Chanate, desde que lo coordinaba Miguel Canseco, con quien trabé siempre un diálogo profesional, sano y serio, aunque nunca mediara entre nosotros amistad cercana. Algunos de los participantes de El Chanate son amigos míos y casi condiscípulos en la universidad, como Gerardo Beuchot y Eduardo Valenzuela, a quienes conozco desde 1982. Respeto y tengo obra de Rosa Gordillo, Alonso de Alba, Román Eguía, Paty Hernández, Pepe Valdés, Tere Hernández y Miguel Canseco. Por ellos, por el respeto que me merecen y porque aprecio el trabajo que han desarrollado en nuestra ciudad, no quise dejar en el aire las torpes paranoias de quien ve demonios en donde tiene colaboradores.
Si hay algo más, seguiré informando.

sábado, febrero 02, 2013

El carpintero infinito
















Mucha gente se las arregla para sobrevivir a punta de falacias. No sé cómo, pero sale airosa y va por la vida así nomás, remando malagueña y salerosamente en el encrespado mar de la mentira. Uno se topa a tales personas, entabla relación tenue o estrecha con ellas y pasado un tiempo puede ver el espectáculo casi pirotécnico de su desfachatez. Eso me pasó con un amigo profesor. Lo conocí cuando ambos éramos maestros de la UIA Torreón, allá por 1990. Siempre creí que era un tipo informado, sensible y, sobre todo, solidario. Daba clases de cine y creo que también de filosofía, pero no recuerdo exactamente qué carrera había estudiado, creo, en la UNAM.
Mientras daba clases en la Ibero comenzó a vincularse, caso raro, con el fascinante mundo de la carpintería. Desarrolló tan bien esa habilidad que poco a poco, supongo, la bonanza material que le trajo tal oficio desplazó otras chambas, las académicas. Pasaron los años, y aunque no nos frecuentábamos, de alguna forma yo sabía de él por los amigos comunes que a fuerza uno se topa en este rancho. Supe que mudó su taller una o dos veces, pero jamás investigué exactamente hacia qué puntos de la ciudad lo desplazó.
Así llegó el 2007. En marzo, con un ahorrito disponible entre los sacrificios de todos conocidos, me animé a procurar arreglos a la casa, entre ellos la instalación de una nueva cocina. Coincidió que de casualidad me encontré con el susodicho, y entusiasta, como de costumbre, me dijo que él podía construirla. Le creí porque sé que es capaz de hacerlas muy bien hechas. Tuvimos una cita, tomó medidas con su cinta métrica y me planteó un presupuesto. Recuerdo bien que la cotizó a quince mil pesos. Le pregunté si requería un anticipo y me respondió “con cinco mil basta por ahora”. Se los di así, sin recibo ni nada, pues yo lo consideraba un tipo de confianza. Era marzo de 2007, como ya dije, y me pidió un mes de plazo para llegar con la chingonsísima cocina lista para ser armada en el espacio calculado.
Pasó el mes. Le llamé y con rodeos me pidió un poco más de plazo, otro mes, pues según él tenía mucho trabajo. Acepté. Llegó mayo. Le llamé, y me dijo que estaba a punto de terminarla, que le diera otros quince días. Volví a llamarle y ya no respondió. Pensé en buscarlo, pero, como siempre ocurre, no sé qué trabajo me abrumó. Así se escurrieron dos o tres meses, o más. El caso es que, pasado un tiempo ya absolutamente absurdo, le llamé de nuevo y siguió sin contestarme. Quise buscarlo personalmente, pero no di con nadie que supiera su paradero y su nuevo teléfono.
A mediados de 2008 me lo topé por accidente, en la calle. Lo primero que le pregunté fue lo obvio: ¿y mi cocina? Nunca me enojo en esos trances, menos con alguien a quien considero amigo. O sea, mantengo la ecuanimidad porque quiero conservar, así sea lejana y pese a lo que sea, la amistad, además de que la ira no es buena consejera en tales situaciones. No sé qué me dijo sobre su alejamiento, o algo así, de la carpintería. Lo comprendí, pero le solicité que no fuera mala onda, que al menos me regresara el dinero. Me dijo entonces que andaba pasando una mala racha, pero que sin duda me pagaría luego de cuajar un negocio cuya ganancia estaba cerca. Fue entonces cuando acuñó la frase más desconcertante que he escuchado en trotes de este tipo. Para explicar que me pagaría, enunció esta perla:
—Espérame tantito y te echo la mano con ese dinero.
“Te echo la mano”, así dijo. La frase era tan disparatada que pasó un rato antes de que yo pudiera digerirla. Por supuesto que hasta reí, pues mi amigo, insólitamente, me iba a “echar la mano” con mi propio dinero. De locura.
Es más que lógico, dado que ahora escribo estas palabras, que el dinero no volvió. Los meses siguieron pasando, y creo que ya estábamos en 2010 o 2011 cuando otra vez me lo topé, ahora en la librería El Libro Usado. Nos saludamos, le pregunté por mi plata, y otra vez se hizo bolas con una explicación embustera y jocosona, digna de Cantinflas. Me dijo que no tenía el dinero, pero aclaró que había vuelto a la carpintería y podía sacarme alguna chamba de ese tipo. En ese momento yo necesitaba renovar las puertas interiores de la casa, así que bueno, en un rapto de ingenuidad (o pendejez, ya sé que ustedes están pensando eso), le compartí esa necesidad. Con mentiroso entusiasmo dijo que sí, que iría a tomar medidas y etcétera. Nos despedimos y nunca me visitó, así que hice las puertas con otro carpintero.
De esa forma llegamos a diciembre de 2012. De casualidad coincidimos como espectadores en una obra de teatro. Al salir del Teatro Martínez platicamos y preguntó que qué se me ofrecía. Ya desahuciado, le dije que ahora necesitaba tres libreros. Se apuntó para trabajar en ellos durante diciembre. Ya ni siquiera le dije de qué tipo ni nada. Le llamé a principios de enero de 2013, y me dijo que no había elaborado nada, pero que tenía unos libreros ya hechos, suyos, y que me los cedía restaurados del color que yo quisiera. Fui a verlos y sí, estaban muy bien armados, macizos, pero su color no me gustó. Quedamos en que los pintaría y me los llevaría en quince días. Le llamé pasado ese tiempo y no los tuvo. Me pidió una semana más. Se la di. No cumplió. Me pidió una semana más. Se la di. No cumplió. Le llamé hoy sábado 2 de la Candelaria. No contestó otra vez y aquí, con este desahogo cómico-mágico-artesanal, termino la historia sobre la cocina, las puertas y los libreros invisibles que me hizo el carpintero infinito, el más extraño mentiroso que he conocido jamás.