viernes, enero 11, 2008

Mamarracho sin castigo (un guión)



La huelga de guionistas en Hollywood ha provocado que una horda de aspirantes a sucederlos envíen sus propuestas a la llamada Meca del cine. Yo mandé uno, y ya estoy entre los finalistas. De ganar, mi guión puede ser rodado en 2008. El film llevaría como título Mamarracho sin castigo, y sería algo así como el Titánic, pero haciendo agua en la estepa lagunera. Entrego aquí un adelanto. Ojo: fue necesario meter, aunque sea en dosis pequeña, el ingrediente amoroso, pues ninguna cinta de Hollywood puede prescindir de él.
FADE IN
1. EXT. — CALLE — DÍA
Amanece y se ve a un grupo de trabajadores conversar, ver planos, echarse unas gorditas y café. Todos sonríen. Más lejos, al fondo, se ve maquinaria pesada, retroexcavadoras, aplanadoras. En segundo plano, un tránsito panzón desvía el tráfico.
2. EXT. — JARDÍN — TARDE
En un bello jardín y al lado de una fuente, tres hombres conversan animadamente, sonríen, chocan sus vasos con whisky. En la mesa lucen papeles, planos semienrollados.
José Vega (VO)
(Después de una carcajada) Ya, está hecho el trato. Es un buen negocio. La durabilidad del distribuidor no será la óptima, pero al menos aguantará cinco, diez años. En ese lapso, asunto olvidado (otra carcajada).
Emilio Morales y Morales
Nomás ten cuidado, Pelón, asegúrate de que en realidad dure de perdida cinco años. Si no puede haber líos. Es mucha lana la que está en juego y esa construcción es fundamental para Torreón. Aguas, Pelón.
José Vega
No te preocupes, Emilio. Los cinco años los aguanta porque los aguanta. Es material chafa el que le vamos a meter, y la constructora también está en el enjuague, como bien sabes. Ninguno de nosotros saldrá perjudicado, no te apures. Cuando esa cosa comience a dar problemas, nosotros ya estaremos fuera del escenario, incluso fuera del país, si queremos. No te preocupes, Emilio…
3. EXT. — CALLE — DÍA
Equipo pesado en movimiento, acercamientos a trabajadores, esfuerzo y sudor. Poco a poco se ve que levantan un gran pilar. Polvo, mucho polvo en el ambiente. Al fondo, un tránsito panzón no deja de desviar el tráfico.
4. INT. — HABITACIÓN — NOCHE
En un lujoso cuarto de hotel, José Vega charla con Chantall, su amante. Ambos están sobre la cama, tapados hasta el pecho con la sábana. En sus manos destacan dos copas de champaña.
José Vega
Mi amor, tú sabes que eres mi vida. Pronto, cuando terminemos de construir el distribuidor y pasen unos cuantos meses, nos largaremos de este cochino lugar y le daremos la vuelta al mundo. Tendrás todo lo que has soñado, no lo dudes. Este es el proyecto de mi vida, Chantall, y te lo dedico a ti, porque eres la mujer más hermosa que ha nacido en el universo. Tú lo mereces, amor, lo mereces, y no me importa que en cinco años se caiga esa basura que estamos construyendo, si con ello te hago feliz a ti, Chantall amada.
Chantall
¿De veras, Pepe? Ande no, qué chido. Eres a toda madre, papito. Véngache pa’ca (se dan un beso frenético y tienen una escena que saca jugo al poderío sexual de la actriz).
5. EXT. — CALLE — DÍA
Aplanadoras, polvo, camiones de carga y decenas de trabajadores levantan escombros. Toneladas y toneladas de piedra son subidos con palas mecánicas a cajas de trocas materialistas. Sudor, esfuerzo. Mientras, en segundo plano, un tránsito panzón desvía el tráfico.
6. EXT. — MAR — DÍA
En una lancha lujosa, José Vega y Chantall, abrazados, ven la inmensidad y la hermosura del mar hawaiano. José recibe una llamada en su celular.
Voz telefónica
Pepe, amigo, ya lo están tumbando. Date una vuelta a Torreón, no seas ojete. Te vas a divertir viendo cómo se hacen garras estos pendejos y nadie te puede hacer nada…